Las grietas de una promesa

Bajo el título “El Gobierno no cumple con su plan de viviendas”, el periodista Jorge Lanata publicó una investigación donde aporta interesantes datos referidos a las demoras en el cumplimiento de los planes de viviendas.
En el informe también se muestran los datos sobre una auditoría de la propia Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda a los programas federales realizada durante 2006 que señala serias deficiencias en la construcción.

(…)El pasado 4 de junio, en base al decreto 1172/03 de Acceso a la Información Pública, Crítica de la Argentina presentó una nota ante el Ministerio de Planificación Federal en la que solicitaba los datos actualizados y el estado de las obras del Programa Federal de Viviendas. La pregunta de este diario al “Querido Julio” se transformó en el expediente 0220968/2008, que comenzó a navegar por las aguas quietas de la burocracia estatal. De la casa de Julio fue a la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, dirigida por el arquitecto Luis Bontempo. El 11 de junio, día en que se vencía el plazo legal para que el área diera su informe, el asesor jurídico Fabio Abeijón pidió una prórroga de diez días hábiles, prevista por la normativa, para completar el pedido. Finalmente el 2 de julio se produjo el milagro, ya que hasta entonces las únicas cifras públicas eran las de diciembre de 2007: el Ministerio informó sobre el estado de las obras incluyendo los cuatro primeros meses de gestión de Cristina K.

“Éste no es un grupo de viviendas de las tantas que hemos inaugurado en el país; es algo más: es integración y es inclusión.”
(Cristina Kirchner en La Cava, el pasado 27 de diciembre de 2007).

De las 120.000 viviendas iniciales, como el propio Estado reconoce, se construyeron hasta ahora 58.735. En realidad, 101.156 viviendas están “con firma”, esto es, a la espera del dinero. Hay, también, 5.125 a las que se les giró el dinero y no se inició la obra. Teniendo en cuenta el Subprograma de Construcción de Viviendas con Municipios, las casas terminadas son 69.091, el 57% de las anunciadas hace cuatro años. Durante los primeros meses de gestión de Cristina hasta el 30 de abril se agregaron 2.759 viviendas terminadas pero sólo se adjudicaron 95. La primera etapa, que como se dijo debía cumplirse en un año, recién comenzó a acelerarse a mediados de 2006, hasta ese entonces se habían construido apenas unas 10.000 viviendas. Todo se aceleró en 2007, año electoral, y las jurisdicciones que menos avanzaron fueron San Luis, del opositor Alberto Rodríguez Saá, y la Capital, que a mediados de año tuvo su traspaso de gobierno de Telerman a Macri.
En su segunda etapa, el Plan estuvo mas remolón: de las 300.000 viviendas prometidas en 2005, se construyeron hasta abril del corriente 3.398 en todo el país: un 1,13% de lo anunciado. Y tienen “firma” 45.189 viviendas, el 15% de lo anunciado. Ya fue girado el anticipo financiero para la construcción de 22.406 casas pero hasta ahora no se colocó ni un solo ladrillo.
En los primeros cuatro meses de gestión de Cristina se adjudicaron 6.432 viviendas, pero se terminaron 965 casas.
También puede verse el cuadro, provincia por provincia, de las viviendas prometidas en 2005 y terminadas en 2008.

HOGAR, DULCE HOGAR

Las pocas viviendas construidas son caras: un informe de la diputada de la Coalición Cívica Fernanda Reyes compara el metro cuadrado construido según las provincias y concluye que “nuestros cálculos muestran diferencias entre el valor del metro cuadrado convenido y el ejecutado que van desde el 3 al 77%”. “Tomemos por caso –sigue Reyes– a la provincia de Buenos Aires, donde el costo por vivienda es de $30.000 y el del metro cuadrado $681,82. A esta suma se contrapone el costo real: $48.493 por vivienda y $1.102 el metro cuadrado. Hay un adicional de $420,30 por metro, esto es un aumento del 61,64 por ciento.”
Una auditoría de la propia Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda a los programas federales realizada durante 2006 señala serias deficiencias en la construcción:

* “Mal diseño de la carpintería en el 16,5% de las viviendas auditadas.
* Deficiente aislamiento térmico de los muros exteriores en el 14,5% de los casos.
* Deficiente diseño funcional de futuras ampliaciones.
* Desprolijidades en la ejecución de la mampostería.
* Humedades con salitre.
* Revoques con ondulaciones excesivas”.

El informe de la Sindicatura General de la Nación de mayo de 2007 sigue la misma línea: “La Dirección Nacional de Políticas Habitacionales no posee estructura aprobada, ni manuales de procedimientos. La dotación del personal es escasa y el equipamiento escaso y desactualizado”.
“Del análisis de los anticipos financieros pagados a los contratistas, se observan en varias jurisdicciones prolongadas demoras en el inicio de las obras.”
“Se detectaron –sigue la SIGEN– incumplimientos en los estándares mínimos de calidad para viviendas de interés social: en las ventanas, aleros, veredas, zócalos y solados.”
Hace algunos días, este diario dio cuenta de algunos de esos problemas:
–“Vivimos amenazados. Si vas contra el municipio de Varela estás afuera del barrio. Nos tratan como negros cabezas. No tenemos derecho a reclamar. El mensaje es “Cerrá la boca y conformate, por lo menos tenés una casa” –decía Raquel Uñate, vecina del Barrio Santa Rosa, en una nota de Candelaria Shamun. El informe refería serios inconvenientes en San Jorge, Las Margaritas y Santa Rosa, de Florencio Varela, todas viviendas construidas en el marco del Programa Federal. Se tituló “Las casas se hundeeeeen”.
INVESTIGACIÓN: J L / LUCIANA GEUNA / JESICA BOSSI

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