«

»

Advierten por trabas a la producción del campo

Hasta 2050, la demanda de productos de la agricultura a nivel mundial va a crecer 1,6% por año, mientras que la producción lo hará 1,2% por año. Habrá, con estos números, un 0,4% de déficit entre la demanda y la oferta.

Para la Argentina, que produce alimentos como para alimentar diez veces su población actual, se trata de una oportunidad. Como integrante de América latina, el país forma esa región del mundo que tiene 33% de tierras disponibles para hacer expandir la agricultura. Esta semana, Antonio Carlos Guimarães, director general de Syngenta para América latina, expresó que para 2020 esta región podría producir la mitad de la demanda global de alimentos.

Lo dijo en esta ciudad durante la realización del VI Foro Internacional de CropLife Latin America, una organización gremial que agrupa a nueve compañías de investigación en cultivos y una red de 21 asociaciones que apuntan a una agricultura sustentable y productiva, entre ellas, la Cámara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe).

Al margen de lo positivo de las perspectivas, ejecutivos globales de las principales compañías del sector y de CropLife tienen la certeza de que la Argentina podría desempeñar un rol más importante que el que le aguarda si tuviera políticas que favorezcan más la producción.

En una entrevista con LA NACION, Roberto Giesemann, presidente de la junta directiva de CropLife Latin America y director del negocio de DuPont agricultura para México, Región Andina, Centroamérica y el Caribe, ponderó a la Argentina por su potencial agrícola junto con Brasil. De todos modos, sostuvo que podría crecer más si “abre sus puertas”.

“Desde el potencial agropecuario, la Argentina es el granero de América latina junto con Brasil. Hay países que quisieran tener la productividad de la Argentina. En su caso, yo veo retos en la parte coyuntural, política, dificultades de exportación e importación y en el tipo de cambio, clima [en la última campaña hubo tanto sequía como inundaciones]”, afirmó el ejecutivo. Y agregó: “La Argentina tiene más un problema de índole logístico, político, económico. Creo que si abre sus puertas, maneja un comercio completamente abierto de exportación e importación y resuelve el problema económico tiene un potencial enorme”.

Giesemann resaltó un dato: la Argentina tiene una holgada situación de autoabastecimiento de alimentos por su propia producción. Supera ampliamente el 75 por ciento que la FAO establece para catalogar si un país tiene seguridad alimentaria, mientras en México ese número ronda el 50 por ciento.

De hecho, como señaló en su charla Ricardo Negri, responsable de investigación y desarrollo de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), la Argentina produjo el año pasado alimentos, en el equivalente en kilocalorías, para 428 millones de habitantes.

A parte de Giesemann, Guimarães elogió a la agricultura argentina, pero precisó que los productores la podrían hacer crecer aún más si no tuvieran retenciones, ya que podrían invertir más dinero. Hoy en soja el Estado cobra una tasa del 35%, que significa para los productores menos ingresos.

“La agricultura argentina es un motor de la economía y su crecimiento ayuda a la economía del país. La Argentina posiblemente tiene los productores más preparados y tecnologías nuevas. Está preparada para crecer”, apuntó el director general para América latina de Syngenta, en diálogo con la prensa argentina. Y Guimarães puntualizó sobre los derechos de exportación: “Sin duda, sin las retenciones la Argentina aceleraría ese desarrollo. Con las retenciones, lo disminuye. Con más plata los productores invertirían más, es un círculo virtuoso”.

Guimarães expresó que con retenciones el crecimiento también se dará, pero enfatizó: “A una velocidad menor”.

Marc Reichardt, integrante de la junta directiva de CropLife y máximo responsable de Bayer CropScience para América latina, es otro de los que esperan un mayor protagonismo de la Argentina. “A nivel productor y sus asociaciones tienen un nivel alto de adopción de tecnología”, indicó. Para Reichardt, “posiblemente hay espacio para recuperar el diálogo con la sociedad”.

Demanda en aumento 1,6%

  • Más consumo

Es el incremento por año previsto en la demanda mundial de productos de agricultura hasta 2050, de acuerdo con los especialistas del sector

  • Oferta menor

La producción, en cambio, trepará 1,2% por año de acuerdo con los mismos cálculos, por lo que se registrará un déficit de 0,4% entre demanda y oferta.

Fernando Bertello
La Nacion