Un rival inteligente dejó afuera a Argentina

Argentina cayó 5-4 en la definición ante Uruguay tras igualar 1-1 en 120 minutos de juego. La Selección, que era favorita en la Copa, no pudo quebrar a un rival inteligente.

Pudo haber sido victoria. Pudo haber sido derrota. Los penales decidieron que la Argentina se despidiera en cuartos de final de la Copa América, sin embargo, las causas de la eliminación se deben buscar en el juego y no en la definición desde los doce pasos. El resultado final por 1-1 en el partido y por 5-4 en los penales, sentenciaron la derrota de la selección. Una selección que no supo aprovechar los 48 minutos que jugó con un hombre de más, por la expulsión de Diego Pérez.
El penal que le atajó Muslera a Tevez fue determinante en la definición, ya que los demás jugadores marcaron sus goles. Durante el partido, Pérez había abierto el marcador para Uruguay, a los 5 del primer tiempo, e Higuaín empatado las cosas a los 17 de la misma etapa.
La expulsión de Pérez, a los 38 de la primera etapa, no logró equilibrar la balanza en favor de la Argentina. La segunda amarilla que recibió Mascherano, a los 41 del complemento, dejó a ambas selecciones con la misma cantidad de jugadores.
La falta de inteligencia de la Argentina a la hora de aprovechar el hombre de más, y la experiencia de los uruguayos, que resistieron con temple el empate, decretaron que el partido se debía definir por penales. Y allí, donde una falla sentencia las cosas, Tevez no pudo hacer el gol y los Charrúas festejaron.

Uruguay deberá jugar la semifinal el martes, a las 21.45, ante Perú. La otra llave se definirá mañana, cuando choquen Brasil vs. Paraguay y Chile vs. Venezuela.
Definición por penales

Messi gol / Forlán gol
Burdisso gol / Suárez gol
Tevez erra / Scotti gol
Pastore gol / Gargano gol
Higuaín gol / Cáceres gol

El partido, en apostillas

Los goles que valieron. Diego Pérez para Uruguay y Gonzalo Higuaín para la Argentina fueron los autores de los goles. El primero, lo hizo a los 5 minutos, cuando encontró un rebote de Sergio Romero y empujó la pelota hacia la red. El del Pipita llegó a los 17, luego de una genial jugada y asistencia de Messi. Tras el centro de la Pulga, Higuaín acompañó el recorrido de la pelota con su cabeza y se llenó la garganta de gol.
Los goles que no valieron. Tanto la Argentina como Uruguay gritaron goles que luego fueron bien anulados, por off side. El de la selección fue a los 30, cuando Messi ejecutó un tiro libre e Higuaín, adelantado, empujó la pelota hacia la red. El de los Charrúas fue a los 34, cuando Martín Cáceres encontró un rebote y lo convirtió en gol, pero la jugada había sido anulada previamente por una posición adelantada.
La expulsión de Pérez. Diego Pérez recibió su segunda amarilla a los 38 minutos, tras cortar un contragolpe de la selección. La primera amarilla la había visto a los 2 minutos, tras una fuerte falta a Di María.
La expulsión de Mascherano. A los 41 minutos, Mascherano recibió la segunda tarjeta amarilla y tuvo que dejar el campo de juego. Es el primer expulsado en el ciclo Batista.
La clave de la Argentina: Lionel Messi y la impotencia. La Pulga estuvo imparable en el primer tiempo. Recostado en el sector derecho, hizo lo que quiso ante la tibia marca de Martín Cáceres, que no lo pudo parar nunca. La asistencia en el gol de Higuaín, lo más importante que hizo Leo en esa etapa.
Igualmente, en el complemento y en el suplementario Messi no pudo repetir lo hecho en la primera etapa y, al igual que toda la Argentina, fue pura impotencia ante el muro defensivo de Uruguay.
La clave de Uruguay: la pelota parada y Muslera. Los Charrúas encontraron en los tiros libres, la única manera de llegar al arco de la Argentina. Tanto con once jugadores como con diez, tras la expulsión de Diego Pérez, Uruguay lastimó a la selección con la pelota parada.
Además, el arquero Muslera fue vital en todos los ataques de la selección y en los penales.

(Fuente: Cancha Llena, La Nación)