Ya es Ley en la Provincia el derecho a morir con dignidad

Un proyecto elaborado por el diputado del Frente para la Victoria-Partido Justicialista Marcelo Feliú sobre el derecho de los pacientes terminales a morir con dignidad se convirtió en ley esta tarde, luego de que el Senado le diera sanción definitiva, por unanimidad, tal cual ocurrió con su tratamiento en la cámara baja hace dos semanas.
La iniciativa faculta a los pacientes terminales o a sus familiares a cargo a no admitir tratamientos quirúrgicos o de reanimación que sean desproporcionados con las perspectivas de mejoría o produzcan un dolor o sufrimiento desmesurado e innecesario, acciones conocidas bajo el concepto de encarnizamiento terapéutico.
“Estamos respetando la autonomía y la voluntad de cada persona para decidir sobre su vida en los momentos terminales o de agonía”, argumentó Feliú, quien precisó que “si esta autonomía no puede expresarse a cargo del paciente terminal, los familiares más cercanos serán quienes puedan tomar esa determinación”. Además, el diputado resaltó que la norma “no obliga a nadie, sino que sólo permite una libre elección”, al tiempo que añadió: “si alguien decide algo distinto a lo que esta ley habilita, está en todo su derecho y se le garantiza la posibilidad de elegir”.
En conjunto a la propuesta legislativa de Feliú, también se sancionó la adhesión a la modificación de la Ley sobre Derechos del Paciente, en sintonía con la aprobada recientemente por el Congreso nacional. El texto establece que la declaración de voluntad es revocable en cualquier momento, y que “ningún profesional interviniente que haya obrado de acuerdo a las disposiciones de la presente ley estará sujeto a responsabilidad civil, penal o administrativa”.
Según confió Feliú, “están garantizados todos los cuidados paliativos y prácticas médicas para que quienes tomen una decisión de esta naturaleza, al mismo tiempo reciban todo lo necesario para mitigar dolores corporales o sufrimientos”.
En la decisión del parlamento provincial mucho tuvo que ver la campaña encarada por Selva Herbón y Susana Bustamante, madres de Camila y Melina respectivamente, para impulsar la sanción de la ley nacional de “muerte digna”, ante los casos irreversibles y de sufrimiento de sus hijas.

Fuente: Prensa Cámara de Diputados