Homenaje a los alambradores

El Museo Ignacio Balvidares de Puan comenzó el año con una agenda colmada de actividades y en esta oportunidad, brindó un homenaje a los alambradores de la localidad con un emotivo acto que se llevó a cabo el domingo 17 de mayo. Los inmigrantes europeos trajeron a nuestro país el oficio del alambrador, entre ellos se encontraban los “vascos alambradores”, hombres predispuestos al trabajo duro que por aquel entonces, significaba hacer pozos con barretas en suelos pedregosos y planificar los alambrados con herramientas rudimentarias. Hoy, el oficio no cuenta con el mismo auge de tiempos pasados, pero mantiene su vigencia en aquellos que heredaron la técnica de sus ancestros.
En la siguiente entrevista, Silvia Iturrioz, directora de la institución, además de darnos más detalles sobre la muestra, nos adelanta alguno de los proyectos del Museo que se desarrollarán durante el año.

La Directora del Museo, Silvia Iturrioz, durante el reportaje valoró el trabajo de la Subcomisión de jóvenes y la agrupación Amigos del Museo que siempre aportan ideas a la institución. “El Día Internacional de los Museos nos encuentra trabajando a pleno porque el domingo hicimos la muestra en homenaje a los alambradores y el lunes, en el día internacional de los museos, organizamos una jornada a puertas abiertas para compartir esta festividad con quienes nos visitaron. Café por medio, compartimos momentos con las personas que nos vinieron a saludar”, relató.
“En este año estamos compartiendo un lema que propone el ICOM que es el de “Museos y turismo”. Significa que nosotros como puanenses, nos ubiquemos como turistas para observar qué le estaría faltando a Puan para conocerlo más. El lema apunta a trabajar en un turismo sustentable en el tiempo”, explicó.
Iturrioz contó que prevé “organizar encuentros con alumnos de séptimo grado para trabajar en jornadas de reflexión en el área de Construcción de la Ciudadanía para tratar la temática de Turismo sustentable.”
“La mirada de un adolescente puede ser diferente a la de un adulto que por ahí está más estereotipado”, acotó la Directora del Museo en relación a la participación de los jóvenes.
En cuanto a la exposición realizada en homenaje a los alambradores, dijo que “fue un trabajo minucioso a través del boca a boca y con entrevistas a alambradores. “
“Ayer me sorprendió una profesora de historia que vino movilizada a escribir en el libro de visitas porque recordó a un alambrador catamarqueño que había estado en su campo cuando ella era chica y que compartía la mesa junto a su familia. La anécdota habla de otras costumbres, porque hoy el alambrador vuelve a su casa y no se queda en el campo. Fue muy lindo su aporte”, narró.
“Hoy día, la gente fue cambiando la idea de los museos estáticos que históricamente eran una serie de vitrinas con objetos del pasado, aunque todavía queda esa idea en algunas personas. Por ejemplo, el domingo entró una persona por primera vez al museo y me dijo: ¡ay tengo miedo que me guarden en una vitrina!”, contó Silvia entre risas y reconociendo que la dinámica de los museos fue cambiando a lo largo de la historia.
“El museo nace como exhibición de una colección pero hoy tiene que ser un organismo de conservación, preservación y difusión del patrimonio tangible e intangible”, agregó.
Silvia valoró el aporte de la subcomisión del museo constituida por jóvenes y dijo que “en Puan hay más interés por reconstruir momentos del pasado relacionados con lo cotidiano y no tanto con lo artístico”.
“Prueba de ello fue el caso de la reconstrucción de una cocina con el fogón primitivo acompañada de un patio antiguo”, ejemplificó.
Desde hace tiempo en el Museo se homenajea a la mujer a través de su trabajo, pero no por ello se dejó de lado al hombre. “El año que viene vamos por el séptimo proyecto Mujeres, que tiene por objeto reconocer y rescatar oficios que por ahí son anónimos o pasan desapercibidos en la comunidad, cuando son tan valiosos. El año pasado homenajeamos a lavanderas y planchadoras, tareas que hacen las chicas en el geriátrico y en el hospital. Valoramos su trabajo, situación que les hace bien a ellas y a nosotros también. En cuanto a los hombres, hemos homenajeado a los quinteros y esquiladores. Ahora les tocó a los alambradores y el próximo año será para los changarines y bolseros.

Ambientación

“Para lograr la escenografía, trabajamos sobre la base del libro Historia del alambrado de Noel Sbarra. Chiquito Malvicini, integrante de la agrupación “Amigos del Museo”, fue el encargado de la escenografía. Él es artesano y tuvo la misión de recrear el alambrado con los postes antiguos. No tuvo descanso hasta que encontró los postes de cien años que se encontraban en una quinta de Puan. Las varillas, los alambres y las herramientas fueron minuciosamente buscadas para caracterizar el lugar. A la escenografía, se sumaron el pasto puna y animales embalsamados que trajo Pepe Marchi”, describió Silvia Iturrioz.
En referencia al acto en homenaje a los alambradores, Silvia rescató la emoción de un alambrador que hoy está en el geriátrico. “A veces los aplausos se lo llevan lo políticos y a veces no tanto, pero un trabajador que pone el hombro día a día es difícil que se lo aplauda. Puede ser reconocido con la retribución por su trabajo pero no con el aplauso.”

Proyectos

Las próximas actividades del Museo tendrán que ver con la historia de Puan contada para niños, según relató Silvia Iturrioz, el proyecto estará a cargo de Luciana Francisco que presentó la idea en la Universidad de Aguascalientes-México-, en el marco de un trabajo universitario. “Creo que el trabajo, con sano orgullo, será inédito en la región. La idea original surgió de la Biblia para niños que está basada en la cronología. Queremos que los chicos de cuarto-quinto grado sepan quiénes estaban antes y cómo surge Puan”, adelantó Iturrioz.

Quimey Co, es el nuevo espacio creado para los artesanos de Puan

Cronología

En el Museo también se pudo observar una línea histórica con fechas claves relacionadas a la historia del alambrado y fotografías de personas que ejercieron el oficio de alambrador en Puan.
He aquí algunos datos:
-1600-1700: Rudimentarios mojones, barreras naturales y cercos vivos para marcar parcelas.
-1800: Comienzan los primeros conflictos porque se cerraban caminos. Aparece el alambre de púa. Desaparece el chiripá, prenda típica del gaucho, que debió dejar de usarse porque se enganchaba en los alambres de púa.
-1845: Mr. Newton usa el alambrado por 1º vez en su quinta de Chascomús.
-1854: Se alambra la estancia “Los remedios” en Cañuelas.
-1855: Sarmiento propulsa el alambrado desde el diario “El Nacional”
-1876-1907: Se importó 1805 millones de kg de alambre(alzando un alambrado de 7 hilos se podría rodear 140 veces la República Argentina)
-1896: Por primera vez, se solicita al Honorable Concejo Deliberante de Puan permiso para alambrar.
-1914: Estancias importantes alambradas por primera vez en Puan: la de Unzué, de Alejando Leloir y del Dr. Udaondo.

Alambraron en épocas pasadas: Amorena, Letamendía, Eduardo Lavigne, Alberto Malvicini, David Masson, David Masson (h), Roberto Kler, Santiago Bellendier, Angel Graff, Adolfo Ceschan, Omar Cabrera, Oscar Rau, Rafael Cuartas, Luis Martquet, Roberto Kler, Titi Ramos, Mario Streitenberger, Rubén Malvicini.
Fueron ayudantes: Felipe Sobozky, Schulmaister, Chileno Sandoval, Juan Baier, Cabrera, Esteban González, Adolfo González, Carra, Pablo Webber, Ezequiel Falconat, Hugo Diez, Jorge Raier (hijo), Mario Streitenberger, Sergio Streitenberger,Sergio Scheffer, Emilio Amaya, Valentin Werbach, José Etchandi, Evaristo García, Luis Privat, Vicente Bottino, Néstor Bottino, Sebastián Villasuso, Carlos Sandroni, Santiago Calvo, Jorge Roth, Tito Calvo, Diego Aguayo, Lato Renda.

Alambran actualmente

Jorge Raier, Angel Bellendier, Alfredo Bellendier, Mario del Arco, Hugo Diez, Roberto Bauser.