Luego del debate en comisiones los alumnos presentaron sus conclusiones

El viernes, a las 17 horas, una vez finalizado el debate de las cinco comisiones organizadas en la legislatura bonaerense, dos jóvenes representando a cada temática, brindaron sus conclusiones finales.
La primera fue la de Inclusión Educativa. Uno de los alumnos tomó la palabra y antes de referirse al tema en cuestión deslizó una crítica a los organizadores.
“No se realizó un debate por la mala organización que presenciamos. Al mandar chicos que trabajaron Derechos Humanos, Género, Participación Ciudadana o Jóvenes y Trabajo, a la Comisión 1 donde se habló de Inclusión Educativa, ahí se vio el poco interés que nos dieron”, señaló.
El balance final de la primera comisión tuvo las siguientes consideraciones:
Docentes comprometidos y capacitados; que psicólogos y psicopedagogos vean la manera de llegar a los chicos; apoyo del Estado a las Escuelas Públicas; Centros Psicopedagógicos en todos los turnos; capacitación docente para lograr estímulo en los jóvenes; talleres de apoyo con gente capacitada; tutorías en tiempo y forma; orientación vocacional; que las políticas de inclusión se cumplan en tiempo y forma; guarderías para los hijos de los jóvenes que estudian; pasantías laborales; formación para el trabajo; participación democrática; participación en los centros de estudiantes; atención de las escuelas donde la infraestructura es deficiente; que los equipos de gestión trabajen en forma democrática; disponer de espacios recreativos y de reflexión.
“Quiero dejar algo en claro. Este Proyecto se llama Inclusión Educativa. Y de lo que menos se habló es de la gente que no está estudiando. Todos pedían cosas, todas para sus colegios, pero nunca hablaron de los pobres que no reciben educación. No se qué piensan de eso”, culminó el alumno.
“Acá no pedimos im
posibles, queremos que el Estado cumpla con las condiciones básicas que cada escuela necesita para poder enseñar y los chicos aprender”, completó.

La Comisión Nº 2 abordó el tema Género
Expusieron Lucas González y Juan Ignacio Peral (distrito de Rojas)
Refiriéndonos al texto que se trató primero, el caso de la joven gitana obligada por su familia, por una cuestión de tradición, a casarse con su primo de 25 años, concluyeron que “a una persona a la cual se la va a someter a un cambio tan importante en su vida, antes debe tener cierto nivel intelectual para poder pensarlo”.
Después remarcaron:
Todos los chicos deben poder acceder a una formación completa, intelectual, con la posibilidad de aprender un oficio; es
peramos que todos los alumnos en situación de riesgo encuentren soluciones a su problemática; que se trabaje junto a madres y adolescentes en la prevención de embarazos, para que puedan completar sus estudios y evitar la repitencia y la sobre edad en el nivel.
Hace no tantos años la mujer no era igual al hombre porque no era tomada en cuenta en la participación. Por ejemplo no pudieron votar hasta 1947. Ha cambiado tanto el mundo que hoy una mujer está a la par del hombre. Y es lo que debe ser porque somos todos iguales.
De ahí nuestra conclusión: que no haya discriminación; igualdad de género; educación sobre sexo y sexualidad; apoyo de padres al profesor y alumnos. Ambos géneros tienen derecho a elegir lo que quieren o necesit
an, siempre dentro de las reglas y las buenas costumbres.

La Comisión Nº 3 trató el tema Jóvenes y Trabajo. Expusieron Miriam Lara (Coronel Suárez) y Elena Costa (Pehuajó).
Dejamos en claro que el tema lo tratamos desde el hecho del trabajo a futuro, porque sino nos iríamos a lo relacion
ado a deserción escolar.
Inculcar desde el inicio los derechos del trabajador, desde la práctica l
levarlo a la teoría; contención del alumno en la escuela secundaria para cuando egresen consigan trabajo; una buena base para pasar a la universidad; formación específica en modalidades orientadas a la obtención de diferentes trabajos; una formación secundaria que nos permita enfrentar la realidad laboral; confección de un currículum, una tarea que a veces nos resulta difícil, porque no tenemos la base para saber cómo hacerlo. Queremos que nos enseñen a hacerlos, para tener un buen trabajo y no un trabajo de barrendero; pasantías para, desde la escuela, tener un par de horas de trabajo, donde aprendamos a conocer el ambiente de trabajo, relacionado al futuro que queremos tener.

Comisión Nº 4: Participación Ciudadana. Hablaron Paula Biotti (Adolfo Alsina) y Ailen Cubil (Rojas)

Formación de Centros de Estudiantes con un estatuto pautado; creación de proyectos que ayuden a promover el estudio luego de la educación secundaria; organización de encuentros provinciales de Centros de Estudiantes; un gabinete con un psicólogo que se encuentre disponible en todo momento y con la mayor predisposición; creación de proyectos para mejorar la educación desde el nivel inicial; aplicación de nuevas técnicas de enseñanza de parte de los profesores; lograr un vínculo fluido entre alumnos y profesores; creación de proyectos solidarios; mayor compromiso de los profesores y autoridades respecto de nuestros intereses; calidad institucional en materia de infraestructura y seguridad; que se concreten todos los proyectos y leyes vinculadas con la educación secundaria; realizar charlas con profesionales para mantener informados a los jóvenes; proyectos comunitarios derivados de las ONG; respetar la diversidad cultural en la escuela; generar identidad; abrir ámbitos de participación como espacio curricular; espacios de intercambio entre las escuelas de la región; compromiso del Estado, autoridades y profesores para concretar todas estas demandas.

Comisión Nº 5: Derechos Humanos
De la Unidad Nº 1 de Olmos, expusieron dos representantes del Centro de Actividades Juveniles Daniel Ponce de León y Marcos Romero, invitados a participar del Parlamento.
La escuela secundaria que queremos es la que nos ayude a tener un futuro mejor. Que no solo enseñe, sino también c
omprenda a los distintos alumnos; respeto a las opiniones y pensamiento de cada uno; compromiso de alumnos y profesores para darnos las herramientas, y el día de mañana poder acceder a un oficio con facilidad, como una manera de salir adelante, para saber defendernos teniendo el conocimiento de nuestros derechos. Dándonos la posibilidad de decidir lo que queremos para nosotros el día de mañana.
La escuela secundaria que queremos es aquella que no discrimine al estudiante por su condición de encierro o pobreza; en nuestra condición de detenidos encontramos contención en la educación.
Una escuela secundaria donde no falten las condiciones de higiene necesarias y cosas básicas, como sillas, tizas o libros.
Queremos una oportunidad a pesar que cometimos un error. Estamos pagando por no tener una buena educación. Nos dimos cuenta que no es tarde para aprender y salir adelante. Y para eso, los maestros y escuelas deben tener ganas de enseñar y de escuchar. Sino corremos el riesgo de que nuestra familia siga el mismo camino.
Que haya un verdadero compromiso, y no dejen que seamos ignorantes en la vida
Que no piensen que cuando salgamos vamos a seguir robando.
Una escuela que le demuestre a nuestras familias que queremos cambiar, aprender y estudiar; que preparen a los chicos para la universidad; que preparen a los chicos para enfrentar a la droga, que no les ocurra lo que a nosotros; que brinde disciplina, enseñanza, entretenimiento y pautas para respetar al otro.
Finalmente, el Director Provincial de Políticas Socioeducativas, Prof. Horacio Bouchoux, aceptó las críticas de los jóvenes hacia la organización del Parlamento. “Nos hemos bancado escuchar lo que ustedes tienen para decirnos. Cuando plantearon falencias en la organización, me pareció perfecto. Para eso sirven los ámbitos de estas características, para que ustedes exijan a los docentes, a los adultos, a los directivos y a los funcionarios.
El país va a mejorar en función de que ustedes nos digan las cosas que tienen para decirnos. Que puedan intercambiar como pares, conocer y defender sus derechos. Y nosotros nos bancamos escuchar cosas que no nos hubiera gustado escuchar, pero sabemos tienen razón.
Una mejor educación será posible si ustedes participan. No participar es de mala educación. A nosotros no nos importa oír cosas incómodas, porque nos ayuda a trabajar mejor y para que el Parlamento del año que viene esté muchísimo mejor organizado y en lugar de ser 400 seamos 1000”.