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El Instituto María Susana celebró su 63 aniversario y recordó a San José

OLYMPUS DIGITAL CAMERAHoy miércoles 19 de marzo, el establecimiento educativo puanense realizó una misa desde las 13:10 horas en conmemoración de su cumpleaños número 63, y coincidiendo con la fecha recordó la figura de San José, Patrono de la Iglesia Universal y de la Familia Cristiana. Además de patrono de los carpinteros, emigrantes, viajeros y de los niños por nacer.
La celebración litúrgica se organizó en el patio de la institución y estuvo a cargo del Padre Roque Landart, con la asistencia de alumnos de nivel primario, familiares, docentes, directivos y religiosas.
Seguidamente, en el nivel primario se realizaron juegos y los chicos compartieron la merienda.
Los más chiquitos del nivel inicial también se sumaron a los festejos.

Semblanza sobre San José

Hoy se celebra la Fiesta de San José. Una persona que no aparece mucho en las Sagradas Escrituras, pero es clave en el Plan de Dios. Es Dios mismo que lo elige como padre adoptivo de Jesús. El Papa Juan XXIII lo pone como custodio del Concilio Vaticano II. El Papa Francisco habla de él en una de sus primeras homilías como pontífice.
“Queridos hermanos y hermanas, Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de San José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud”, mencionaba el Papa argentino.

Hemos escuchado en el Evangelio que «José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer» (Mt1,24). En estas palabras se encierra ya la misión que Dios confía a José, la de ser custodio.
Custodio… ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia, como ha señalado el beato Juan Pablo II: «al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo»
¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad total, aun cuando no comprende.

Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como en los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio de carpintero a Jesús.

¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia?
Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio; y eso es lo que Dios le pidió a David. Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Espíritu.

Y José es «custodio» porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas. En él vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, para salvaguardar la creación.