En una nota publicada por el diario La Nación: Puan aparece citado entre los municipios con salarios municipales por debajo de la línea de pobreza

Rumbo a octubre Martes 31 de julio de 2007

Dura puja salarial en las comunas bonaerenses

Los municipales exigen aumentos

La provincia de Buenos Aires será la joya más preciada en las elecciones de octubre por su potencial de votos. Pero también va a ser uno de los distritos más difíciles de gobernar desde el plano económico: no sólo tiene en sus cuentas un rojo de más de 3000 millones de pesos, sino que la mayoría de sus municipios está en pie de guerra porque los empleados cobran salarios que los ponen por debajo de la línea de la pobreza.

Una herencia compleja de manejar recibirá el candidato que gane la gobernación si se tiene en cuenta que el 85% de las comunas tiene empleados que, en promedio, cobran sueldos menores que el indicador oficial para medir la pobreza o la indigencia: es decir, 923 pesos mensuales para una familia tipo.
El dato preocupa a más de un candidato a gobernador, incluido Daniel Scioli. Pero la pelea entre los jefes comunales y los empleados estatales estallará antes de los comicios de octubre; de hecho, ya hubo un fuerte tironeo entre los intendentes y el gremio de municipales. Este malestar podría incluso opacar la carrera proselitista de los casi 30 jefes comunales que pelearán por su reelección y que se enfrentan en estos días con el gremio de los municipales.
El diputado del PJ y titular del gremio de municipales bonaerenses, Alfredo Atanasof, reconoció a LA NACION que su organización ya planteó un plan de lucha al gobernador Felipe Solá. Esto comenzó con un reclamo formal que el sindicato hizo a los intendentes, pero podría trasladarse a los tribunales si no se dan las respuestas necesarias y rápidas.
“Acá hay que equiparar al trabajador municipal con el estatal nacional, que ya está sentado a la mesa para discutir un salario mínimo vital y móvil superior al que hoy reciben miles de empleados municipales del conurbano”, dijo Atanasof.
En tanto, una destacada fuente de la administración provincial dijo que el servicio de muchas comunas empezó a deteriorarse aceleradamente a raíz de los bajos salarios de sus empleados.
Un informe elaborado por el gremio de empleados municipales bonaerenses y datos suministrados por la Federación Argentina de Municipios (FAM) contrastados por LA NACION con fuentes de la gobernación provincial determinaron que la mayoría de los 150.000 agentes comunales de Buenos Aires percibe en promedio salarios por debajo de 800 pesos mensuales. Estos haberes contrastan notablemente con el sueldo de los intendentes, que promedia los 5000 pesos mensuales.
Hay casos emblemáticos de escalas salariales situadas por debajo de la línea de la pobreza. Por ejemplo, en Saladillo, Carlos Tejedor, Castelli, Mar Chiquita, Merlo, Puán y Roque Pérez, entre otros, los empleados comunales tienen sueldos promedio que no superan los 480 pesos mensuales. En medio de esta grilla y los $ 650 se encuentra la mayoría de los municipios.
El extremo de esta situación es minoritario, aunque allí tampoco los salarios son muy elevados. Por ejemplo, en La Matanza, Coronel Pringles, Laprida, Lanús, General San Martín, Marcos Paz y Zárate los trabajadores municipales perciben en promedio entre 1000 y 1200 pesos.
Los intendentes o dirigentes bonaerenses consultados por LA NACION encuentran cierta explicación a este desfase de salarios. Coincidieron en señalar que entre la escasa coparticipación que les gira la Provincia y el congelamiento que hubo de las tasas de impuestos municipales se hace difícil elevar los salarios. Algunos hablan de un “shock económico” de las comunas por la falta de recursos y por los salarios tan bajos.
La candidata a gobernadora Margarita Stolbizer expresó que la descentralización de servicios del estado provincial a los municipios y el congelamiento de tasas comunales hacen que el piso salarial de los empleados sea “deplorable”.
Esta queja es generalizada y no diferencia ideologías. Tanto radicales como peronistas coinciden en las críticas. Algo de ello deja entrever el intendente kirchnerista de Florencio Varela y titular de la FAM, Julio Pereyra: “En el conurbano y en el interior de la provincia hay municipios que no pueden contratar médicos porque no se les puede pagar un salario digno. Incluso se ve un éxodo de cuadros técnicos del municipio hacia las empresas”, señaló. Reconoció a LA NACION que la recuperación económica que hubo desde 2002 hasta ahora “fue buena, pero no alcanza para mejorar la situación de las comunas”.
En tanto, el jefe comunal del municipio de la Costa y presidente del bloque de intendentes del PJ bonaerense, Juan de Jesús, dijo: “Estamos ante una situación difícil. No llegamos al descontrol, pero sí se puede decir que hay una luz amarilla que debe ser atendida cuanto antes, a fin de evitar problemas”.
Atender esta situación significa, para De Jesús y para dirigentes del oficialismo y de la oposición, encarar una reingeniería fiscal que permita a las comunas contar con mayores montos de masa coparticipable o con fondos nacionales que no sean sólo para la obra pública.

Ver infografía:

http://www.lanacion.com.ar/varios/galeriaInfografias/infografias.asp?nota_id=930361&multimedio_id=0&multimediofile_id=35202

Por Martín Dinatale
De la Redacción de LA NACION