Se realizó una nueva edición de la peregrinación a la Porciúncula

El domingo se llevó a cabo la 31º peregrinación penitencial a la Porciúncula “Madre de Misericordia”, en el Centro Mariano de Puan.
Durante el trayecto de la peregrinación, que constituye el acto penitencial arquidiocesano de Cuaresma, se rezó “por la misión y la vida de la Iglesia Católica; por la justicia y la paz; para que los gobernantes se dejen guiar por el Espíritu Santo; por el trabajo digno para todos, y en acción de gracias por la lluvia”.
A las 9 se celebró la santa misa en el monasterio; a las 10.30 se desarrolló una hora de adoración eucarística con reflexiones cuaresmales, y a las 12 se rezó el santo rosario en la Porciúncula.
Por la tarde, a partir de las 16.30, se realizó la peregrinación penitencial; el Vía Crucis y finalmente, a las 18, se llevó a cabo Concelebración Eucarística con la participación de los sacerdotes Roque Landart y Francisco Sola.
Durante la homilía, Landart hizo hincapié en la búsqueda del camino de Dios que nos lleva al amor y a la felicidad.
“El apóstol San Pablo le decía a Timoteo, un discípulo suyo, que compartiera con él los sufrimientos que son necesarios padecer por el Evangelio. Elegir el camino de Jesús también tiene sus dificultades y sus dolores, pero sabemos que al hacerlo nos encontramos con una plenitud de vida distinta; que la vida no es un transcurrir  sin sentido.
Esta elección, nos da la posibilidad de vivir con esperanza, eligiendo amar aunque el mundo muchas veces nos diga todo lo contrario y que no tenga sentido pedir perdón a los que te hicieron mal. El apóstol San Pablo, nos dice algo muy bonito: la salvación es un regalo, y esto es algo que debemos descubrir,” sostuvo.