Ceguera y tenacidad, el plan económico

Por *Nicolás Salvatore

En los últimos meses de 2009 se aceleró la inflación, alcanzando una tasa de 1,8% mensual en diciembre, lo que equivale a un ritmo de 24% anual. ¿Por qué, a contramano del mundo, la inflación argentina es tan alta?
Lograr tal resultado no fue sencillo, hubo que darse maña desde la política macroeconómica, insistiendo en el error con mucha tenacidad y ceguera desde 2006 en adelante. Tanto esmero logró alcanzar tasas de inflación del orden de 26% en 2007 y 23% en 2008. Este proceso inflacionario contrajo el poder adquisitivo del salario y desaceleró bruscamente la actividad económica ya a principios de 2008 (previo al conflicto agropecuario), hasta caer finalmente la economía en recesión hacia fines de dicho año, agudizándose luego durante 2009 con la ayuda de la crisis internacional.
Debido a que la economía argentina operaba ya desde 2007 en un escenario de inflación elevada, la desaceleración/recesión de 2008-2009 no indujo a un escenario de baja inflación, como suele ocurrir en las recesiones debido a la caída de la demanda. Si bien la inflación doméstica disminuyó, alcanzó el 15% en 2009, un nivel demasiado alto para una caída del PIB del orden del 3%.
De este modo, se fue configurando en 2008-2009 un escenario de estancamiento económico con alta inflación, llamado “estanflación”. En esta patología económica la inflación elevada se vuelve “persistente”, retroalimentándose a través del propio proceso de formación de expectativas, que juegan así un rol central en tanto causa de las (elevadas) tasas de inflación futuras.
La configuración de este previo escenario de estanflación es, pues, la razón por la cual la débil recuperación de la actividad económica de fines de 2009 volvió a generar un proceso de aceleración inflacionaria, empeorando más aún en diciembre, y delineando las perspectivas inflacionarias para 2010. Había que darse maña.
*Economista del CEDES y coordinador general de la consultora Buenos Aires City, Diario Critica de la Argentina