«

»

Se cumplen 50 años del primer hallazgo arqueológico en Puan

El 22 de enero de 1968, en oportunidad que una máquina motoniveladora del municipio de Puan, conducida por Carlos Bacigaluppe, realizaba la nivelación de la falda del cerrito próximo a la laguna para la construcción de viviendas barriales, comienzan a aparecer restos óseos y oquedades dispuestas simétricamente y obedeciendo a una orientación en particular. Al identificar que se trataban de restos humanos, el entonces intendente municipal, Delflor Planterose da la orden de suspender los trabajos. Se requirió entonces la presencia de profesores y técnicos de la Universidad Nacional del Sur y también del Ejército ya que, junto a los cuerpos había trozos de uniformes militares, botones, insignias, botas y otras prendas que presumían la existencia de un cementerio. Intervino el Subjefe del Departamento Técnico de la Dirección de Geodesia del Ministerio de Obras Públicas de la Provincia, José Maria Pardo quien, revisando los planos del agrimensor Castex del año 1881 informa que en el lugar había un cementerio ignorado hasta el momento.

Dada las características de la inhumación de los cuerpos, se pudo establecer que no se trataba de un cementerio organizado, sino de un entierro de un núcleo de soldados que perdieron la vida en combate. La nómina del total de muertos sepultados al igual que la cantidad se desconoce, salvo algunos registros del Ejército: un tal Perdenera fallecido a tan solo cinco días de la llegada del Coronel Maldonado en 1876; Macedonio Leyva, fusilado por desertor el 26 de junio del mismo año y el cabo Adolfo Díaz del Regimiento 1º de Caballería muerto en acción el 20 de abril de 1877. En otras memorias militares se deja constancia del entierro de dos efectivos: Estanislao Maldones y Lorenzo Tock (de origen húngaro); el resto de las bajas son solo numéricas sin detalle de nombres ya que se trataba de soldados y suboficiales de baja graduación, salvo los 120 soldados y 5 oficiales emboscados por aborígenes tras una expedición de la cual participaba el Teniente Daza. En el hecho de armas sucumben 15 soldados y Daza y una de las hipótesis es que el cuerpo que se halló envuelto con una bandera era de de este último, ya que junto al cuerpo había una insignia con “tres soles” y que pertenecería al grado de teniente coronel.

Con fecha 4 de noviembre de 1968, el lugar es declarado Sitio Histórico Nacional y, en el año 1979 se inaugura el Monumento al Soldado Desconocido de la Campaña al Desierto, donde se deposita la urna con parte de los restos.