San Miguel Arcángel: una mujer dio a luz cuando era trasladada a Carhué

Debió ser asistida por el chofer y la enfermera de la ambulancia. Fue un momento inédito para los protagonistas, quienes validos del coraje y la solidaridad, lograron que la bebé naciera en perfectas condiciones de salud en un camino de tierra, a pocos kilómetros de Carhué.

Vanesa y Nicolás, junto a Valentina

El sábado 9 de julio, Día de la Independencia, no fue una jornada de descanso para quienes trabajan en la unidad sanitaria de San Miguel Arcángel.
En especial, para Nicolás Bahl, chofer de la ambulancia y Vanesa Kinder, enfermera, quienes debieron asistir a una parturienta cuando era trasladada al Hospital de Carhué.
“Salimos a la 9.15 de la mañana, el trabajo de parto comenzó a pocos minutos de iniciarse el viaje por el camino de tierra que conduce a la vecina ciudad. Tuvimos que hacer dos paradas, en la segunda oportunidad, el bebé estaba a punto de nacer,” dijo Nicolás todavía conmovido por la experiencia.
Los primeros auxilios de Vanesa fueron fundamentales para que la mujer pudiera dar a luz en el vehículo.
“Era un parto prematuro, yo rogaba de que no naciera en la ambulancia porque calculaba que iba a ser un bebe de 2 kilos, pero ya estaba asomando la cabecita. Entonces, le pedí a la mamá que se tranquilizara, que haga fuerza y se produjo el nacimiento. Luego traté de que llore un poquito y lo abrigué con la crubrecama de la camilla porque era lo único que tenía en ese momento,” narró.
“Estábamos a cinco o diez minutos de llegar a Carhué,” agregó Nicolás.
“Le limpié las fosas nasales, la boquita y cuando vi que movía las manos y largó el llanto, ahí recién me tranquilicé. La abrigué y la froté bien porque hacía frío, y se la di a la mamá,” describió Vanesa.
Por suerte, Valentina, nació con un 2,800 Kg. y en buenas condiciones de salud.
“El padre iba adelante conmigo, tenía unos nervios impresionantes. En cada pozo, en cada curva, me decía que fuera más despacio. Yo estaba apurado para llegar lo antes posible al hospital,” continuó diciendo el chofer.

Una nueva experiencia

Para Nicolás, fue una experiencia inolvidable ya que desde hace poco más de un mes que trabaja como chofer de la ambulancia. “Nunca me había pasado esto. Yo era bombero, y jamás nos había pasado algo así,” manifestó.
Y también lo fue para Vanesa: “Los partos siempre los había atendido con la presencia de un médico, nunca pensé que me iba a suceder en el camino y arriba de una ambulancia. Por suerte, Valentina estaba bien  porque nació con más peso del que yo pensaba.”
“Hubo gente que pidió que seamos los padrinos o que bautizaran a Valentina con nuestros nombres: Vanesa Nicole o Nicole Vanesa,” dijo entre risas.

 

Gabriela Schnaider y Oscar Ermantraut, después de la odisea.

Gentileza FM Integración 91.3 –San Miguel Arcángel-