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Noche de evocación y recuerdos en la antigua Estación del Ferrocarril

El viernes, antes de comenzar la charla de Luis Pincén, María Rosa Distel, del grupo Amigos del Museo leyó una semblanza sobre la historia de la Terminal, edificio que antaño fuera la Estación de Ferrocarril.
“Años atrás, las chicas se vestían de gala para esperar el tren y ver quién se iba a la Capital, y por ahí hasta para conseguir un novio”, rememoró sobre aquel paseo, símbolo de todo un acontecimiento social en la época.
Haciendo una reseña sobre la llegada del ferrocarril a Puan, en 1884 llegaba hasta Pigüé y desde allí hasta Guatraché la gente se movilizaba en el servicio de galera que pasaba por Puan.
“La Estación de Ferrocarril local comenzó a funcionar el 1 de mayo de 1899. El primer tren, el número 25, salió de Plaza Constitución vía Guamini y llegó hasta Puan. Desde 1920 hasta 1980, corría los martes, jueves, sábados y domingos”, repasó.
La historia indica que en 1906, un proyecto provincial trató de establecer una red ferroviaria, estratégicamente ubicada para Puan, salía desde La Plata y arribaba al Meridiano V, con sus respectivos ramales.
“Este proyecto quedó en el olvido y ese ramal fue sustituido por el de Alta Vista – Guatraché”, dijo.

La estación recibía a ex-presidentes y a los primeros turistas

Buceando en la historia, parece ser que Marcelo Torcuato de Alvear, ex Presidente de la Nación entre 1922 y 1928 pasó por Puan.
“Ocurrió en 1929. Salvador Alfieri concurrió a la Estación a presentarle su séptimo hijo varón que luego se llamó Marcelo Torcuato.
Otro dato de interés fue que en 1933 la municipalidad gestionaba un recreo de temporada en Puan. En Capital Federal se entregaban las propagandas y los boletos para que la gente llegue por tren a visitar el entonces llamado “Lago de Puan”.

Y la banda volvió a tocar…

También en octubre de 1953 llegaron por ferrocarril de dos ex-residentes puanenses radicados en Buenos Aires. Fue el 10 de ese mes a las 18 horas. Una gran cantidad de gente los recibió, y para la ocasión se volvió a armar la banda de música, que había dejado de funcionar en 1936. La integraban: Cunino Otonelli, Rubén Peña, Pinocho González, Carlos Otonelli, Carlos Tiecher, César Michelutti, y otros. Se incorporó, al descender del tren Alejandro León con su trombón, autor de la marcha “Puan nos une”.
Continuando con los recuerdos, María Rosa evocó que años antes de la llegada del tendido ferroviario, Puan fue un centro para el arribo de muchos viajeros que hacían escala en el pueblo para luego seguir su travesía en vehículos de tracción a sangre.

Un importante servicio hotelero

“Ese clima le daba un movimiento especial, por lo tanto debía haber muchos hoteles, porque la gente tenía que programar su viaje. En 1883 estaba el Hotel de la Vascongada, de Echave; ya incluía entre sus servicios cancha de pelota a paleta, luego le sumaron despacho de bebidas, para convertirse en un bodegón y fonda. Ese hotel fue muy importante, funcionaba donde hoy están los escritorios de la Cooperativa Agrícola. Tenía dos plantas, y yo recuerdo que las puertas eran de una madera muy fuerte que pudo haber sido roble o cedro.
Otro hotel era el de la calle 9 de Julio y Alem, luego adquirido por la familia Amusquibar.
También estaba el de Silvano Bordenave, en calle Pueyrredón, ocupaba toda la cuadra y tenía dos comedores donde se realizaban tertulias.
El hotel ubicado frente a la estación que después pasó a manos de Berlato tuvo una trayectoria de 55 años, allí se alojaban recibidores de granos, estibadores y la gente que llegaba a las exposiciones y remates organizados por la Cooperativa. Venían a comprar o a trabajar.
Para la década de 1930, llegaban al Hotel Echaves, dos médicos que atendían allí. En 1938, cuando la municipalidad inauguró su edificio, llegó el Gobernador Franco con su comitiva. Vinieron en tren y el hotel preparó la recepción. También en la época hubo muchas fondas y bares.

Las tertulias: desde el salón del hotel a la Municipalidad

Las tertulias se hicieron en los salones de los hoteles, pero cuando la municipalidad habilitó su nuevo edificio, pasaron a hacerse allí, en la planta alta donde actualmente está el salón de actos del Concejo Deliberante.
En 1911 comenzó a editarse el periódico El Puanense, que publicaba todos esos acontecimientos de la vida social, tratados al inicio de cada nota con un tono poético de estilo muy característico.