Peñarol y Tiro jugaron un partidazo

El puanense aventajaba por 2 a 0, pero el azulgrana reaccionó a menos de 10 minutos del final y logró empatar.

Peñarol y Tiro de Puan armaron un partido de esos que se ven poco. Porque asumieron riesgos, pensaron mucho en el arco de enfrente y demostraron por qué son dos de los principales protagonistas de esta parte del certamen.
Parecía de Tiro que lo ganaba 2-0 promediando la parte final. Peñarol lo empató en gran reacción, su rival se quedó con uno menos, y en un final vibrante pudo ser para cualquiera de los dos.
El retorno del «Tili» Dietrich era lo más importante en el azulgrana, y enfrente ausente Joaquín Álvarez, el entrenador Bonnot arriesgó jugando con tres defensores y Di Búo en la zona media.
Un centro de Caioni que se cerró y que el arquero manoteó al córner fue la primera aproximación de riesgo en un primer tiempo con mucho de estudio. Después fue Trujillo el que le erró al arco tras un rebote que dio el arquero.
Peñarol recién logró crear peligro cuando Dietrich sorprendió con un cabezazo tras una buena acción colectiva.
Un error de Stork en un centro frontal, le permitió a Marcelo Trujillo cumplir con la ley del ex. El «hombrazo» del delantero se transformó en el 1 a 0, que casi amplía Lautaro Ruesga con un tiro libre que se fue cerca.
Caioni se demoró en una acción en la que ingresaba por el medio, y del otro lado Peñarol insinuó una reacción con otra acción parecida protagonizada por Montenegro.
A esta altura Di Búo ya jugaba como defensor y a Peñarol le costaba llegar porque carecía de sorpresa y encima le anularon el empate a Dietrich por una presunta posición adelantada.
Larrondo también fue protagonista en la última del primer tiempo, cuando ante Cavalier y Montenegro debió revolcarse dos veces en la misma jugada para evitar el gol.

Reaccionó

Urgido por el resultado en contra, Peñarol adelantó sus líneas, y con el ingreso de Fuhr arrinconó a Tiro contra su propio arco, pero en una contra bien manejada por Tracanelli, Mauro Sabatini en su mejor aporte al juego conquistó con un zurdazo cruzado el 2-0.
El gol pareció acicatear el ánimo del azulgrana que se despojó de cualquier precaución defensiva. Fuhr avisó con un remate que se fue cerca y aunque Trujillo se perdió el tercero, Tiro sufría cada embate, como en ese córner en el que Pradilla no pudo en una serie de rebotes donde pasó de todo.
Lautaro Fuhr inició una acción que él mismo culminó tras el centro de Dietrich y con el descuento el juego ganó en emotividad.
Ingresó Simón Salvi y Peñarol jugó con tres delanteros netos, más los volantes que llegaban. Damián Weisbeck hizo un surco por su lateral y un centro suyo lo manoteó el arquero con lo justo, y por fin llegó el empate tras una acción en la que Cavalier bajó un centro de cabeza, y el «Pulpo» de zurda puso el festejadísimo 2 a 2.
Peñarol no se conformó con el empate. Simón Salvi tiró apenas ancho después que la bajara Fuhr en un centro, se fue expulsado Danilo Rausch por ganarse la segunda amarilla en lo que pareció un castigo demasiado excesivo para el defensor tirense, y en la hora lo pudieron ganar los dos.
Tracanelli quedó mano a mano con Stork, y el arquero lo tapó en gran forma, y un peligroso centro bajo de Dietrich fue cortado con lo justo por un defensor.
Cuando el árbitro pitó el final, las dos hinchadas los aplaudieron como un justo reconocimiento para dos equipos que pusieron la voluntad colectiva apostando a ganar. Fue empate que estuvo bien y que paradójicamente castigó a los dos, que resignaron unidades que los alejan de la punta

Síntesis

Jorge Sandoval en DIario Nuevo Día