Los protagonistas de “Uniendo las Américas” estuvieron en el Aeroclub local

El Aeroclub Puan, este domingo,  fue sede de un encuentro de pilotos de la región y contó con la presencia del   medanense Samuel Volpin y el bahiense Nicolás Cambiagno, quienes en junio de 2015 viajaron a Estados Unidos a bordo de un Cessna 140 para participar del festival de Oshkosh (en el estado de Wisconsin),  considerado el festival internacional de aviación más grande del planeta.
Otros de los atractivos de la jornada fueron el asado de camaradería y los tradicionales  vuelos de bautismo abiertos a la comunidad.

Una travesía de catorce mil kilómetros

11745411_10206899706109419_249738874201678579_nSamuel Volpin (56) y Nicolás Cambiagno (22)  a su regreso de la gran aventura que los llevó a recorrer  14. 000 km en un avión biplaza Cessna 140 LV-NFP.
A su regreso, relataron a medios locales y nacionales la experiencia vivida.
“Hicimos 120 horas de vuelo y el avión no tuvo ningún problema. El recorrido más hermoso fue la Cordillera de los Andes, estaba toda nevada. En Chile estuvimos volando sobre el agua y el desierto y en Colombia sobre la selva,” contaban en aquel momento.
Volpin, oriundo de Médanos y Cambiagno de Bahía Blanca habían el  partido el de 10 de junio a bordo del  Canario Amarillo, como se denomina el Cessna 140 biplaza, donde recorrieron más de 14.000 kilómetros y doce países con la finalidad de arribar a Estados Unidos para participar del 20 al 26 de julio pasado del festival de Oshkosh, en Wisconsin.
Para tal fin los pilotos debieron armar un riguroso plan de vuelo debido a que cada cinco horas necesitaron aterrizar para recargar combustible y continuar con el periplo.
Luego del evento y de estar varios días en el país del norte los pilotos decidieron desarmar por completo el Cessna 140 con la finalidad de transportarlo en un contenedor y por barco hacia la Argentina.
“El viaje superó nuestras expectativas, los que más nos sorprendió fue el apoyo de la gente a través de nuestra página de facebook con más de 6.800 seguidores, muchos de Latinoamérica. El sitio lo habíamos hecho para nuestra familia y amigos, nunca nos esperamos todo lo que pasó, por lo que estamos muy contentos.
Durante la travesía, la gente nos esperaba en los aeropuertos, nos invitaba a dormir en sus casas, a comer y en muchos casos nos pagaron el combustible,” relató.
La nave, construida en aluminio y con las alas recubiertas de tela, cuenta con una autonomía de vuelo de 5 horas, por lo que en su extenso recorrido debieron realizar escalas en Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, México y Estados Unidos, para reabastecerse y descansar.
Al llegar al festival de Oshkosh, el “Canario” formó parte del pabellón de aviones antiguos, convirtiéndose en uno de los atractivos principales del evento.
“La gente estaba sorprendida, se acercaba y nos daban las gracias por haber ido,” contaron los pilotos bahienses.
El periplo quedó registrado en distintas grabaciones que fueron exhibidas en su cuenta de facebook: Uniendo Las Américas, Camino a Oshkosh 2015.
“Después de dos meses de haber despegado del aeroclub de Bahía Blanca para emprender esta aventura de Unir las Américas camino a Oshkosh, luego de haber volado 125 horas, cruzado 12 países, volado sobre terrenos inhóspitos y haber hecho muchos buenos amigos, debemos decir que mañana ser nuestro “último” día de esta aventura”, había expresado Volpin en la cuenta del facebook.

cambiagno y volpin en puan

El Canario aterrizó en el Aeroclub de Puan.(Foto gentileza FM Radiante)

 

Inspiración. La idea nació en un viaje de regreso de Córdoba, a comienzos de año. “¿Fuiste alguna vez a Oshkosh?”, le preguntó Cambiagno a Volpin. El experimentado piloto comercial, solo había viajado a países limítrofes y tenía un sueño pendiente desde que leyó El Don de Volar, de Richard Bach. Aquel día fue el punto de partida para organizar la travesía que realizan a unos 5.000 metros de altura, para no interferir con las rutas comerciales.