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Los políticos y sus frases sobre una economía por siempre problemática

La inflación, la especulación con el dólar y los ajustes no son cosa del presente, sino de varias décadas de desaciertos, de marchas y contramarchas. La eterna historia de equivocarse y no aprender de los errores. ¿Los damnificados? Los mismos de siempre, la clase trabajadora.

“Hay que pasar el invierno”
(Álvaro Alsogaray, 1959, mientras anunciaba medidas de ajuste)

“No habrá devaluación brusca. La tendencia de los últimos días se acaba esta semana”
(Celestino Rodrigo, 1975)

“La inflación está muerta”
(Christian Zimmermann, vicepresidente del Banco Central, 1980)

“La gente nunca tuvo más plata que ahora”
(Martínez de Hoz, 1980)

“El que apuesta al dólar, pierde”
(Lorenzo Sigaut, 1981)

“Con la democracia no sólo se vota: con la democracia, se come, se cura y se educa”
(Raúl Alfonsín, 1983)

“Si querés que me baje los pantalones, me los bajo”
(Bernardo Grinspun, ministro de Economía, 1984, ante el emisario del FMI, Joaquín Ferrán)

“A vos no te va tan mal, gordito”
(Raúl Alfonsín, 1987)

“Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”
(Juan Carlos Pugliese, 1988)

“Síganme, que no los voy a defraudar”
(Carlos Menem, 1989)

“Por los niños pobres que tienen hambre. Por los niños ricos que tienen tristeza”
(Slogan electoral de Menem, 1989)

“Si el mercado quiere dólares, le vamos a dar con el látigo”
(José Luis Machinea, presidente del Banco Central, 1989)

“En este país, nadie hace la plata trabajando”
(Luis Barrionuevo, 1990)

“Estamos mal, pero vamos bien”
(Menem, 1990)

“No sé si voy a sacar el país del problema económico. Pero seguro que voy a hacer un país más divertido”
(Menem, 1990)

“Con la convertibilidad, habrá más de seis décadas de crecimiento y prosperidad en la Argentina”
(Domingo Cavallo, 1991)

“Hacia 1997, la deuda externa comenzará a reducirse. Y hacia fin de siglo, será insignificante”
(Cavallo, 1993)

“Hay que dejar de robar por dos años”
(Barrionuevo, 1996)

“La convertibilidad se mantendrá por los siglos de los siglos”
(Menem, 1996)

“Aquí no hay crisis, ni problemas”
(De la Rúa, 2000, horas antes de la renuncia de su vicepresidente, Carlos “Chacho” Álvarez)

“El Estado nacional, en ningún caso, podrá alterar las condiciones pactadas entre el/los depositantes y la entidad financiera, esto significa la prohibición de canjearlos por títulos de deuda pública nacional, u otro activo del Estado Nacional, ni prorrogar el pago de los mismos, ni alterar las tasas pactadas, ni la moneda de origen, ni reestructurar los vencimientos, los que operarán en las fechas establecidas entre las partes”
(Artículo 2º de la Ley 25.466, de Intangibilidad de los depósitos, promulgada el 24 de septiembre de 2001)

“Vamos a tomar el toro por las astas. En primer lugar, anuncio que el Estado argentino suspenderá el pago de su deuda externa”
(Adolfo Rodríguez Saá, diciembre de 2001)

“El que depositó pesos, recibirá pesos. El que depositó dólares, recibirá dólares”
(Eduardo Duhalde, 2002)

“La Argentina es un país condenado al éxito”
(Duhalde, 2002)

“Los argentinos son una manga de ladrones. Desde el primero, hasta el último”
(Jorge Batlle, presidente del Uruguay, 2002)

“En los próximos días, lloverá gasoil”
(Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, 2006)

“Para ser buena política no me tengo que disfrazar de pobre”
(Cristina Fernández de Kirchner, 2007)