La Fiesta Provincial de la Lectura pasó por Puan

Hoy a partir de las 15 horas se desarrolló este evento promovido por el Instituto Cultural de la Provincia y realizada en forma simultánea en los 134 municipios bonaerenses.
La Directora de Cultura, Laura Velasco, explicó a Todas las voces que el encuentro también se desarrolló hoy en las localidades de Bordenave, Felipe Sola y Darregueira.
“En San Germán, Villa Iris y Azopardo, se realizó el jueves y el viernes porque hubo que trabajar a través de las escuelas que se adhirieron a este programa. Se les mandó el material y a partir de allí se organizaron las actividades,”narró.

En referencia a los objetivos de la fiesta, la funcionaria valoró la importancia de leer porque “es imaginar, crear y también repensar todo lo leído.”
“Podemos hacer que los chicos se acerquen a través de la lectura. Y no solamente significa tener un libro en la mano, también puede ser a través de canciones. Hoy vamos a tener una canción interpretada con el lenguaje de señas y narraciones donde ellos escucharán historias. Además, habrá una serie de espectáculos, sorteos, distintas actividades plásticas que desarrollarán a partir de la narración y una merienda para todos los chicos,” detalló.
Acerca de la participación de narradoras en la jornada de lectura, dijo: “La idea surgió de traer a Renata Ceballos a la localidad de Darregueira porque ya había estado en Puan. Aquí invitamos a Vivi García, a quien contactamos a través de Liliana Bonel, otra narradora que estuvo en Puan cuando fue el aniversario de la Biblioteca.”
“Esta actividad se desarrolla en conjunto con la Biblioteca Bernardino Rivadavia y Maltería Pampa. También se invitaron a participar a las escuelas con algún proyecto de lectura, tal es el caso de la Escuela Nº1 de Puan que presentó trabajos y el jardín 903 que participará con la murga,” finalizó.

El arte de contar cuentos

La narradora invitada a la Fiesta de la Lectura, Vivi García, relató que a su actuación la denomina “la contata”.

“Es una sesión de cuentos que durará aproximadamente 50 minutos, donde les narro historias a los chicos. No les leo cuentos, pero el libro está a la vista porque la narración oral de alguna manera, invita a leer. Entonces, la idea de poder vincular el relato oral a la fuente de donde fue tomada, es muy valioso. Uno puede contar todo: lo que le contaron y lo que sucedió y no está escrito en ningún lado. Todo puede ser contado,” consideró.
“Habitualmente narro para adultos y chicos. También hago relatos a partir de obras de arte. A veces creados en el momento y otras, apelando a un cuento de autor de mi repertorio,” agregó.
Algunos de los escritores de referencia para Vivi son Gustavo Roldán, Graciela Cabal, Graciela Montes y Alfredo Gómez Cerda.
“Entre los autores para adultos me gusta mucho Mujica Lainez, Gabriel García Marquez y Guy de Maupassant, además de los cuentos folclóricos de tradición oral,” dijo.
Su trayectoria de 16 años en la narración comenzó en su trabajo como docente y bibliotecaria. “Comencé en el aula como una práctica cotidiana con mis alumnos. Un poco le leía, un poco les contaba. Y después, utilicé cada vez más la narración oral y fui leyéndoles menos, sin dejar de hacerles escuchar directamente lo que el autor escribió.”
La artista definió la experiencia como “maravillosa”, sobre todo porque vivimos en una época atravesada por el desarrollo de la tecnología.
“Es sorprendente que hoy la palabra convoque como aquel antiguo fogón de los pueblos originarios, donde se contaba lo que había sucedido en el día y se le agregaba una dosis de fantasía. Aquel que había pescado un pez de 25 cm decía que era de 75 y así iban creciendo esas historias que de alguna manera hacen a la fantástica individual y colectiva,” manifestó.
Sobre cuáles son las obras literarias recomendadas para que los chicos se inicien en la lectura, indicó: “Soy partidaria de las antologías, esas obras donde de repente te encontrás con un montón de autores. Algunas apuntan a una determinada edad, o sea que de alguna manera nos orientan como docentes. Pero también hay un camino que uno hace sólo leyendo y descubriendo esos hallazgos que por prejuicios creíamos que eran para más grandes o al revés.”
Consultada por la preparación que demanda la tarea de narrar, Vivi aseguró: “Te lleva mucha energía, porque se pone el cuerpo, la palabra, el gesto y el silencio.
Para mí, más difícil que el público adulto, es el infantil. El adulto por ahí disimula, pero los niños requieren cautivarlos todo el tiempo. No solamente con buenas historias, sino con el ritmo que necesita el relato para ellos.”

Por L.F