Rubén Patagonia ovacionado en el cierre del Pre-Baradero

El cierre del Festival Pre-Baradero tuvo la magia y el sentimiento necesario para conmover a un público que no dejó de aplaudir la energía, calidez y sencillez de Rubén Patagonia.
Las canciones de Giménez Agüero vibraron en la garganta de Patagonia como si fuera con el alma de sus ancestros. Mensajes por la integración, el respeto y la paz, enmarcaron su espectáculo.
En la puesta en escena, el artista suma instrumentos musicales autóctonos como el cultrum y el trompe: sonidos de la naturaleza que llegan al corazón. Sin embargo, la originalidad es aportada por la fusión con otros instrumentos como la batería, el teclado, la guitarra (a través de su hijo Jeremías Chauque quien también lo acompaña con su voz) y el bajo.
Danzas de sus antepasados renacen en Rubén Patagonia y reviven la memoria de un pueblo muchas veces olvidado. El lenguaje mapuche aparece en cada historia y con la didáctica de un maestro enseña al público los números del 1 al 10. “Si aprendemos el inglés y el francés, por qué no el idioma mapuche”, reflexiona.

Pero tal vez la lección más importante sea aquella donde relata el sufrimiento de su pueblo ante la “Conquista” del Desierto. Patagonia se pregunta con tristeza: ¿Por qué usaron los fusiles en vez de la convivencia pacífica? Y canta “Amutuy Soledad”:

“Ahí están recordando la conquista de ayer
Con mi propia bandera me robaron la fe
Los del Remington antes y sus leyes después
Pisotearon mis credos y mi forma de ser
Me impusieron cultura y este idioma también
Lo que no me impusieron fue el color de la piel”

Aplausos

Las canciones más ovacionadas y coreadas por el público fueron: Chalten, Cacique Yatel y Yapay Peñi.
Hacia el final, Rubén Patagonia bajó del escenario y saludó a sus espectadores que entre lágrimas agradecían su presencia.
“Puan tiene una energía especial”, definió el cantor del Sur. Pero como dice la letra de Almafuerte: “Peñi Rubén, grave tehuelche argentino, guardián del canto, mapularauco quimey”…Peñi Rubén… anoche dejaste en los puanenses el encanto de tu pueblo.

Por Lorena