Reflexionando sobre el verdadero poder

Por Fernando Sánchez

Cuando empieces a leer los primeros párrafos, probablemente creerás que su autor habla de Argentina, pero la cosa no termina siendo tan así. Se parece bastante, pero no.
Un monólogo imperdible sobre los verdaderos dueños del poder. ¿Quién lo tiene en realidad? ¿Los políticos? ¿Los empresarios?

Dedicale unos minutos a está pieza imperdible, ácida pero a la vez inteligente que, en algún sentido, se asemeja increíblemente a nuestra realidad nacional, aunque nos empecinemos en pensar que somos un país sudaca, condenados a todos los males, bananeros del culo del mundo.
EL SUEÑO AMERICANO
(Por George Carlin) Dicen que necesitamos más dinero para educación, más libros, más maestros, más aulas, más escuelas.
Necesitamos más exámenes para los niños, y dirán: bueno, ya intentamos todo eso, y los niños no pasan los exámenes.
No se preocupen por eso: vamos a bajar la dificultad, y eso es lo que hacen en muchas escuelas. Bajan la dificultad para que más niños puedan pasar. Más chicos pasan, mejor se ve la escuela y todos felices, y el coeficiente del país cae otros dos o tres puntos. Y pronto lo que necesitarás para entrar es un puto lápiz. ¿Tienes Lápiz?, métete ahí, ¡clase de física!
Luego todos se preguntan por qué otros 17 países gradúan más científicos que nosotros. ¡Educación!
Los políticos conocen esa palabra, la usan con ustedes.
Tradicionalmente, los políticos se han escondido detrás de tres cosas: la bandera, la Biblia y los niños. Ningún niño será relegado. Ningún niño será relegado ¿o sí?
No hace mucho hablaban de darles ventaja de salida.
Ventaja: dejar atrás.
Alguien está perdiendo terreno aquí, pero hay una razón, una razón para esto, hay una razón por la cual la educación apesta. Y es la misma razón por la que jamás se arreglará, nunca se pondrá mejor, no busquen eso, sean felices con lo que tienen, porque los dueños de este país no quieren eso. Estoy hablando de los verdaderos dueños ahora. Los grandes dueños y ricos intereses que controlan las cosas y toman todas las decisiones importantes.
Olvídense de los políticos. Los políticos son puestos allí para darte la idea de que tienes libertad de elegir. No la tienes. No tienes elección: tienes dueños. Son tus dueños, son dueños de todo, son dueños de las tierras importantes. Controlan las corporaciones. Hace tiempo que fueron comprados y pagados por el Senado, el Congreso, las Legislaturas, los Municipios. Tienen a los jueces en sus bolsillos traseros y son dueños de los grandes medios, así pueden controlar toda la información que recibes.
Te tienen de las pelotas.
Gastan billones de dólares cada año haciendo lobby, haciendo lobby para conseguir lo que quieren. Bueno, sabemos lo que quieren: quieren más para ellos y menos para todos los demás. Pero te diré qué no quieren…
No quieren una población de ciudadanos capaces de pensar críticamente. No quieren gente informada, educada y de pensamiento crítico. No están interesados en eso, eso no los ayuda, eso va contra sus intereses. Así es.
No quieren personas suficientemente listas, como para sentarse y pensar en cómo están siendo engañados por un sistema que los tiró por la borda hace 30 años. No quieren eso ¿Saben lo que quieren? Quieren Trabajadores Obedientes. Trabajadores Obedientes. Personas que sean lo suficientemente inteligentes, para operar las máquinas y hacer el trabajo administrativo, y lo suficientemente estúpidas para aceptar pasivamente todo este aumento de trabajos de mierda, con mala paga, más horas, reducción de beneficios, el fin de las horas extras. La pensión que desparece cuando vas a buscarla y ahora van por el dinero de tu seguridad social. Quieren el maldito dinero de tu jubilación. Lo quieren de vuelta para dárselo a los criminales de Wall Street. ¿Y sabes algo? Lo tendrán, lo tendrán todo tarde o temprano porque son los dueños de este maldito lugar. Es un Gran Club y tu no estás en él. Tú y yo no estamos en el Gran Club. Además, es el mismo Gran Club que usan para machacarte la cabeza todo el día cuando te dicen que debes creer. Todo el día machacándote la cabeza con sus medios, diciéndote qué creer, qué pensar, y qué comprar.
La mesa ha sido inclinada amigos. El juego está arreglado y nadie parece darse cuenta. A nadie parece importarle. Las buenas personas trabajadoras y honestas: oficinistas, obreros, no importa qué color de camiseta tengas. Las buenas personas trabajadoras y honestas continúan (estas son personas de vidas modestas) continúan eligiendo a estos adinerados chupa-penes a los que no les importa en lo más mínimo, no les importas un carajo. No les importas un carajo. No se preocupan por ti, para nada, para nada, para nada. Y nadie parece darse cuenta, a nadie parece importarle. Los dueños cuentan con eso. El hecho de que probablemente los americanos continuarán obstinadamente ignorantes del gran pene rojo, blanco y azul que le meten en el culo a diario. Porque los dueños de este país saben la verdad. Se llama Sueño Americano: porque tienes que estar dormido para creértelo.

(*) George Dennis Carlin (Nueva York, 12 de mayo de 1937 – Santa Monica, 22 de junio de 2008) fue un cómico de stand-up, actor y figura de la contracultura, conocido sobre todo por su monólogo Siete Palabras que no se pueden decir en televisión, grabado en su disco de 1972 Class Clown.
Fue nominado en el segundo puesto en la lista de la red de cable Comedy Central entre los 10 comediantes stand-up más importantes, por delante de Lenny Bruce y por detrás de Richard Pryor. Fue invitado varias veces al The Tonight Show durante la era de Johnny Carson y fue también la primera persona en ser anfitrión del popular show de la TV norteamericana Saturday Night Live.
Tras haber grabado veinticinco discos, catorce especiales de la HBO, publicado cinco libros, haber participado en varias películas y protagonizado su propia serie de televisión, Carlin murió el 22 de junio del 2008 a causa de un fallo cardíaco.
Los temas elegidos por Carlin siempre causaron una gran controversia, aunque todos ellos se podrían resumir bajo la siguiente filosofía: “La Humanidad es basura”.
“Yo lo veo así: Durante siglos el hombre ha hecho todo lo posible para destruir, profanar e interferir con la naturaleza: Cortar bosques, agujerear montañas, envenenar la atmósfera, despoblar los océanos, polucionar rios y lagos, destruir pantanos… Así que cuando la naturaleza contraataca y golpea al hombre en la cabeza y en las pelotas yo lo disfruto. No tengo ninguna simpatía por el ser humano. Ninguna. Y no importa el problema al que se enfrenten los humanos, ya sea natural o causado por ellos mismos, yo siempre espero que empeore.”
“Nunca me ha importado lo que le suceda a este planeta, esta especie, este país… Y estar emocionalmente distanciado le da al artista completa libertad para atacar, para observar sin ese runrún constante de ‘Esto podría mejorar, amigos.’”
“Este país (Estados Unidos de América) fue fundado bajo una doble moral muy básica: todos somos creados iguales. Si, como no! Excepto los indios, los negros y las mujeres, no? La esclavitud no fue abolida sino hasta casi cien años después que se declarara la independencia contra el Reino Unido. Un grupo de amos de esclavos, querían ser libres… Estoy en lo cierto? Qué absurdo. Lo que hicieron fue matar a un montón de ingleses blancos, para seguir poseyendo a sus esclavos negros, para luego exterminar a los indios pielesrrojas, robarle territorio a los mexicanos marroncitos y finalmente tener un lugar de donde despegar, volar y lanzar bombas nucleares sobre los japoneses amarillentos. El lema de este país debería de ser: ‘Danos un color y nosotros lo borramos!'”