Este fin de semana Puan fue sede de una Clínica de Ajedrez coordinada por Elisa Maggiolo

La dictó la Maestra Internacional Elisa Maggiolo en el Espacio Cultural El Mercado, organizada por la Escuela local de esa disciplina. Comenzó el sábado a las 14 horas con charlas a instructores y niños.
También hubo actividades recreativas y partidas simultáneas.
El viernes se desarrolló un torneo interno.
La afamada ajedrecista dialogó con Todas las Voces acerca de sus comienzos, sus logros y las infinitas posibilidades que brinda este juego.

Tiene 30 años, vive en el barrio porteño de La Boca y dijo sentirse muy bien recibida en Puan. A poco de comenzar la entrevista, relató su experiencia luego de recorrer la Escuela Especial Nº 501.
“Quedé fascinada con la actividad de los chicos, allí hacen tableros, mesas, me encantó compartir eso y que jueguen al ajedrez, me pareció bárbaro. A todo lugar adonde pueda llevar mis conocimientos, allí estaré”, dijo.
Maggiolo llega por segunda vez, tras su visita del año pasado, cuando se realizó en Puan el Campeonato Argentino de Ajedrez.
“Nos trataron de maravilla y me dejó un lindo recuerdo, me quedó el contacto con Jorge Zanelli, quien está a cargo de la Escuela de Ajedrez Municipal. Además, la señora del Hotel (por Eugenia Savizky) me decía que viniera cuando quisiera, y decidí hacerlo cuando surgiese la posibilidad de una escapada. Me gustan los lugares tranquilos, alejarme de Buenos Aires me hace respirar otro aire.
Tenía libre este fin de semana y, luego de acordar con Jorge (Zanelli) me decidí. Hoy me levanté a las 9, me bañé, me puse a estudiar y acá estamos”, señaló.
Y declaró que la actividad en nuestra localidad era “totalmente ad-honorem” porque se trata de un lugar donde siempre la “tratan muy bien.”
Con el ajedrez en “La Boca“.La mayoría de las charlas –detalló– las da en Buenos Aires y no tanto en las provincias, por eso la de este fin de semana en Puan fue la primera.
“Doy clases de ajedrez en el club Boca Juniors a los chicos de las inferiores de fútbol. Esto se implementó hace tres años, en la presidencia de Pedro Pompilio, para involucrar este juego en el deporte que los chicos practican y así aportarles una mirada estratégica y de concentración. Ellos tienen una meta: triunfar en el fútbol, pero qué pasa si no se les da”, se preguntó.
El ajedrez es estrategia y funciona como un factor de contención social. Maggiolo habló de la dura realidad por la que atraviesan algunos jóvenes en Buenos Aires.
“Viven en conventillos, en villas, tienen problemas de marginalidad, ya sea por situaciones de violencia familiar o por tener padres alcohólicos. Se dan casos que viven con otros familiares que los cuidan. Eso me enternece mucho y les doy clases de ajedrez de una hora, dos veces por semana. Más allá del juego y todo el cariño que les pueda dar, uno pasa a ser un referente importante”, explicó sobre su otra tarea en el área de Acción Social.
Sueños cumplidos. Elisa es un ejemplo de aquellos que logran alcanzar su sueño y de los que logran poder vivir de lo que le apasiona.
“En algún momento pensé en seguir estudiando, pero como esta actividad me gusta tanto y me lleva gran parte del tiempo, decidí dedicarme de lleno. Hoy puedo pagarme el alquiler del departamento donde vivo sola y también el resto de los gastos”, admitió.
Actualmente, su dedicación exclusiva a la docencia no la lleva a participar tan intensamente, como en otras épocas, de competencias nacionales e internacionales.
“El último torneo importante fue el Nacional jugado acá en Puan y donde obtuve el tercer puesto. Siempre es el que juego seguro, más allá de estar entrenada o no. Pongo mi garra y que salga lo que Dios quiera. Compito poco y trato de jugar por Internet para no perder el ritmo”, reconoció.
Al tiempo que anunció su participación en Nacional de 2010, evento del que saldrán las dos clasificadas a las próximas olimpiadas
Consultada acerca de cómo maneja el tema económico cuando le toca jugar en el exterior, Elisa contó que suelen contratarla para jugar en Brasil donde le pagan para participar de un equipo de ajedrecistas. “Ahora estoy esperando la que confirmación del cachet.
Cuando iba a otros países, de pronto me podía quedar un mes, pero hacerlo ahora significaría dejar suplentes en los clubes y asegurarme que sean buenos. Es mucha movida y ya no es lo mismo.”

La trayectoria. Esta ajedrecista consiguió importantes logros: fue Campeona Sudamericana y Panamericana en 1998, en Chile, donde obtuvo el título de Master Femenina. Ganó el Campeonato Argentino Sub 14 a los 13 años, y luego todos los Torneos Sub 16, Sub 18 y Sub 20 que disputó. A los 15 años su triunfo fue en el Campeonato Argentino Femenino Superior, con lo que se convirtió en la ajedrecista más joven en obtener el título (que conquistó tres veces más).
Una carrera tan exitosa tiene en gran medida a otra protagonista: su mamá. Quien la alentó a abrazar este juego.
“Mis hermanos iban a gimnasia deportiva en el Club Huracán. Ahí cerca estaba la sala de ajedrez, donde pasábamos siempre con mi mamá y nunca nos percatamos.
Hasta que uno de mis hermanos dijo que quería jugar a los caballos y mi mamá le dijo: “no, esos no son caballos”. Averiguamos, y les permitieron empezar solo a mis hermanos porque yo tenía solo 3 años.
Pero de tanto mirar y mirar fui aprendiendo. Un día vi una caja con piezas, saqué algunas y las acomodé sin saber si estaba bien o mal. El profesor le sugirió a mi mamá que yo empezara. Mi primer torneo fue a los seis años y hasta ahora no paré”, contó.
El ajedrez, según Elisa, es un juego con infinitas posibilidades, nunca termina de dominarse y siempre hay algo nuevo por aprender.
“Mientras estamos acá charlando, en otros lugares se juegan campeonatos donde salen partidas y jugadas nuevas. Por eso, debo estar actualizada porque mañana me las pueden hacer a mí. Es complejo pero fascinante al mismo tiempo”, dijo.

El ajedrez en la vida.El juego es aplicable a la vida, porque transmite habilidades, por ejemplo al momento de tomar de decisiones o delinear estrategias.
“A mi especialmente me sirvió para apaciguarme, porque soy acelerada e hiperactiva. También es una terapia, el hecho de estar sentada esperando a que otro juegue, allí las decisiones las toma uno solo todo el tiempo. Te ayuda a aprender que en la vida hay un montón de posibilidades y te hace reflexionar”, concluyó.

Entrevista: Lorena Freidenberger-Fernando Sánchez