Un concejal suplente del Frente Vecinal dejó su banca para sumarse a Unión Peronista

Es el cuarto concejal que en poco más de un año abandona el bloque oficialista.

En la sesión anterior el concejal Néstor Chialva (FVC) pidió licencia por un plazo de siete meses, sin goce de haberes, desde el 27 de mayo al 31 de diciembre, para volver a ser delegado de la localidad de Villa Iris.

Ahora, en su reemplazo, debería haber asumido el abogado Edgardo Kooistra, pero anoche presentó una nota pidiendo licencia hasta el 30 de junio, argumentando “razones de estricta índole personal y familiar.”
En consecuencia, la banca será ocupada por el segundo suplente de la lista, el señor Carlos Gamba de Villa Iris.
A través del decreto Nº 13/10, la Presidente del Concejo Deliberante, Stella Maris Krieger, otorgó la licencia pedida por Kooistra y estableció la incorporación de Carlos Alberto Gamba. Este último, mediante una carta elevada a la titular del legislativo, oficializó su decisión de “no asumir por el bloque del Frente para el Crecimiento local y sí hacerlo por el bloque de Unión Peronista.”
La decisión tomada por Gamba cambia el mapa político del cuerpo legislativo, dejando al bloque del Frente Vecinal con 8 concejales y sumando uno a la banca opositora de Unión Peronista integrada por Juan Carlos Carcedo.
En síntesis, el CD de ahora en más estará formado por ocho concejales del FVC, dos de Unión Peronista y dos del Frente para la Victoria.

Otros casos

La misma situación sucedió cuando Juan Carlos Carcedo decidió en abril de 2009 dejar su concejalía del Frente Vecinal para formar el bloque “Unión Peronista”.
Otro caso fue Ana Delia García (período 2005-2009), originalmente concejal del Frente Para la Victoria-PJ, abandonó su grupo para formar el bloque Compromiso K.
En cuanto a las bajas de los concejales elegidos en el 2007 por el frente Vecinal, se acumulan en poco más de un año, las renuncias de Carlos Simón (Puan), Iris Martínez (Felipe Sola), Juan C. Carcedo (Darregueira) y Carlos Gamba ( Villa iris).

Comodín del Frente

Chialva es lo que se llama un “funcionario polifuncional”.
Entre 1999 y 2001 fue delegado, luego tuvo un paso fugaz por el gabinete del Ejecutivo como Director de Gobierno, función que debió abandonar por el fuerte ajuste determinado por la crisis del 2001.
Tras un dilatado periodo de inactividad en la administración pública, vuelve a la Delegación de su pueblo en 2006, para reemplazar a Alfredo Alonso de Armiño.
Pero poco duraría en esa tarea, el FVC lo vio como un candidato potable para las elecciones de 2007, y lo colocó en la lista de aspirantes al concejo deliberante.
En diciembre de ese año asume su banca (mandato hasta 2011), pero no alcanzó a permanecer más allá de un par de sesiones, porque, como pieza del tablero político que es, volvió a ser movido.
Otra vez la delegación Villa Iris reclamaba sus servicios. Entonces pidió licencia y se quedó allí hasta abril de 2009.
Lo hicieron regresar al concejo porque se había desatado una tormenta política que amenazaba con hacerle perder la hegemonía al Frente Vecinal.
En aquel momento, la renuncia de Carcedo al bloque oficialista había provocado un verdadero revuelo. El FVC quedaba con un concejal menos. Y como si eso fuese poco, renunció la concejal –también oficialista—Iris Martínez. Su sucesor en la lista era el abogado Edgardo Kooistra, hombre cercano a Carcedo, que, de asumir, se uniría al recientemente creado bloque de Unión Peronista. Si eso se daba, el oficialismo quedaba en desventaja.
Es ahí cuando aparece de nuevo Chialva para sacrificarse por la causa, interrumpiendo su licencia para sentarse nuevamente en su banca.
Se programó una jugada política maestra.
El reemplazante de Chialva era el concejal Pedro Tessio, pero, al volver Chialva (edil titular), Tessio iría a reemplazar a la renunciante Martínez dejando afuera a Kooistra. La supremacía legislativa del Frente había quedado a salvo.
Las elecciones del año pasado dejaron con amplia ventaja al Frente (9 a 3). Tras permanecer poco más de un año como concejal, nuevamente Chialva es movido de su cargo para quedarse atendiendo los asuntos domésticos de Villa Iris.
El tiempo y las aguas agitadas de la política dirán qué nuevo itinerario deberá realizar.