Hoy a las 21.30 se estrena la "Casa de Bernarda Alba"

“El teatro es la poesía que sale del libro y se hace humana. Y al hacerse habla y grita, llora y se desespera”, Federico García Lorca.

Las alumnas del IMS vestidas con el vestuario de época en la sede del Teatro Hispano

El jueves presenciamos el ensayo de la obra protagonizada por alumnas de 3º Polimodal del Instituto María Susana y dirigida por la profesora y licenciada en Literatura, Dori Stoessel.

Según nos relataron durante la entrevista, los ensayos comenzaron en abril y semanalmente, y en los últimos meses se realizaron diariamente.

Fue el primer día de ensayo con los vestidos de época, oportunidad también que pudimos ver a las chicas interpretando la obra de García Lorca con mucho entusiasmo y dedicación.

Para la organización del vestuario fue importante la colaboración de los familiares de las alumnas. “Agradecemos a la abuela Magdalena y a Lunita López Quintana que colaboraron con los trajes de época”, dijo la profesora.

En cuanto a la obra las alumnas relataron que al principio les costó adaptarse a la obra española, pero que sin embargo, el desafío no era tanto aprenderse el guión, sino “creerse el personaje” para darle credibilidad y sentimiento a la historia.

Dori Stoessel explicó que eligieron al obra porque los personajes en su mayoría son mujeres, ya que los chicos del curso no quisieron actuar y prefirieron colaborar en otras tareas como en el sonido para la puesta en escena.

“La Casa de Bernarda Alba conmueve en cuanto a cómo se manejan los prejuicios, la convención y el qué dirán en una época de la historia occidental. La tragedia se origina a consecuencia de estas situaciones”, dijo.

“Era la época en que se creía hilo y aguja para las mujeres” -parafraseó Dori a Bernarda -y dio lugar a que sus alumnas finalicen el dicho: “¡Y látigo y mula para el varón!”

Argumento

Tras la muerte de su segundo marido, Bernarda Alba decide recluirse y guardar riguroso luto tanto ella como sus hijas. El planteo de la obra es engañosamente simple: Bernarda Alba ejerce una vigilancia tiránica sobre sus hijas, quienes viven como prisioneras en su casa.

El conflicto es, pues, la privación de la libertad. El drama surge después de la muerte del segundo marido de la protagonista y su decisión tiránica de imponerse, e imponer a sus hijas, ocho años de luto, que además de tener que usar ropa negra, tampoco podrán salir de la casa, ni asomarse a la ventana, ni recibir a ningún muchacho del pueblo.

El luto es roto por la llegada de Pepe el Romano que pretende a la hija mayor. La obra comienza con la entrada de las sirvientas hablando de lo déspota que es Bernarda y con la llegada inmediata de esta, confirmando su riguroso trato a ellas y sus hijas, e imponiendo silencio.

Cuando la hija mayor hereda una gran fortuna atrae a un pretendiente (Pepe el Romano), celos y pasiones se desatan en la casa desembocando en un final trágico.

Historia de la Obra

En 1936, mientras escribía La casa de Bernarda Alba, Federico García Lorca explicaba: «El teatro es la poesía que sale del libro y se hace humana. Y al hacerse habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre”, estas palabras de García Lorca definen su teatro.

Es que Lorca veía en el teatro el medio más perfecto para llegar directamente a la gente, más inmediato y efectivo que la poesía, y como hombre de teatro defendió esa posibilidad aún en tiempos duros y difíciles. Pero Lorca es ante todo poeta, de ahí que sea el suyo un teatro de gran valor plástico, donde lo visual se combina con lo lingüístico para revolucionar el teatro español.

“La Casa de Bernarda Alba” fue la última de las tres tragedias rurales, antes Lorca había escrito Bodas de sangre (1933) y Yerma (1934).

Foto: durante la entrevista de Canal 8 Puan