“Ante lo inevitable, mayor transparencia”

(*) La aprobación de la Ley de reforma tributaria de la Provincia de Buenos Aires, además de desmesurada y confiscatoria, no es más que el “caballo de Troya” que trae en su interior una fabulosa transferencia de recursos del interior bonaerense a la Nación. No es milagrosa y mucho menos la solución al fabuloso déficit de las arcas públicas, cuando la dilapidación de recursos sigue vigente.
El gobernador y los legisladores, como así también los intendentes bonaerenses, deben saber que se es dueño de los gastos pero no se es dueño de los ingresos; porque el ingreso de la provincia o del municipio es el gasto del contribuyente si esa gabela no es aplicada con eficiencia, requisito fundamental para evitar dispendios y errores.
Desde “Conciencia Interior”, ONG que trabaja por y para en el desarrollo del Sudoeste bonaerense, hacemos un nuevo llamado al Gobierno provincial, a sus legisladores –cualquiera sea su origen político-, a los intendentes y concejales, a ser obedientes servidores de las leyes, ordenanzas y de la Constitución y, por ende, administrar prudentemente los ingresos públicos; limitar los gastos a reales necesidades; transparentar la gestión; emanciparse del clientelismo del Gobierno nacional; no dilapidar recursos en subsidios que tienen el desagradable tufo de clientelismo político; ser tolerantes con quienes piensan diferente; y disolver las milicias paraestatales en la Legislatura.
Los ciudadanos tenemos la obligación de pagar los impuestos y tasas que fijen los gobiernos nacional, provincial y municipal; pero también tenemos el deber de ejercer el control social y demandar a nuestros gobernantes eficiencia administrativa y honradez en la gestión. Porque a lo inevitable hay que exigir transparencia. De allí que a los ciudadanos de la Provincia de Buenos Aires y a los del Sudoeste en particular, le solicitamos más pertenencia, más participación y más compromiso. Sin estas tres condiciones, pasamos automáticamente de “ciudadanos” a “habitantes”, categoría, esta última, que nos seguirá conduciendo al desarraigo, a la anomia, a no desarrollarnos y a ser fácilmente manipulados por el poder de turno.

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P / Conciencia Interior
*Fernando Salvadori