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Integración y educación a través de la informática

La Biblioteca Bernardino Rivadavia en conjunto con el nivel secundario de la Escuela Especial Nº501 y la Escuela Nº1, están desarrollando el proyecto “Informatizados” con el objetivo de posibilitarles a los alumnos el acceso a Internet y su aplicación en la vida cotidiana.
Dicha iniciativa, también integra contenidos de matemáticas, lengua, sociales y naturales. Los alumnos pueden investigar y ampliar sus conocimientos a través de los distintos recursos informáticos.
“Esta fue una idea de Silvia González, quien nos propuso trabajar en conjunto con los chicos. El proyecto se llama Informatizados y tiene como finalidad complementar los estudios que ellos realizan en la escuela. Desde la Biblioteca los acompañamos en la búsqueda de información. Trabajamos con grupos que se van turnando en diferentes días. Los alumnos están muy entusiasmados y se van incorporando a la informática. También tenemos programado aplicar juegos interactivos para desarrollar la lógica y el razonamiento,” dijo Claudia Ugarte, desde la Biblioteca.
Por su parte, Silvia González, la docente integradora, explicó que “el objetivo es prepararlos sobre todo para la vida social.”
“Todos los contenidos específicos y generales de las áreas de matemáticas, lengua y sociales se relacionan con actividades concretas de la vida diaria.
Por ejemplo en matemática trabajamos con la interpretación de facturas de gas, teléfono, publicidades de ofertas, entre otras. También hacemos visitas a entidades bancarias para que ellos mismos paguen las facturas. En todos estos casos, internet va a ser una herramienta que les facilitará su desarrollo en la vida cotidiana. Si hacen un viaje, saben que ingresando a la página web de determinada empresa, podrán acceder a los horarios y costos del pasaje.”
“Esto nos da la posibilidad de un trabajo personalizado, porque por ahí hay chicos que no logran del todo la lectoescritura y tampoco pueden estar a un nivel inferior por la edad.
Esta modalidad, les posibilita acceder a un nivel acorde a sus posibilidades y necesidades. En el caso de aquellos alumnos que por ejemplo están aprendiendo carpintería, nosotros adaptamos las actividades del área trabajando con las medidas y haciendo cálculos de cuánta madera van a necesitar”, detalló.
En relación a cómo reciben los alumnos esta propuesta educativa, Silvia dijo que “ellos se sienten muy bien porque ven que las tareas están adaptadas a sus necesidades y a sus capacidades.”
“También el hecho de resolver por sí solos una actividad les fortalece la autoestima, los ayuda y los alienta”, concluyó.

De izq. a der. Romina Baier, Silvia González y Claudia Ugarte,
docentes a cargo del proyecto.