Síndrome urémico hemolítico: síntomas, cuidados y prevención

Se trata de una enfermedad causada por un grupo de bacterias llamadas Escherichia Coli, afecta principalmente a niños menores de 5 años, aunque también puede manifestarse en niños más grandes.
En la mayoría de los casos, las primeras manifestaciones son diarrea prolongada de 3 a 5 días y/o diarrea con sangre. Otros síntomas de alerta en el niño son palidez, decaimiento, irritabilidad, alternancia entre sueño e irritabilidad, ausencia o escasez de orina.
Las vías de contagio más comunes son:
• Carne cruda, mal cocida o contaminada.
• Leche cruda, no pasteurizada o derivados (manteca, crema, quesos y yoghurt).
• Jugos de frutas no pasteurizados.
• Aguas contaminadas (de pozo sin hervir o clorar).
• A través de las manos sucias después de cambiar pañales o ir al baño.
• Contacto directo con materia fecal de animales.
• Al manipular carne cruda sin respetar las debidas pautas de higiene.
Para disminuir el riesgo de contraer y trasmitir la enfermedad se aconseja seguir determinadas medidas de higiene personal y alimentaria.
• Antes de preparar o consumir alimentos, lavarse siempre las manos con agua y jabón.
• Asegurarse que la carne esté debidamente cocida, hasta perder el color rosado. En especial, los preparados con carne picada como hamburguesas, albóndigas, salchichas, chorizos y alimentos rellenos de carne.
• Luego de cortar carne cruda, lavar cubiertos, utensilios y superficies de corte (tablas, mesadas) con agua y detergente.
• En la heladera, evite el contacto de la carne cruda con otros alimentos, utilizando estantes o recipientes diferentes.
• Consuma productos lácteos pasteurizados y que hayan conservado la cadena de frío.
• Lave bien todas las frutas y verduras.
• Consuma agua potable y, en caso de duda, hierva el agua antes de beberla.
• Enseñe a los niños a lavarse las manos con agua y jabón antes de comer y luego de salir del baño.
• Después de cambiar pañales, lave sus manos y las del bebé con agua y jabón.
• No permita que los niños se bañen en aguas contaminadas o sin control adecuado.
• Si el niño tiene diarrea, evite que concurra a piletas o natatorios.
• Consulte para realizar adecuadamente la cloración del agua de la pileta de su casa.

Por consultas, acérquese al Hospital o Centro de Salud más cercano a su domicilio