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Radio Colonia transmitió desde Villa Iris

El sábado pasado Radio Colonia transmitió desde la localidad de Villa Iris a través del programa “Sector Agropecuario” conducido por Enrique Oss. La emisión radial reflejó la realidad de la región sur del distrito de Puan con relatos que describieron el paisaje de los campos y la mortandad de animales. Varios productores agropecuarios relataron la experiencia de convivir con la sequía y coincidieron en la lentitud histórica de los gobiernos en efectivizar políticas acordes al sudoeste bonaerense.

El programa también tuvo su punto álgido cuando la productora agropecuaria de Pellegrini, Analía Quiroga, defendió las gestiones realizadas junto a Juan Manuel Garciarena para ayudar a los ruralistas afectados por la sequía. También repudió las actitudes de quienes criticaron con malicia las gestiones realizadas ante el secretario de Comercio de la Nación Guillermo Moreno y pidió que el campo siga luchando por la liberación de la ganadería. “Es la única forma de salir adelante, obviamente teniendo en cuenta la crisis internacional y que tendrá un costo: modernizar la industria y promover el desarrollo productivo.”

Analía Quiroga: “Este gobierno me robó el sueño”

“Soy una pequeña productora ganadera pero que tengo la grandeza de decir que tengo mucha tierra debajo de mis uñas y de mis alpargatas, hace tres años le dije al gobierno como se salía de esto y el gobierno nunca me quiso escuchar. De esto se sale con rentabilidad y para saber como se obtiene esa rentabilidad no hay que mirar muy lejos. Yo estuve reunida con el presidente de la Sociedad Rural uruguaya y me dijo algo que realmente me quedé asombrada: si usted cree que un día llegó esto con Mujica (Ministro de Ganadería y Agricultura) el gobierno de Tabaré llegó Mujica, nos bendijo y no dijo Uruguay de hoy para adelante va a ser un exportador y los ganaderos de Uruguay van a tener la posibilidad de salir al mundo, esto no fue así. Este es el trabajo de muchos años de los ganaderos uruguayos que fueron puliendo y presentando proyectos a cada uno de los gobiernos.”
“El grave problema es que no nos reconocemos entre nosotros porque seguimos destrozándonos y destruyéndonos. Hoy tuve que ver llorar a la señora de Garciarena y ver los ojos tristes de sus hijos como también veo a los de mis hijos cuando suceden cosas como estas. Entonces me pregunto de qué sirve juntarse para ver si vino si no vino, quién lo hizo, con qué se va a quedar, si Analía Quiroga es la asesora de Moreno, si necesito 3 millones de dólares. No necesito tres millones de Moreno ni de nadie. Yo lo que quiero es seguir siendo ganadera porque en la ganadería dejé los mejores años de mi vida y no me voy arrepiento, pero este gobierno me robó el sueño. Cuando tenia 25 o 26 años y se fundó la escuela agropecuaria de mi pueblo, estaba segura que el mundo iba a llegar y el día que el mundo llegó, no solamente yo estaba convencida sino que se los inculqué a mis hijos. Les dije que había que formarse porque acá iba a venir el mundo desarrollado a buscar lo nuestro y debíamos estar preparados. No nos podía agarrar en pampa y la vía, y cuando el mundo llegó y el tren paró en los puertos este gobierno nos dijo: “ustedes los ganaderos no van a subir”. Yo pregunté: ¿Por qué?
La idea del gobierno es que el país tiene que comer carne y que los ganaderos no pueden ser avaros ni insensibles. Recuerdo que fue mi gran encontronazo con el doctor Kirchner y en esa ocasión le dije: ¿pero entonces qué tenemos que hacer los ganaderos? ¿Bienes sociales para quién? Porque en ese momento nosotros teníamos el novillo a tres pesos y la carne en el mostrador tocó los doce pesos y explotó todo por el aire. Hoy el novillo casi no llega a los tres pesos y lo hemos estado vendiendo hasta de 2.50 a 2.80 pesos. ¿Cuánto cuesta la carne en el mostrador? Un promedio de 20 pesos.

Preguntas y respuestas

“¿A quién le dio el gobierno la rentabilidad a la cadena? ¿Quienes fueron victimas? Los productores y los consumidores. Entonces esta mentira ha llegado a su fin y la decisión la tiene la Presidenta de la Nación, pero nosotros tenemos la obligación de llevar la misma propuesta. De esto se sale liberando la ganadería, obviamente teniendo en cuenta la crisis internacional y eso tendrá un costo: modernizar la industria y promover el desarrollo productivo.”

Politiquería barata

“Me angustia la politiquería barata y la pelea callejera ante un problema de semejante envergadura. Este es un problema que dejó de solamente de los ganaderos y que se transformó en un problema social del interior.
La vaca da doce fuentes de trabajo directas y 58 indirectas y eso se lo tenemos que hacer saber bien clarito a la población y al gobierno. Ayer durante una entrevista radial que me hizo un periodista, llamó una mujer y dijo: “no sé que quieren estos oligarcas que lo único que hacen es sacar plata afuera.” Me preocupa que haya gente que piense aún piense así. Yo le perdono la ignorancia pero la invitaría como habitante de un país agrícolo ganadero a que venga a conocernos y sepa lo que es en invierno ayudar a parir las vacas a las dos de la mañana y con los pantalones congelados. Porque desde ahí podemos hablar nosotros y mostrar como llegamos a fin de mes para ayudar a nuestros hijos a que puedan seguir estudiando. O darle una mano al empleado, si es que podemos tenerlo, para ver como entre todos seguimos adelante y evitamos que se transforme en un desocupado más que irá a mendigar un plan social. Esa es la discusión y todos tenemos que plantearla desde el interior del país. Cuando abramos ese debate y hagamos todas las meas culpas; cuando nos demos cuenta donde nos hemos equivocado y cuando reconozcamos el error, desde ahí vamos a poder proyectar la solución a nuestros problemas. Mientras tanto va a ser lo que le ha convenido a este gobierno: la pelea callejera.”

Solidaridad con Villa Iris

Después de tanta polémica y repercusiones en todos los medios del país, Analía Quiroga explicó en Radio Colonia cómo se habían desarrollado los pasos previos a la entrevista con Moreno. “Recibí un llamado de Juan Manuel a quien no conocía personalmente, sí tenía como referencia su Cabaña. Él me pidió si podía venir a Villa Iris para ver la situación y estar con la gente. Yo le dije que no soy una dirigente, una política. Entonces, yo qué puedo hacer”, contó.
“La verdad que cuando fui llegando a Villa Iris, no pensé que estaba pasando por semejante gravedad. Si bien el problema del sudoeste bonaerense lo escuchaba de la gente de Stroeder, San Cayetano y de toda esta zona que desde hace años cuenta lo que ocurre acá, una cosa es que te lo cuenten y otra es venir a verlo. Lo que más me impresionó fue cuando dos productores, gente mayor, me contaron que ya no eran más productores y que habían perdido todo. A pesar de ello, dijeron que seguirían luchando por quienes aun les queda algo de campo”, describió con angustia la ex dirigente de Carbap.
Luego agregó: “Sinceramente hay que ver ese gesto. Si nos quedan sentimientos en la vida y en este país donde te los robaron, lo único que hacés es decir yo no me puedo ir de aquí borrándome y dejar a esta gente olvidada.”

La productora agropecuaria de Pellegrini recordó su historia de vida cuando las inundaciones la dejaron con las manos vacías. “Yo también he sido olvidada allá por el ’85 cuando fueron las inundaciones y los campos del oeste se taparon de agua por años. A mí no me quedó nada y tuve que empezar de vuelta junto a mi marido. Sé lo que es pasar hambre. Mi esposo tuvo que empezar a trabajar como empleado rural en una estancia y yo trabajaba de empleada doméstica en una casa del pueblo. No tenía sueldo, me daban comida para mis hijos. Eso fue dignidad. No apareció nadie a ayudarnos, pero no podés vivir una vida llena de rencores. No sirven los rencores”, remarcó.
“Tuve la posibilidad de por todo esto que pasó con la ganadería de haber llegado al gobierno. No voté a Néstor Kirchner y tampoco a la Presidenta porque interpreté muy bien el slogan de su campaña cuando dijo que iba a profundizar el cambio. Fue muy clara. Lo que no puedo entender es que el campo la votó. Tenemos que decir las cosas como son. Ganó legítimamente porque en la democracia quien saca más votos es quien gobierna. Cuando la gente me pregunta qué se puede hacer ante esta situación, les digo que el gobierno nacional debe hacerse cargo porque es el responsable de esta barbaridad. El gobierno hace más de tres años y medios que nos quitó la rentabilidad a los ganaderos. Si acá hubiera habido rentabilidad no se llega nunca a esta situación”, opinó.
Después de explicar el origen de los problemas agropecuarios que llevaron a la crisis profunda, Quiroga detalló su llegada al gobierno nacional. “La idea fue hacer un pedido de audiencia a la señora Presidenta de la Nación. Se mandó un petitorio con la firma de cientos de productores desde Villa Iris a la Secretaría de Comercio. La verdad que yo les expliqué a la gente que era un gobierno muy difícil y que no les daba ninguna esperanza. Ellos me preguntaron que si yo podía acompañarlos en caso de que la audiencia se concretara. Entonces les pregunté quién de la dirigencia política o gremial había venido en estos últimos cuatro años a Villa Iris, los productores me dijeron: aquí no vino nadie.”

“Cuando pasaban los días y el gobierno no nos respondía a ese pedido de audiencia, comenzaba Juan Manuel a preocuparse. Él estaba junto a la gente en medio de esta situación y necesitaba una respuesta. Yo le dije que no le había mentido a nadie y que era difícil que el gobierno nos respondiera. Días después, llaman de la Secretaría de Comercio para notificarme que la audiencia estaba concedida por la Presidenta pero quien nos iba recibir sería el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Viajamos a Buenos Aires y Juan Manuel les explicó la situación de acá. La decisión de que viniera esta ayuda entre comillas, fue de la Presidenta de la Nación. Ahí empezó un poco el pataleo y de gente que creo no hay que ni tenerla en cuenta. Es gente que no tiene sentimientos, que ha perdido la tabla de valores y no ayuda a construir nada. Pero eso sí, basta con que alguien salga a construir algo para que salgan al cruce a destrozarlos”, manifestó.
“Recuerdo que algún medio de la zona, en la apertura de su programa agropecuario, dijo: “¿irá germinando el maíz de Garciarena? Que pasó, hummm”. Y un día llegó el maíz a Villa Iris y empezó la polémica sobre quien lo iría a pagar, quién lo mandó, por qué lo mandaron … Cuando me dicen quién lo va a pagar, les digo: los mismos que pagamos los planes sociales, los mismos que pagamos los sueldos de los señores legisladores, los mismos que pagamos los sueldos de la señora Presidenta, los mismos que pagamos…¡Tantas cosas!”, recordó Quiroga.

Gusanos

“Vemos que nos intiman con los pagos y los impuestos y no los volvemos a ver nunca en la salud y la educación. Y tenemos que ir a pedir una computadora para un colegio porque para eso no hay plata. Son los mismos que han destruido con premeditación y alevosía la educación que nosotros pagamos. Me preocupa que haya políticos y dirigentes que hablan en nuestro país agrícola ganadero; que todos estos señores que hablan nunca hayan tenido dos vacas en el patio de la casa”, manifestó.
A la hora de calificar la clase dirigente, Quiroga no dio margen a contemplaciones. “Estos gusanos, estos dirigentes mediocres que se están aprovechando…no sé si buscarán un voto sobre las osamentas, sobre la desgracia de la gente. Eso me molesta. ¿Saben como se busca un voto? Se busca proponiendo a que la gente vuelva a tener dignidad. Esto se busca con pensamiento. No estoy en contra de quien quiera formar parte de la política lo haga porque me parece bárbaro. Y vuelvo a repetir, pero nunca sobre la osamenta y la desgracia ajena.”
“Un político que sale a buscar un voto desde la oposición a mi qué puede venir a decirme de este gobierno. Hace cuatro años que venimos hablando de esto y a los cuatro años nos fuimos yendo. Algunos ya no estamos, otros se irán hoy, mañana o pasado. Lo más sagrado que tiene la gente es el tiempo, porque el tiempo es la vida. Cómo podemos seguir desperdiciando el tiempo haciendo diagnósticos sobre el gobierno. Cuándo vamos a pensar que vamos a hacer nosotros”, cuestionó.
Para la ex dirigente de Carbap, es necesaria la búsqueda de otros caminos que lleven soluciones al campo y también pidió reconocer los errores. “Los productores tenemos que hacer nuestras meas culpas, porque cuando se hace una negociación se hace de a dos y no de a uno. En algo nos debemos haber equivocado, estoy totalmente convencida de eso. Por qué no miramos en qué nos equivocamos y vamos a la rotonda y tomamos otro camino. Porque por este que vamos no llegamos, a través del diagnóstico ya no llegamos. Tiene que se por medio del pensamiento y la propuesta”, aconsejó.

Tranquilidad

Analía Quiroga valoró el acompañamiento que había tenido tanto ella como Garciarena. “Estoy tranquila porque esto hizo que se hable de la ganadería y además, me da fuerza para seguir luchando. Hizo recordar que hay gente que en muchos lugares no tiene un mañana. Cada vez que estuve con un funcionario del gobierno le dije que se estaban llevando a la gente que la vida no le dio una posibilidad nunca de poner una planta de soja en ninguna maceta. Y de eso nadie hablaba”, remarcó.

Recuerdos

Hacia el final de sus declaraciones, recordó la reacción de la dirigencia agropecuaria de Carbap cuando ella criticó al ex presidente Néstor Kirchner diciendo que no tenía materia gris.
“Estos señores son los mismos que cuando yo me enfrento al Presidente de la Nación y se lo digo de una manera que no es la apropiada y lo tengo muy claro, me obligan a pedirle disculpas. Tengo en claro que falté el respeto a una investidura presidencial y que tuve la grandeza para pedir disculpas. Esos son los señores que ese día me quisieron hacer ir de Carbap. Estos son los mismos señores que cuando el periodismo me sacaba una foto todos los días, dijeron Analía Quiroga quería protagonismo y usaba la entidad para llegar a la política”, relató.


“Que vengan acá”

Quiroga pidió a la misma dirigencia que vengan a decir personalmente sus críticas. “Estos son los mismos que no vinieron a poner la cara y nos han difamado desde la distancia como hacen los miserables. Estoy esperando que vengan acá para decirles en la cara que nos se equivocaron y tengan la grandeza de venir a decirle a la gente de Villa Iris y al señor Garciarena que se equivocaron. Esos señores que hablan de los pochoclos que Moreno le dio a Analía Quiroga para Villa Iris, quiero que lo vengan a decir acá”, reclamó con vehemencia.