Los docentes rechazan la oferta del Gobierno y endurecen su reclamo

0010714392Les propusieron un aumento de 22% y una suma fija de $ 2000 por presentismo; la negativa de los gremios fue total y amenazan con paros.

Sin acuerdo y sin resolución. Así terminó ayer la primera reunión paritaria entre el Gobierno y los cinco gremios docentes con representación nacional para fijar el aumento salarial de este año para los maestros.
La negociación pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes después de que el Gobierno ofreciera un aumento del 22 por ciento en tres tramos y una suma fija de 2000 pesos en concepto de presentismo.
La propuesta oficial chocó de frente con la pretensión de los gremios que exigen subas del 42% en el caso de Ctera y del 61% en el de los cuatro sindicatos que integran la CGT oficialista de Antonio Caló (UDA, AMET, CEA y Sadop).
Los cinco gremios tildaron la oferta de “insuficiente”, “inaceptable” y “absolutamente alejada de la realidad” y reiteraron, ahora con la propuesta en la mano, que si el lunes el Gobierno no les ofrece una suba “sustancialmente mayor” iniciarán paros en todo el país. El comienzo de clases está previsto para el próximo miércoles en cinco provincias y para el 5 de marzo en las otras 19.
El aumento del 22 por ciento que ayer se puso sobre la mesa implica llevar el salario inicial docente de los $ 3416 actuales a $ 4165 en diciembre. Se pagaría en tres tramos: el primero de $ 409, en marzo, y los otros dos, de $ 170 cada uno, en agosto y en noviembre.
En un encuentro informal, hace dos semanas, el Gobierno había ofrecido una suba de 23,5 por ciento ($802), sin suma fija. La nueva propuesta es apenas superior.
Muy lejos de esos números los gremios de la CGT reclaman elevar el inicial a $ 5500 y la Ctera, alineada con la CTA oficialista de Hugo Yasky, a $ 4860.
El Gobierno insistió además en que la paritaria debe ser anual y no semestral, como exigen los gremios. La alternativa de incluir una cláusula de “monitoreo de precios” que obligue a reabrir la negociación si se disparan los precios fue planteada por los docentes, pero no hubo respuesta de parte de los ministros.
Anoche, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, expuso en conferencia de prensa (la segunda desde que terminó la reunión) la lectura oficial de la oferta a los docentes. A la suba del 22% sumó el prorrateo de los $ 2000 que los maestros recibirían por presentismo (aunque la primera cuota se cobraría recién en junio) y concluyó que el aumento total ascendería a 26,8 por ciento.
El cálculo fue rechazado por los gremios, que advirtieron que el presentismo es un “mecanismo extorsivo” porque se pierde, por ejemplo, con un día de paro. En esa línea, Capitanich habló ayer del presentismo como un “incentivo para garantizar la continuidad y la calidad educativa”. Además, insistió en que, si no hubiera acuerdo, la paritaria se cerrará por decreto.
La reunión duró dos horas y sentó en la misma mesa, en el primer piso del Palacio Pizzurno, a los cinco jefes gremiales, a Capitanich; al ministro de Economía, Axel Kicillof, y a sus pares de Trabajo, Carlos Tomada, y de Educación, Alberto Sileoni.
Según pudo reconstruir LA NACION, el encuentro fue “cordial”, aunque el abismo entre las posturas quedó en evidencia enseguida. “No hubo tensión, pero sí mucha firmeza en el planteo de argumentos”, describió uno de los jefes gremiales. Pese a que coincidieron en delinear esa mezcla de amabilidad en el trato y contundencia en las explicaciones, los sindicalistas no ocultaron su malestar por lo exiguo de la oferta.
La reunión comenzó con la exposición de los gremios y siguió con las de los ministros, con Capitanich y Kicillof al frente. Tomada y Sileoni tuvieron pocas intervenciones.
Las justificaciones oficiales giraron en torno a la dificultad de las provincias para afrontar subas superiores al 22%, destacaron los “esfuerzos” del Gobierno por contener los precios y hasta la estabilidad del dólar.
“Están muy lejos de la realidad. Ni el Gobierno se cree la propuesta que nos hizo. Si el lunes no hay una oferta seria, vamos camino al conflicto”, dijo a LA NACION el secretario general de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero. En el más puro estilo docente, remató: “El Gobierno tiene que hacer la tarea el fin de semana para ofrecer algo mejor el lunes”.
El jefe del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), Mario Almirón, coincidió con Romero en que la oferta de la Casa Rosada “configura un escenario de conflicto”, y advirtió que “acerca la posibilidad” de que la paritaria se cierre por decreto, como ocurrió en 2012 y el año pasado, cuando se fijó una suba también de 22%.
El plus por presentismo (que se pagaría en dos cuotas de $ 1000 en junio y en diciembre) generó particular rechazo entre los docentes.
“Erradicar el presentismo fue el resultado de muchos años de lucha. No vamos a volver a un esquema en el que los maestros no pueden enfermarse o dan clase enfermos”, planteó Romero.
La líder de Ctera, Stella Maldonado, se mostró algo más optimista que sus pares. “Es una situación compleja, pero, si pasamos a un cuarto intermedio, quiere decir que no está agotada la discusión”, rescató. La gremialista supeditó la decisión de ir al paro a lo que ocurra en la reunión del lunes y a lo que decida el congreso de Ctera, que se reunirá ese mismo día.
El cuarto intermedio se decidió cuando los gremios avisaron que rechazarían la propuesta y pidieron mejorarla.
Propusieron que el dinero que insumiría el plus por presentismo, unos 2000 millones de pesos, se destine en cambio a mejorar el porcentaje de suba del salario inicial. Quedaron en volver a encontrarse el lunes en horario por definir..

Del editor: qué significa.
Nadie esperaba que ayer se resolviera la negociación, pero sí que el Gobierno acercara una propuesta más atractiva. El acuerdo luce muy lejano.

Fuente: La Nación