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La vida es una narración

(*) La vida no es otra cosa que la oportunidad de vivir historias, recordarlas y contarlas para que no se olviden. Por ello este año y siguiendo el lema propuesto por el Consejo Internacional de Museos ( ICOM), estaremos compartiendo de la mano del Dr. Carlos Díaz crónicas y vivencias que han marcado la historia local y de nuestro distrito. Muchos de estos hechos pertenecen a noticias publicadas en los diarios de la época que, el Dr. Díaz se encuentra leyendo y que forman parte de la hemeroteca del Museo Municipal.

Invitamos a todas aquellas personas que deseen ser partícipes, relatando sucesos que se sumen porque son valiosos aportes a nuestra memoria.

En esta oportunidad una tragedia familiar que conmocionó a la opinión pública nacional.

Entre el 16 y 19 de abril de 1924 falleció en Puan casi la totalidad de la familia de Otto Carlos Schmidt por un caso de botulismo que acaparó las primeras líneas de todas las publicaciones de la época.

La revista Caras y Caretas titulaba “Trágico fin de una fiesta familiar en Puan “.

Una cena en casa de Schmidt tuvo este desenlace fatal del que sólo se salvaron su hija pequeña María Esther y Haroldo Blum un maestro alemán que trabajaba en la estancia de Juan Stoessel.

Fallecieron 7 personas, el dueño de la casa, su esposa Carmen Alvarez de 44 años y sus hijos Carmen Sara Guillermina, Margarita Sofía, Otto Carlos. Y un sobrino suyo Juan John, alemán de 32 años que también vivía o trabajaba en casa de Stoessel.

Los doctores Cortelezzi y Cisternas fueron llamados de inmediato; las chauchas que habían sido conservadas en forma casera, fueron preparadas por una hija casada que vivía en las cercanías y que paradójicamente no asistió a la comida.

Los restos de las siete personas descansan en una tumba común en el cementerio de Puan, aunque no figura Krohn en la lápida. Sí en los registros municipales.

Casi no hay familia puanense que no tenga aún referencia por sus mayores de este suceso.

El diario Crítica del 21 de abril de aquel año dedicó dos páginas en las que expone:

El señor Blum dice que “invitado por Schmidt se trasladó a su casa acompañado por John Krohn, sobrino de Schmidt que hace un mes había arribado al país”.

También publica una fotografía donde aparece Krohn y otras dos personas con el siguiente texto: “John Krohn y su esposa a la que proyectaba hacer venir de Alemania, y de un compañero de armas con quien realizó vuelos sobre Riga”. Acerca de esta afirmación algunos creen que el aviador no sería otro que Manfred von Richthofen más conocido como el “Barón Rojo” un piloto alemán de la Primera Guerra Mundial, pero los datos existentes en internet hacen dudar sobre la verdadera identidad del supuesto visitante.

Por su parte el diario “Ultima Hora” del 23 de abril también ocupa dos páginas, da un sentido más misterioso al envenenamiento. A la pregunta de que si uno de la familia estuvo en la guerra contestó: “oh sí, Margarita había estado viviendo un tiempo en Alemania”. Como también, que durante la cena dispararon los caballos del carro en que había llegado Krohn y “Klunk” (n/a Blum), saliendo todos de la cocina y volviendo después del suceso.

Blum, Klunk o Kyunk, son los tres apellidos que mencionan estimamos para la misma persona. En un párrafo dice que conoció esa noche a la familia llevando por Kyunk (n/a Krohn) “el aviador”

En consultas realizadas con anterioridad a gente de Puan, por parte del historiador César Michelutti, Isabel Bartolomé (nacida en 1913) concuerda en general con lo expuesto y confirma que Margarita era prima de Krohn y lo había conocido en Alemania donde ella fue enfermera durante la guerra. Nos dijo que Blum se había salvado y, la Sra. Tota Cartolano por los dichos de su padre, que los Schmidt y Krohn eran primos. Tanto que Ángel Morelli y Martin Guayrán (nac. 1911) aportaron en concordancia.

Las actas de defunción obran en el registro civil y el lugar de entierro en la municipalidad.

Como nota de color el Dr. Carlos Díaz nos comenta que, el entonces estudiante de Medicina- hoy médico- Marcelo Valeiras, en uno de sus exámenes correspondientes a una materia, se le solicitó que explayara sobre botulismo y, al hacerlo agregó esta historia acaecida en nuestra localidad. Consultado cómo siendo tan joven conocía en detalle este hecho, respondió “ Mi padre me la contó de pequeño, pues somos nativos de Puan”.

El botulismo es una intoxicación causada por una neurotoxina bacteriana producida por la bacteria Clostridium botulinum. La vía de intoxicación más común es la alimentaria, generalmente por ingestión de alimentos mal preparados o conservados de manera inapropiada. También puede adquirirse la enfermedad por la contaminación de heridas abiertas, o como efecto colateral del uso deliberado de la toxina en el tratamiento de enfermedades neuromusculares o en cosmética

Los síntomas generalmente aparecen entre 8 y 36 horas después de consumir los alimentos contaminados. No se presenta fiebre con esta infección.

En los adultos, los síntomas pueden abarcar

· Ptosis palpebral

· Midriasis (ambas pupilas dilatadas, no reactivas)

· Cólicos abdominales, no siempre presentes.

· Dificultad respiratoria que puede llevar a una insuficiencia respiratoria

· Dificultad al deglutir y al hablar

· Visión doble

· Resequedad en la boca

· Náuseas

· Ausencia temporal de la respiración

· Vómitos

· Debilidad con parálisis (igual en ambos lados del cuerpo)

· Estreñimiento

· Disminución de lucidez mental

*Texto del Museo Municipal Ignacio Balvidares