El Fara agasajó a sus Campeones

El sábado, el Club ofreció una cena en honor al equipo que, participando en la categoría 2002, resultó campeón del Mundialito disputado en Coronel Suárez entre el 18 y el 26 de enero pasado.
Se vivieron momentos emotivos al cabo de las palabras, la proyección de un video y la entrega de medallas y presentes. Una noche inolvidable para toda la familia faraona.

Joel Martín, Matías Almirón, Tiziano Trujillo, Gabriel Trejo, Juan Bautista Barreto, Roberto Martínez, Julián Dome, Román Montaña, Massimo Monti, Agustín Kreder, Mateo Litre, Tomás Ibarra, Facundo Sánchez, Diego Waiman y Gerónimo Gottau son por estos días los pequeños grandes héroes del universo faraón, gladiadores de una gran  conquista y el mejor futuro que pueda imaginarse para la institución.
Son héroes por partida doble. Una porque ganaron un torneo de alto nivel y otra porque solo dos de ellos son categoría 2002, el resto jugaron, si se quiere, dando ventaja en la edad y por consiguiente en lo físico, ya que nacieron en el 2003.
Con fuerza, disciplina, respeto, humildad y empeño, unido a una necesaria dosis de habilidad, consiguieron llegar a lo más alto del Mundialito jugado en Coronel Suárez durante el pasado mes de enero.
Parte vital de ese logro fue el Cuerpo Técnico integrado por Nelson Kasper, Fernando Gottau y el DT Leonardo Duval que supo prepararlos para enfrentar a equipos de primer nivel, tanto de la Provincia de Buenos Aires como de La Pampa.

Orgullo

El presidente de PFBC, Sr. Gustavo Monti agradeció a los jugadores y destacó el muy buen momento vivido al alcanzar la máxima distinción.
“Hoy festejamos lo que se nos escapó por poquito en la Liga Regional de Coronel Suárez. A su tiempo vamos teniendo logros y el que celebramos ahora es uno de ellos”.
“Ustedes, en más de una vez, nos hicieron llorar, a veces de tristeza porque no se llegó, porque nos costó… En este caso, nos tocó llorar de alegría. Mi agradecimiento a PFBC y a ustedes que hacen lo que debe hacer un equipo: trabajar todos juntos y hacer que el Club nuevamente pueda gritar Campeón.
“Agradezco a la Comisión Directiva por hacer posible la participación, y dejo mi compromiso para que el año próximo estemos nuevamente en Suárez, no con una sino con dos divisiones”, anunció.
Y destacó el rol de las familias en el acompañamiento de los chicos.
“En cuanto al cuerpo técnico, agradezco a Fernando (Gottau) y a Nelson (Kasper). Y ni hablar a Leonardo Duval que, cuando le propuse estar en el Mundialito, tuve todo su apoyo y predisposición. Ellos pusieron todo de sí mismos, sin anteponer ningún interés económico. Me llena de orgullo tener gente así colaborando”, expresó.

Trabajar y dar todo

El Técnico Leonardo Duval señaló que en las categorías menores del club ve un gran grupo y un gran proyecto.
“El Cuerpo Técnico y la Comisión Directiva está apostando cien por ciento a las divisiones inferiores.
Debo agradecer al club y a su Presidente, a quien, cuando le pido algo, siempre trata de cumplir. Mi idea es trabajar y dar todo por los chicos.
Estoy orgulloso de trabajar en Club como este. Más en tiempos donde, por el exitismo, suele pensarse que si no se dan los resultados se tiene que venir todo abajo… y no es así”, manifestó.
Duval se mostró a favor de mantener un proyecto a largo plazo, al tiempo que elogió el progreso experimentado por la entidad puanense en los últimos años, tanto en el aspecto institucional como en lo edilicio.
“No solo aportan al fútbol, sino también a las obras”, dijo.
Y añadió: “hay que estar en una comisión, restándole tiempo a la familia, en un lugar donde no todo es alegría, cuando hay que resolver cuestiones difíciles o escuchar al hincha en momentos que no está conforme”.

La diferencia

Haciendo un balance del desempeño en el Mundialito, Duval reconoció la existencia de equipos que, en ocasiones, superaron a los chicos de PFBC, tanto en lo físico como en lo futbolístico.
“Pero en realidad, la diferencia la hicieron poniendo lo que uno siempre les inculca, mentalidad ganadora. Este equipo llegó a la final pensando como campeón, encontrándose con un rival que, cuando se dio cuenta de las aspiraciones de quien tenía enfrente, quiso reaccionar, pero el partido ya había sido. Esa fue la gran virtud de este plantel.
Un jugador te puede ganar un partido, pero un equipo gana campeonatos”, reflexionó el orientador de las divisiones inferiores.
La mentalidad de superación –dijo—jugó un papel fundamental, porque el equipo supo sortear varios escollos.
“Nos pasaron cosas que nos fortalecieron. Hay videos y fotos atestiguando las tres o hasta cuatro cabezas de estatura que nos sacaban algunos rivales. Siendo tan chicos de edad y físico, participar en una instancia tan competitiva, con equipos como Ferro, actual campeón de la Provincia de Buenos Aires, ya es motivo suficiente de mérito”, aseveró. Y por último agradeció a las familias, directivos y colaboradores.
“Hoy nos toca festejar, y cuando no sea así, hay que continuar hacia adelante, porque siempre se rescatan cosas buenas de todo. Campeón sale uno solo, pero no lograrlo, no significa tirar un año a la basura, porque temporada tras temporada, entrenamiento tras entrenamiento, es donde se aprende. Y en la adversidad es cuando más se fortalece la mentalidad del jugador.
Sigamos apostando a las inferiores, porque una casa no se empieza a construir desde el techo, sino desde los cimientos, y los cimientos son ellos (señalando a los chicos). Hay que mimarlos, darles todo y que la mayoría llegue a Primera División.
Apoyar tanto al que tiene condiciones como al que no las tiene. Algunos tal vez no lleguen, pero si uno, desde pequeños, les da cariño y respeto van a ser buenas personas, futuros dirigentes de comisión y grandes colaboradores.
A los padres, les digo: vayan a verlos jugar, porque uno que ha jugado al fútbol, lo primero que hacía era mirar hacia el público para ver si estaban los papás mirándonos”, concluyó.

Distinciones

Cada jugador del plantel campeón fue distinguido con una medalla, entregada por sus papás y mamás. Además, todos recibieron una fotografía de la formación del equipo, a cuyos flancos aparecían los rostros de los protagonistas.
En tanto, el presidente del Club, Sr. Gustavo Monti, recibió como presente un cuadro de importantes dimensiones con la fotografía de los campeones. El cuerpo técnico también tuvo su merecido reconocimiento.
La noche concluyó con el tradicional brindis y la entonación de cánticos para dar rienda suelta a la algarabia de chicos y grandes.

El camino del campeón

Haciendo un repaso de los partidos del campeonato, los chicos jugaron su fecha inaugural el día 19  de enero ante Ferro de Olavarría con quien cayeron por 2 a 0. Ese cotejo tendría su revancha casi una semana más tarde, en la esperada final.
En el segundo compromiso (20 de enero), los pibes se repusieron con un contundente 8 a 0 a San Martín de 9 de Julio, nada más y nada menos el actual subcampeón provincial de la categoría menor.
Al día siguiente, les tocó enfrentar a Atlético Huanguelén, finalizando empatados en un tanto. Por diferencia de gol, los faraones pasaron las instancias finales.
En Cuartos esperaba el mejor de la etapa regular: Atlético Macachín, consiguiendo los puanenses el pasaje a Semifinales luego de un triunfo por 2 a 0, en un partido resuelto con un gran nivel futbolístico.
Estudiantes de Olavarría era un durísimo rival a vencer. Los chicos no lo consiguieron en tiempo reglamentario, tras empatar en un tanto, pero sí acariciaron la gloria en los penales con un triunfo 9 a 8.
Y llegaba la final, aquel 25 de enero inolvidable, cuando se veían las caras nuevamente con quien había sido ganador en el primer partido: Ferro de Olavarría. Tomás Ibarra demostrando su estirpe de goleador puso el único y definitivo tanto del partido, a los 18’ del segundo tiempo. Corridas, abrazos intensos, y el festejo interminable viendo el objetivo cumplido.
El equipo dirigido por Leonardo Duval fue la revelación en Coronel Suárez. El Diario Nuevo Día lo mostraba en sus páginas. “La obtención del título por parte del faraón es por demás meritoria, dado que sólo dos de los integrantes del plantel que dirige Leonardo Duval son de la divisional. Los demás son clase 2003. Dar ese handicap a esta edad se nota mucho, pero los chicos puanenses lo disimularon de manera excelente y lograron el halago máximo”.