El discurso de la presidente: Anunció que la retenciones de la soja se volverán "coparticipables"

(…)Por eso, he tomado la decisión, por primera vez en la historia de nuestro país, uno de los derechos de exportación más importante, en este caso el derecho de exportación a la soja, crear con él un Fondo Federal Solidario para ser coparticipado con provincias y con municipios, con el mismo sistema de la Ley de Cheques: 70 por ciento para la Nación y 30 por ciento para las provincias y que éstas, al mismo tiempo, repliquen hacia el interés de sus jurisdicciones, la misma coparticipación, como en los municipios, en 70 y 30. (APLAUSOS). En los primeros, con los índices que cada provincia tiene, y luego dentro de cada provincia, con los índices que sus respectivas leyes de coparticipación provincial tengan. Pero respetando esta medida de 70-30 y además que estos fondos, que van a ser remitidos en forma automática de la misma manera que la coparticipación, a través del Fondo Nación, sin ningún cargo para provincias y municipios, sea destinado a infraestructura social: escuelas, viviendas, agua potable, cloacas. (APLAUSOS). De modo tal, que la reasignación que la Nación hace de esta parte del superávit, vaya directamente al sostenimiento de la actividad económica y que impacte en la calidad de vida de la gente.
Ustedes saben que muchos me habrán escuchado muchas veces defender arduamente los derechos de las provincias y del federalismo argentino, cuando era legisladora. Yo creo profundamente en la redistribución del ingreso, en términos sociales y en términos geográficos. El compromiso de que por primera vez, esto que es un derecho implícito de la Nación, constitucional y que es un ingreso exclusivamente nacional, sea compartido con provincias y municipios, tiene por objeto hacer carne también que en momentos de crisis internacional ese federalismo no puede ser solamente una cuestión vinculada con la coparticipación, que está establecida en la Constitución, y con los impuestos que son coparticipables, sino en este caso, también, con un derecho que es de la Nación, pero que vamos a compartirlo con las provincias para seguir sosteniendo la expansión del gasto fiscal, con características de infraestructura y de esta manera sostener la actividad económica.
Para ello, voy a firmar, en el día de la fecha, un decreto de necesidad y urgencia; ustedes saben que he firmado creo que tres o cuatro nada más. ¿Este es el tercero? Bien, pero en realidad los decretos de necesidad y urgencia que ha firmado, también, el anterior presidente y en este caso esta presidenta, nunca han sido para quitarle nada a nadie. (APLAUSOS).

Al contrario, en este es un decreto de necesidad y urgencia para sostener a nuestras provincias y a nuestros municipios, y además, por supuesto, también tener – al ser un decreto de necesidad y urgencia y ser remitido al Parlamento – el control parlamentario, que nuestra Constitución exige para este tipo de instrumentos y que puede ser llevado a cabo porque también, durante la anterior gestión y mi gestión como presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, por primera vez, desde 1994, reglamentamos, precisamente aquella comisión, que permite controlar, en forma efectiva, por parte de nuestro Parlamento, los decretos de necesidad y urgencia.

Pero reitero, es un decreto de necesidad y urgencia, que tiene que ver precisamente no con sacar ni quitar, sino con dar; en definitiva, no como dádiva ni como regalo, sino simplemente con un criterio de país, en el cual todos tenemos que articular esfuerzos y todos tenemos que ayudar para poder salir adelante. (APLAUSOS).

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