"Emotivo adiós a Benedetti, el poeta de la utopía cotidiana"

Con acierto, así tituló el diario Clarín la nota del adiós al escritor uruguayo.
Benedetti en su poema Como árboles, decía : “quién hubiera dicho que estos poemas míos iban a ser de otros…” frase que cobra vida en el diario uruguayo “El País” , donde verán una sección dedicada a los lectores que, a modo de homenaje, recuerdan con cariño distintos poemas del escritor.
“Miles de personas, de las más diversas edades y extracciones sociales, y personalidades de la cultura, de la política y de otros ámbitos, se hicieron presentes en el Palacio Legislativo, durante todo el día de ayer, para darle el último adiós a Mario Benedetti, el poeta y narrador que abordara temas de la más humana condición, en una forma tan simple y directa, y sin perder profundidad en la mayoría de los casos -algo muy difícil de lograr en cualquier género literario-, que lo llevó a que sus lectores sean sus cómplices y todo.
Benedetti murió el domingo, a los 88 años, en su casa de Montevideo. A primera hora de la mañana de ayer se hizo presente el presidente Tabaré Vázquez, quien junto a su vice, Rodolfo Nin Novoa, fueron los únicos que ingresaron por la alfombra roja instalada en el medio del recinto, por la que hoy temprano saldrá el féretro para ser conducido a su última morada, en el Cementerio Central.
“Una persona como Mario nunca muere”, dijo Tabaré Vázquez, quien fue recibido y despedido por una guardia de honor.
La gente que en la víspera llegó a la capilla ardiente armada en el imponente Salón de los Pasos Perdidos del recinto de la Asamblea General, entre los que se destacó la presencia de jóvenes, muchos jóvenes, con los que tenía una muy buena comunicación, debió en algún momento hacer una cola de casi dos cuadras, para despedir al escritor.
Al ingresar por la puerta derecha del salón, había muchas personas que se detuvieron ante un libro dispuesto para que el que quisiera pudiera expresar por escrito sus sentimientos, en estas horas de tanto dolor. A las 6 ya se habían completado doce de esos libros. Mucha gente ingresó con flores, lapiceras, o algún otro elemento que luego dejaron, a manera de ofrenda, al pie del cajón.
(…)El embajador Hernán Patiño Mayer, se hizo presente ayer en el velatorio para traer las condolencias del gobierno argentino. “Benedetti fue un creador que a partir de reafirmar su profunda identidad uruguaya, se transformó en un escritor de prestigio internacional, y para eso basta ver hoy las portadas de los principales diarios del mundo para advertir la enorme dimensión que alcanzó”, aseguró.
Importante escritores uruguayos, como era de esperar, se acercaron a dar su pésame al pequeño círculo íntimo de Mario, compuesto fundamentalmente por su hermano Raúl y por su incondicional secretario, Ariel Silva.
“Los más asombroso de Mario -dijo su tocayo Delgado Aparaín- es cómo supo interpretar la búsqueda de los pequeños seres y como en cualquier parte del mundo los muchachos y las muchachos lo recitan, lo llevan adentro. Mario fue un amigo, un entrañable tipo, que era capaz de dar más de lo que realmente podía dar”.
En tanto Eduardo Galeano se limitó a expresar unas muy pocas palabras: “Bendito sean los hombres y las mujeres honestos y generosos como él”, dijo. “Soy enemigo de la inflación palabraria, no sólo de la monetaria, y me parece que hay ocasiones, como ésta, en que el dolor se dice callando”.

1 comentario

    • Anonymous on 20/05/2009 at 22:12

    Qué pena lo de Benedetti.De todas maneras si solo fueran los versos que cito más abajo lo que nos hubiera dejado, ya sería suficiente para justificar su paso por este mundo:

    uno no siempre hace lo que quiere
    pero tiene el derecho de no hacer
    lo que no quiere

    llorá nomás botija
    son macanas
    que los hombres no lloran
    aquí lloramos todos

    gritamos berreamos moqueamos chillamos
    maldecimos
    porque es mejor llorar que traicionar
    porque es mejor llorar que traicionarse

    llorá
    pero no olvides
    (de Hombre preso que mira a su hijo)
    Dori

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