Adiós a un amigo

Nuestro amigo Ramón Mora se fue un día sábado
Como siempre sucede en estos casos, el absurdo de la muerte nunca da tiempo a la despedida.
En nuestra memoria quedan los años de comunicarnos por un tema tan fundamental en esta región como lo es el clima: amo y señor de los destinos de la producción agrícola ganadera.
La sequía, las heladas, las ráfagas de viento, las temperaturas mínimas y máximas, las sensaciones térmicas, las estadísticas de tiempos inmemorables, todo ese mundo de mediciones rodeaba a Ramón que en otros tiempos también supo ser cuartelero de Bomberos Voluntarios y hasta sepulturero.
Ese saber, producto de su curiosidad por los fenómenos climáticos, lo transmitía a los medios locales y también a los de la región.
En sus conversaciones no faltaban las anécdotas de pobladores locales, a los que retrataba con su memoria prodigiosa, y sus carcajadas producto de las noticias insólitas que escuchaba cuando multiplicaba sus sentidos, sintonizando varias radios al mismo tiempo o viendo los canales informativos en la TV.
Recuerdo que cuando le dijimos que sus datos saldrían publicados en este diario digital, enseguida supo entender los alcances de Internet. Tal vez inmediatamente haya relacionado a este medio con sus épocas de radioaficionado, donde podía sobrevolar las fronteras y hurgar en otras culturas.
Todo este mundo de radares, medidores y radiotransmisores se hilvanaba perfectamente con su oficio de tapicero. Entre cada hilo y remiendo, las voces de las emisiones lo acompañaban.
No sabemos a ciencia cierta dónde podemos encontrarte en estos momentos, pero queremos que sepas que siempre serás recordado como el “Meteorito Puanense”, como nuestro incondicional colaborador al que siempre guardaremos con una sonrisa. Como un amigo.