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El profesor Horacio Walter presentó su libro: “Los senderos del Wolga”

Con motivo de celebrase el 108º aniversario de la Colonia Santa Rosa, el historiador realizó la presentación de su novela histórica en las salas temporarias del espacio cultural El Mercado.
“La obra es una ficción que invita a la imaginación del lector, particularmente si éste es descendiente de quienes han formado parte de este caminar por los senderos que recorrieron todos los pueblos inmigrantes, que hoy recordamos con admiración y respeto,” dijo Walter.

El profesor de historia, Horacio Walter, presentó el domingo su libro “Los senderos del Wolga” en las salas temporarias del espacio cultural El Mercado.
Esta es la segunda vez que visita nuestra localidad y participa de las actividades programadas con motivo del aniversario de la Colonia Santa Rosa.
La disertación tuvo por objetivo explicar las distintas etapas de la producción del libro que relata la historia de la familia Haas y de un joven descendiente que en la actualidad, intenta recuperar sus raíces y su propia identidad.
“El libro tardó cinco años en hacerse porque lógicamente, hacer un libro es muy interesante más que nada cuando lo que se busca es retratar una larga historia como la de los alemanes del Volga,” narró Walter en el comienzo de la charla.
El historiador explicó a los presentes que hay varias razones por las cuales escribir un libro sobre inmigrantes. “Por la vivencia de la comunidad, por la identificación genealógica, por la recuperación de lo familiar y por la necesidad de la comunicación.”
“Nosotros estamos en un momento de la historia argentina donde se han producido cosas muy importantes y tenemos que tener la capacidad de poder visualizarlas,”agregó. En este sentido, Walter realizó un paralelismo entre los relatos históricos de fines del XIX, y los actuales. “Los historiadores de aquella época tenían miedo que los inmigrantes hablen de su madre patria, de la bella Italia, de la España que dejaron y no hablasen de la nueva tierra donde se habían instalado. Entonces, comienzan a armar de una historia de próceres con un San Martín, un Mariano Moreno de bronce, de hombres impecables. Esta fue la historia que nosotros hemos aprendido a lo largo de muchos años porque era importante establecer la fuerza de nuestra propia índole,”recordó.
“Hoy, después de más de 100 años, nuestra historia se expresa de otro modo. Ustedes lo habrán visto en la televisión, en las escuelas de sus niños, de sus nietos, de que estamos presentando a los mismos personajes de nuestra historia pero no ya a nuestro bronce. Ahora son personas de sangre, de carne, con audacia y con pecados. Personajes iguales a nosotros, que han sido capaces de hacer la Argentina,”dijo.
En cuanto a la preservación de la cultura de nuestros antepasados, el escritor expresó: “Hoy día estamos atravesando una etapa muy linda, les estamos diciendo a nuestros inmigrantes que no pierdan su lengua, sus canciones, su gastronomía y que vuelvan a su lugar de origen. Es importante recuperar lo que nosotros somos no para ser mejores inmigrantes, sino para ser mejores argentinos.”
“En la medida que nosotros armonicemos nuestras identidades ancestrales, nos vamos a sentir más comprometidos con nuestro país,” agregó.

Las razones de escribir una novela

Walter explicó por qué decidió escribir una novela en vez de un relato meramente histórico, siendo que él es profesor de historia.
“Si nosotros quisiéramos hacer una historia seria, profunda y crítica de nuestra historia, nos encontraríamos sin fuentes y un historiador sin fuentes no existe. Si yo hubiera querido hacer historia con este libro, tendría que haber renunciado porque hay que hacer historias con fuentes. Aquí en la Argentina las hay, pero en Rusia muchas de nuestras colonias y aldeas rusas no existen, han sido destruidas por la guerra.
Muchos de los pobladores de estas colonias fueron trasladados en plena Guerra Mundial a Siberia y no los dejaron volver a sus colonias. Tampoco tenemos información de los orígenes de la propia Alemania porque en el momento que emigraron los alemanes existían reinos y distintos principados; por eso la dificultad de hacer una historia.”

Su lazo con la Colonia Santa Rosa

Hacia el final de su alocución, Horacio Walter relató que en el 2008 fue invitado por primera vez a la Colonia Santa Rosa. “Había una razón muy particular que me obligaba a venir, porque la escuela que ya no está en la Colonia Santa Rosa la hizo mi padre, lamentablemente él falleció el año pasado y no pudo acompañarme en estas venidas adictivas a esta zona.”

Agradecimiento

La trama de la novela es realmente atrapante. En cada página uno encuentra su historia, la historia que todos los descendientes de alemanes del Volga compartimos y que es tan importante recordar.
Leerla es un regalo para el alma y un hermoso homenaje a nuestros abuelos alemanes del Volga y a su sacrificada vida.
Desde la Asociación Amigos de la Colonia Santa Rosa, agradecemos a la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Puan por habernos permitido realizar esta presentación en las Salas Temporarias.

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“Los senderos del Wolga”

Esta es la historia de la familia Haas. Partieron de los viejos principados germanos, de la actual Alemania, en el año 1764 y se instalan en la soledad del bajo Wolga, en las fronteras orientales del Imperio Ruso. Destruidos por la pobreza, la crisis social y las constantes guerras que asolaban la región se dejan fascinar por las proclamas de la Reina Catalina La Grande de Rusia, quien los invita a formar parte de una poderosa masa de artesanos y trabajadores de la nueva Rusia. El viaje de mas de tres mil quinientos kilómetros, la instalación en la helada tierra de la provincia de Saratov, el armado de sus viviendas y el inicio de la producción cerealera marcan el estilo sacrificado de este pueblo. La dureza de la vida, la mirada hostil de los rusos habitantes en la zona, el vandalismo de los pueblos seminómadas y la sensación absoluta de soledad marcaron su identidad para siempre: se mantuvieron aferrados a su lengua, a su familia y a su religión y, este modo, sobrevivieron más de cien años.
Cien años después, cuando el olor de la pólvora de nuevas guerras, la crisis de la pobreza, expresada en la rebelión popular de los siervos y los nuevos enfrentamientos con el pueblo ruso por sus proyectos de rusificación, el pensamiento reproduce viejas decisiones: volver a emigrar. Esta vez hacia las tierras donde sea posible vivir en paz realizando lo que saben: producir el trigo. Las nuevas tierras posibles de elegir son: los Estados Unidos, Canadá, Brasil o Argentina.
La historia se continúa en nuestro país, a partir de su llegada en el año 1878, recreando otra vez la precariedad del asentamiento, la dureza de un nuevo comienzo, la convivencia con nuevas costumbres, gentes y lengua, dando así nacimiento a las miles de familias conocidas, en nuestro país, como “Alemanes del Wolga”.
En ambas tierras el sentido de la comunidad y de la solidaridad, expresados en la forma de vida en aldeas o colonias, ha conformado una profunda vivencia en la memoria de sus descendientes, marcada por el esfuerzo, los sueños y la esperanza de un mundo mejor.
Esta historia es salpicada por los esfuerzos de recorrer, en la actualidad, los mismos senderos por un joven descendiente de la misma familia que intenta recuperar sus raíces y su propia identidad. Estudioso de la historia y de la genealogía, esta larga búsqueda lo llevará a mirar desde otro ángulo la misma historia de la familia Haas.
“Los senderos del Wolga” no sólo son los caminos que fueron transitados por estas familias arquetípicas. Son también los que debe transitar en la actualidad nuestra juventud en su búsqueda por recuperar la propia historia familiar, descubrir sus orígenes, entender su modo de ser. Es la experiencia de la investigación genealógica de la familia, es el ejercicio de la memoria colectiva y es la experiencia de la recuperación de la identidad.
“Los senderos del Wolga” es una producción literaria que elige el formato de novela para describir en el desarrollo de una familia todas las historias familiares posibles. Combina la narrativa, el diálogo, el carácter epistolar, el monólogo interior con las nuevas formas mediáticas del correo electrónico y el foro de discusión. A través de esta novela se intenta recrear la historia de las migraciones de los Alemanes del Wolga residentes en Argentina, originalmente surgidos en las colonias de la provincia de Buenos Aires y de Entre Ríos y su dispersión a lo ancho y a lo largo del país a través de sus múltiples descendientes.
El autor nos lo dice: “… una obra de ficción que intenta aproximarse a lo que pudo haber sucedido realmente. Los nombres de las personas, no deben coincidir con la realidad, aunque tal vez alguien pueda sentirse identificado. Pero es sólo eso. Y, como tal, una ficción que invita a la imaginación del lector, particularmente si éste es descendiente de quienes han formado parte de este caminar por los senderos que recorrieron todos los pueblos inmigrantes, que hoy recordamos con admiración y respeto”.
El autor

Horacio Agustín Walter vuelve a incursionar, con esta novela histórica, en el mundo de las letras, que se inició con su primera producción en el año 2003: Identidad e Inmigración. Un espacio de convivencia donde bucea, en la vida cotidiana de los Alemanes del Wolga, aquellos aspectos que definen su identidad, como la lengua, la religión y el matrimonio.
Ha trabajado intensamente en el tema, a través de sus vivencias y entrevistas en las distintas colonias y el dictado de charlas y seminarios sobre su problemática e historia. Una presentación interesante sobre “La identidad de los Alemanes del Wolga” ha marcado su presencia en el Congreso de Historia de los Pueblos realizado en el año 2005 en la ciudad de Coronel Suárez.
Profesor de Historia, graduado en la Universidad Nacional de La Plata ha ejercido la docencia en la misma y lo sigue haciendo en distintos institutos superiores de la ciudad.
Nacido en el Pueblo San José de Coronel Suárez, una de las primeras colonias Alemanas del Wolga de la región, vivió su infancia en Pigüé, colonia agrícola fundada por inmigrantes de la región francesa del Aveyron. Casado con una inmigrante Catalana y padre de cuatro hijos, realiza su actividad privada y profesional en la ciudad de La Plata. Estas circunstancias le han permitido abrevar su preocupación profesional y sus intereses literarios en este mundo fascinante de la inmigración en Argentina.
Su proyección literaria sigue con cuentos cortos, publicados en distintos medios como “La leyenda del Fillsen”, “Un día, un carro”, “La Weiss Kat”, “Las voces del trigal”, entre otros, son verdaderas estampas de la vida cotidiana de la comunidad Alemana del Wolga. También ha logrado captar imágenes en otros cuentos como “La dama de la silla”, “El cielo prohibido”, “La lágrima pintada”, y otros más que pueden encontrarse en el blog del autor: http://lossenderosdelwolga.blogspot.com

1 comentario

  1. Silvia Negroni

    Sr. Horacio estoy muy entusiasmada después de haberlo escuchado y me gustaría cerrar una historia de la cual tengo algo de información. Le pido si me podría ayudar, ya que desde niña quice saber de mis origenes, mi abuela me contaba su historia pero yo era muy pequeña para recordar los detalles y cuando crecí ella sufría de Alzheimer y ya prácticamente no la recordaba!!! desde ya muchas gracias, y espero su respuesta!!!!

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