Inundaciones: Los ruralistas reclaman ayuda al gobierno bonaerense

12/9/2012 – Tras una asamblea que reunió a unas 800 personas y que tuvo mucho de catarsis y pocas definiciones concretas, las asociaciones nucleadas en la Mesa Agropecuaria provincial anunciaron ayer en Bolívar que volverán a realizar protestas contra el gobernador Daniel Scioli si no resuelve pronto la situación de los productores de los distritos azotados por las últimas inundaciones, donde ya se perdieron, según afirmaron, unas 300.000 cabezas de ganado y hubo daños considerables en agricultura.

BOLÍVAR.- Tras una asamblea que reunió a unas 800 personas y que tuvo mucho de catarsis y pocas definiciones concretas, las asociaciones nucleadas en la Mesa Agropecuaria provincial anunciaron ayer, en este distrito del oeste de la provincia de Buenos Aires, que volverán a realizar protestas contra el gobernador Daniel Scioli si no resuelve pronto la situación de los productores de los distritos azotados por las últimas inundaciones, donde ya se perdieron, según afirmaron, unas 300.000 cabezas de ganado y hubo daños considerables en agricultura.

El presidente saliente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, y su sucesor, Luis Miguel Etchevehere, fueron dos de los participantes de la asamblea, que se realizó por la tarde en la sede de la Sociedad Rural de Bolívar. También estuvieron el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Pedro Apaolaza; el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Horacio Salaverry; Julio Currás y Guillermo Giannasi, vicepresidente y titular provincial de la Federación Agraria Argentina, respectivamente, y Daniel Berdini, consejero bonaerense de Coninagro.
“No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Acá se terminan las palabras”, dijo Giannasi en la conferencia de prensa que sucedió a la asamblea y en la que se difundió el borrador del documento elaborado sobre la base de las propuestas de los ruralistas. Así le advertía a Scioli que tomara pronto cartas en el asunto.

Su tono enérgico contrastó con las palabras más mesuradas, y acaso resignadas, de Biolcati, quien, luego de que varios asistentes recordaran la lucha de 2008 contra la resolución que disponía el sistema de retenciones móviles a las exportaciones de soja, había tomado el micrófono para decir: “No estamos en condiciones de hacer actos masivos porque falta militancia. Para que estuviéramos en condiciones, acá debería haber por lo menos cinco mil personas”.

Los ruralistas estimaron oficialmente el número de asistentes en “más de mil”.
Para paliar la situación en lo inmediato, los productores quieren que tanto Scioli como la presidenta Cristina Kirchner firmen sendos decretos que les permitan a los afectados por las inundaciones gozar de exenciones o prórrogas impositivas para aliviar el ya negro panorama ocasionado por las pérdidas. Pero también, para solucionar el problema a largo plazo, que se retome el demorado Plan Maestro de la Cuenca del Río Salado, con dragados y otras obras que permitan un mejor escurrimiento del agua en las épocas de fuertes lluvias.

En una pantalla colocada a un lado de la larga mesa a la que estaban sentados los representantes de las entidades rurales podía verse una filmación aérea que revelaba un paisaje casi totalmente cubierto por el agua: parte de las cinco millones de hectáreas anegadas, según la estimación de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), algo superior a la del gobierno sciolista, que calculó la superficie afectada en 3,5 millones de hectáreas.

Entre los asistentes estaban el diputado nacional Francisco de Narváez y la legisladora provincial Mónica López, el ex diputado Juan Carlos Morán, el senador y ex intendente de Carlos Casares, Omar Foglia, y los “agrodiputados” Jorge Solmi y Jorge Srodek. Todos, claro está, opositores al kirchnerismo.
Abundaron las críticas al gobierno nacional y también al gobernador, aunque el presidente de la Sociedad Rural local (y por lo tanto anfitrión), Fernando Alzueta, eligió diferenciarlo de la Presidenta: “Señor gobernador, suelte la mano que le están teniendo. No le tenga miedo a la Reina. Dios hay uno solo, y está del lado nuestro”.

En cuanto al nivel municipal de gobierno, campeaba entre los ruralistas la sensación de haber sido traicionados o abandonados. “Que levanten la mano los intendentes que hayan venido”, desafió Azueta. “No vino ninguno”, comprobó, en tono amargo, tras esperar en vano. Un par de horas después, el Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires informó que ayer mismo el jefe de la cartera, Gustavo Arrieta, había recorrido Bolívar y otros distritos de la zona afectada junto al intendente de ese partido, Eduardo Bucca, y los jefes comunales de Carlos Tejedor, Roque Pérez, Pehuajó y Carlos Casares.
Quienes sí estuvieron presentes en la asamblea ruralista fueron funcionarios de Saladillo enviados por su intendente, Carlos Gorosito. No hubo otros representantes de municipios en el recinto.

La Nación – Sebastián Lalaurette