Para prevenir triquinosis, intensifican trabajo con áreas de Bromatología de municipios bonaerenses

En el marco de las tareas de control de la inocuidad alimentaria y la preservación de la salud humana, el Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires recuerda la importancia de consumir productos provenientes de establecimientos habilitados por los organismos nacionales y provinciales correspondientes, para prevenir casos de triquinosis.

En ese sentido, cabe destacar que los comercios productores de alimentos que funcionen en el territorio bonaerense deben contar con el permiso de los Ministerios provinciales de Agroindustria y de Salud, y del SENASA. El procedimiento puede ser identificado a través de un rótulo en el producto final.

Desde la Subsecretaría de Calidad Agroalimentaria, indicaron que -teniendo cuenta que se trata de una época del año en la que aumenta la elaboración y consumo de fiambres de cerdo y jabalí- se intensificó el trabajo coordinado con las áreas de Bromatología de los distintos municipios, con el objetivo de hacer cumplir la normativa vigente en materia sanitaria.

Asimismo, se informó que en el caso que realicen la faena del cerdo, jabalí u otra especie susceptibles de triquinosis (peludo, puma, caballo, etc) en su domicilio, a campo o en coto de caza, se recomienda llevar a analizar una muestra de carne del animal recién faenado a un Laboratorio Municipal Veterinario o al Laboratorio privado donde realicen la “técnica de digestión pépsica”. Se aconseja también no comenzar a elaborar, vender o regalar, ni consumir productos, hasta tanto no se hayan informado resultados negativos.

Cabe recordar que en las personas los síntomas iniciales que permiten sospechar de triquinosis son: dolor abdominal, fiebre, vómitos, diarreas, también pueden padecer dolores musculares, edema de los párpados superiores seguido a veces de hemorragias subconjuntivales y retinianas, dolor y fotofobia. También incluyen mucha sed, transpiración profusa, escalofríos y postración.

Los signos generales, por lo común, aparecen de 8 a 15 días después de ingerir carne infectada, aunque puede variar de 5 a 45 días según el número de parásitos infectantes. Los síntomas gastrointestinales pueden surgir en el término de 1 a 3 días. Entre la tercera y la sexta semana pueden aparecer complicaciones cardíacas y neurológicas. Ante cualquier consulta comunicarse con la Dirección de Auditoría Agroalimentaria al 0221-4295450 de 9 a 18 hs.