Bajo el lema “Reconciliación y Comunidad” fueron celebradas las fiestas patronales

Con la presencia del Obispo Monseñor Guillermo Garlatti, ayer se llevó a cabo la celebración litúrgica con motivo de la festividad de la Inmaculada Concepción.

A partir de las 18 horas los feligreses pudieron participar de la procesión que partió desde la Plaza de la Patria hasta llegar a la Iglesia.
Luego se ofició la Misa al aire libre frente al templo decorado con globos amarillos y blancos. Junto al altar se ubicaron los niños que recientemente tomaron la Primera Comunión y que en esta oportunidad, recibían su segunda comunión.
De la conmemoración también participaron autoridades municipales, representantes de instituciones y la banda de música del Regimiento “Cura Malal” de Pigüé.
Los coros municipales de niños y adultos musicalizaron el cierre de las fiestas patronales.

Mensaje de unidad

El padre Roque Landart hace tres meses que está a cargo de la Parroquia local en reemplazo de l párroco Daniel Erro. En vísperas a las Fiestas Patronales, contó como fueron desarrollándose los preparativos: “Un grupo de personas nos juntábamos todos los miércoles para intercambiar ideas. Entre todos decidimos que previamente a la festividad, cada celebración de la Misa tuviera una intención diferente dirigida a distintos sectores de la comunidad.
La propuesta surgió después de dialogar sobre las necesidades de la localidad, donde discernimos sobre cuáles eran prioritarias y así elaboramos el lema Reconciliación y Comunidad. Y no fue solo pensando en la Iglesia sino en la comunidad en general, porque si bien contamos con distintos credos, todos tenemos un mismo Dios.”
“Como hermanos que somos no podemos dejar de manifestarnos el amor, más cuando la otra persona nos necesita incondicionalmente. Tenemos que vivir en comunidad y ayudar a nuestros hermanos necesitados y no ser indiferentes. Esto es lo que cambia una sociedad y nosotros somos los responsables de lograr ese cambio”, reflexionó.
El sacerdote antes de llegar a Puan fue párroco en Salta y en el Conurbano Bonaerense, lugares donde vivió realidades sociales diferentes, las cuales enriquecieron su experiencia personal: “Estos cambios me enseñaron tener sensibilidad para comprender las distintas idiosincrasias y saber que según la región, la gente tiene distintas formas de manifestarse.”
Al finalizar la entrevista, Roque dejó un mensaje a la comunidad: “Estamos viviendo momentos difíciles no sólo en nuestra localidad o en el país, sino en todo el mundo. Por eso debemos hacernos concientes que la solidaridad, la fe, el amor y la oración no nos pueden ser quitadas por nadie. Cada uno de nosotros tenemos que poner un granito de arena para seguir construyendo y así cumplir con nuestros objetivos.
Debemos comprometernos a través de la unidad y la solidaridad.”