Los nombres que suenan como vices de Cristina

Aún cuando la presidenta Cristina Fernández no ha formalizado si competirá o no por su reelección en octubre, son muchos los hombres del oficialismo que ya le buscan un compañero de fórmula que respete los postulados iniciados por Néstor Kirchner en 2003. Los nombres que comienzan a sonar como acompañantes de la jefa de Estado y la lucha interna por poder lanzada en las altas esferas K

El oficialismo sigue embarcado en su pelea por conseguir que el proceso político iniciado el 25 de mayo del 2003 no se detenga el próximo 10 de diciembre, y es por eso que distintos operadores K ya han lanzado un operativo para instalar en la sociedad la candidatura a la reelección de la presidenta Cristina Fernández, a pesar de que la Jefa de Estado no ha dado ningún indicio en ese sentido.
Uno de los temas centrales que está abarcando largas horas de discusiones y debates dentro del seno más íntimo de la presidenta, es saber quién será el hombre que la acompañaría en una supuesta fórmula del Frente para la Victoria , ya que los apellidos que suenan son muchos y la variedad de sus ideologías también son variadas.
La lealtad al proyecto y a la figura presidencial, pareciera ser el primer atributo de quien desee acompañar a la Jefa de Estado en la fórmula oficial, ya que no quieren volver a pasar por el mismo trauma de Julio Cobos, quien a la primera de cambio y malas para el gobierno dejó de lado el proyecto, pasándose a militar claramente en la oposición.
En esta lista de nombres, suenan varios gobernadores provinciales que cuentan sobre sus espaldas la capacidad de gestión y por sobre todas las cosas, tener un dominio territorial que se impone sobre otros candidatos; aunque también en este cuadro aparecen hombres jóvenes que responden a la tropa ultra K que acapara los medios de comunicación y las nuevas tecnologías.

Sergio Urribarri: el gobernador mesopotámico cuenta en su haber el ser uno de los políticos más leales al proyecto kirchnerista, lo que lo llevó incluso a pelearse con su antiguo jefe político, el ex mandatario entrerriano Jorge Busti, en épocas del conflicto rural, y que los llevaron a tomar rumbos distintos desde lo político.
Su gestión ordenada y su disciplinamiento total a las medidas ejecutadas desde la Nación , le han valido la aprobación total de los seguidores ultrakirchneristas, que lo ven como un candidato por demás “potable” y “leal” al proyecto político que fuera iniciado por Néstor Kirchner en el 2003. Tiene en su contra el ser un auténtico desconocido para la mayor parte del electorado nacional, lo que podría llegar a restarle votos en algunas provincias.

José Luis Gioja: el mandatario sanjuanino sería según algunas fuentes consultadas por la Agencia de Noticias CNA, el hombre elegido por la presidenta Cristina Fernández en su intimidad, aunque el mismo tiene en su contra el ser uno de los gobernadores más cuestionados por la oposición por convalidar en forma rotunda la explotación minera en territorio cuyano.
Los defensores del gobierno, temen que su discurso pro-minero le hagan perder el voto de los jóvenes y del electorado progresista, haciendo que esos votos se vayan hacia uno de los “enemigos” centrales del gobierno K, como lo es el diputado nacional de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, un histórico opositor a los Gioja por las cuestiones mineras y ambientales.
A su favor tiene el contar con el apoyo del resto de los gobernadores Justicialistas, que ven con buenos ojos que un par suyo asumiera la responsabilidad de la vicepresidencia, más contando que es uno de los hombres de mayor confianza del peronismo histórico, que resiste algunas de las medidas más progresistas que ha impulsado el kirchnerismo del 2003 a la fecha.

Jorge Milton Capitanich
: el nombre del chaqueño fue uno de los primeros en salir a la discusión, contando con el aval de la propia presidenta, aunque hace unas semanas atrás el mismo se bajó de la competencia, ya que eligió optar por la reelección en su pago chico, ya que es el único hombre del peronismo que le garantiza al partido fundado por Juan Perón la victoria ante el potente radicalismo chaqueño.
Juan Manuel Urtubey: sus últimas acciones de vuelta a los rediles kirchneristas, le hicieron subir las acciones ante el riñón más cercano a la presidenta, aunque sus actitudes cercanas al Peronismo Federal y sus acciones conciliatorias hacia el ex presidente Eduardo Duhalde y el ex Jefe de Gabinete Alberto Fernández, le hacen perder valor a una candidatura que por ahora es más ilusión que algo real.

Amado Boudou: el ministro de Economía es una de las espadas K en la Capital Federal para pelearle la jefatura de gobierno a Mauricio Macri, pero si esa idea no surte efecto dentro del peronismo capitalino, la juventud kirchneristas, encabezada por La Cámpora , proponen su nombre como una de las personas que sirven para renovar la política nacional.

José Alperovich: el gobernador tucumano es otro de los hombres leales al proyecto presidencial que pisan con fuerza dentro del riñón K, aunque su nombre habría perdido fuerza por estar más comprometido con su reelección en la provincia cuna de la independencia nacional que con la elección presidencial.

Juan Schiaretti: el nombre del gobernador de la provincia de Córdoba fue tomado dentro de la tropa K, más como una maniobra surgida desde el sector cercano al propio mandatario provincial, que a las reales chances que cuenta para acompañar a la Jefa de Estado en una fórmula presidencial para octubre.

Agustín Rossi: el jefe de la bancada del Frente para la Victoria en la cámara Baja, es una de las principales apuestas a la que aspira el sector que antes se denominaba “transversal”, ya que ven en el rosarino a un hombre de suma confianza y compenetrado totalmente con el proyecto kirchnerista, y con el cual se entorpecería cualquier acción del sector más duro del PJ histórico de retomar con fuerza las riendas del país.

Juan Manuel Abal Medina: el hijo del histórico dirigente que fuera delegado personal de Juan Perón en los años ’70, es la cara de la juventud y de la renovación partidaria que quiere ejecutar el kirchnerismo más duro dentro de las filas del PJ, por lo que su nombre sería el usado por muchos en caso de que se quiera dividir formalmente al peronismo en dos partes de cara al futuro, y con un Abal Medina como figura central dentro de ese operativo.

Martín Sabbatella: el nombre del diputado nacional por Nuevo Encuentro y acompañante de las políticas K en la cámara Baja, es otro de los nombres que impulsan los Transversales para acabar con el predominio pejotista dentro del gobierno nacional. A su favor cuenta con su buena imagen pública y su capacidad de gestión demostrada al frente del municipio de Morón, y la contra estaría dada en que es una de las personas más difíciles de digerir por el peronismo histórico, principalmente los alcaldes peronistas del conurbano bonaerense, que no soportan la histórica inquina que Sabbatella tiene contra los que conducen desde hace años los distritos de la provincia.

(La Tecla)