¡Chau horno!

En la misma semana de las elecciones legislativas, el Poder Ejecutivo decidió suspender el crédito para la compra del Horno Pirolítico que proyectaba instalar en la localidad de 17 de Agosto para el tratamiento de los residuos patogénicos del distrito.
El plan del Municipio fue defendido por empresas promotoras de tecnologías de la incineración que aspiraban a ser licenciatarias de la obra y quienes visitaron el distrito para mostrar las bondades técnicas de los hornos incineradores.
Por varios meses, las movilizaciones de distintas organizaciones medio ambientales debieron contrarrestar la porfía del gobierno local a través de alertas dadas por médicos, abogados y ciudadanos de todo el país que habían pasado por la experiencia de tener un incinerador en su ciudad. Sin embargo, tales acciones fueron menospreciadas y llevadas al terreno político con discursos cargados de ira y calificando la campaña ecológica como una “campaña de la oposición.”
También desde algunos sectores armaron “redes de inteligencia” para ver con qué fines se habían realizado las acciones para detener la instalación del incinerador de residuos patogénicos. Situación que provocó asombro en los vecinos y medios de comunicación que participamos de la misma. Una vez más, los hechos dejaron al descubierto la irracionalidad del poder desmedido.
El miércoles 24 de Junio, en el mismo Concejo Deliberante donde la mayoría de los ediles habían defendido el proyecto sin información previa, se decidió aprobar la presentación del Ejecutivo que pedía la anulación del contrato con Provincia Leasing SA para la compra de un horno pirolítico por 162.000 dólares.

Audio de la sesión del HCD. El concejal Pedro Bleile, manifestó su contento por la anulación de la compra del horno y dijo que el proyecto “atentaba de alguna forma contra la población de distrito”. El proyecto había sido desaprobado por su bloque el 10 de setiembre del 2008, pero una amplia mayoria del Concejo permitió que la iniciativa del Ejecutivo siguiera adelante.