En San Justo: Cuatrocientos vecinos pidieron el desmantelamiento de un horno pirolítico

La preocupación de los vecinos del Hospital de Niños de San Justo surgió cuando en la institución realizaron las primeras pruebas iniciales para volver a poner en funcionamiento el horno pirolítico.

El alerta fue dado por distintas organizaciones ambientalistas ya que la quema no sólo se realizaría con los residuos hospitalarios del lugar sino que podría incluir los deshechos de varios centros de salud de la Provincia de Buenos Aires. Ante esta situación, los habitantes del lugar se movilizaron exigiendo a las autoridades el desmantelamiento del incinerador para evitar futuras consecuencias en la salud de la población.

En diálogo con Todas las Voces, Andrea Girardini, vecina del lugar e integrante de la ONG Semillas al Viento, relató como se organizaron para exigir que el horno pirolítico no se pusiera en funcionamiento: “Cuando nos enteramos que querían hacer funcionar el horno nos juntamos varias asociaciones y decidimos informar a la población sobre la contaminación que genera la incineración de residuos hospitalarios. También nos acercamos a los funcionarios que en un principio no quisieron ver la realidad como era. Esta situación nos llevó a pedir el asesoramiento de la Coalición Anti Incineración, ellos nos informaron muy bien sobre los peligros del horno pirolitico.”
“Al principio éramos alrededor de 8 personas, luego se fueron sumando más vecinos. Finalmente, el 28 de enero 400 personas pedimos el desmantelamiento del horno”, contó Andrea al mismo tiempo de manifestarse preocupada por el desconocimiento que hay sobre la incineración de residuos patogénicos dentro de los hospitales.
En cuanto a los pasos a seguir, dijo que “la idea es continuar reuniéndonos para seguir de cerca el tema. Nuestro deseo es que el lugar donde ahora está el horno sea utilizado para que funcionen consultorios médicos u otras utilidades afines al hospital.”

Manifestación

La manifestación de los vecinos de San Justo se realizó bajo el lema “Desmantelamiento ya del horno del Hospital de Niños” y fue convocada por las Asociaciones Civiles: Peluffo Verde, Semillas al Viento, La Curva Ecológica , Sociedad De Fomento y Biblioteca Popular Peluffo y Red no Violencia Activa.
La representante de la Coalición Anti Incineración, Mariko Patti –quien 20 días antes ya había visitado a las autoridades para alertarlas de los daños que provocan los incineradores– fue la encargada de explicar a los vecinos convocados las razones por las cuales el horno no debería seguir funcionado.

Por su parte, Ricardo Vitullo, de la Asociación Peluffo Verde, habló de las “falacias” en las cuales habían caído las autoridades municipales al decidir incinerar residuos patogénicos sin tomar los recaudos necesarios para preservar la salud de la comunidad.
Además del rechazo a la incineración, Francisco Amaya, integrante de la agrupación Vecinos Autoconvocados de Ciudad Evita, reclamó que se prohíba la radicación de un Centro de Tratamiento de Residuos en Ciudad Evita.
Al finalizar la movilización, los vecinos propusieron a los responsables del área de Salud que integren una comisión junto a ellos para desmantelar el incinerador y realizaron un abrazo simbólico al Hospital de Niños para recordarles que el nosocomio no es propiedad del Director, ni del Intendente ni de sus asesores. “El hospital es la institución que nos representa y es de la Comunidad”, remarcaron los manifestantes dejando un claro mensaje a las autoridades locales.

Antecedentes del horno

Según relataron vecinos del lugar, el horno del Hospital de Niños había sido puesto en marcha en 1995 y después de unos años fue cerrado por problemas técnicos. A comienzos de este año, las autoridades habían decidido ponerlo en funcionamiento luego de que hicieran reformas en la chimenea del artefacto.
En la publicación digital 27con.com, el titular de la Asociación Civil “La Curva”, Claudio Romero, con respecto a las innovaciones propuestas, sostuvo: “El incinerador volverá a funcionar para ahorrar el dinero destinado al transporte de residuos patológicos. Nos dijeron que les iban a poner un filtro para no contaminar, pero eso es imposible. Por más filtro que le pongan, va a contaminar igual: va a provocar muchísimas enfermedades a quienes habitan en las cercanías de la chimenea. La población en riesgo son los niños, las embarazadas, los ancianos y las personas que tienen problemas respiratorios.”

La decisión de las autoridades

Luego de los reclamos de vecinos y asociaciones ambientalistas, la Secretaría de Salud Pública del Municipio de La Matanza, reconoció mediante un comunicado publicado en la prensa local que “no pondrá en marcha el horno” porque no cuenta con las herramientas necesarias para “garantizar un control continuo del impacto ambiental que podría provocar.”
Por ahora el proyecto está detenido y los vecinos siguen en alerta hasta que las autoridades cumplan finalmente con sus promesas.