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Fernando Oliva habló sobre el hallazgo en la Isla y su trascendencia internacional

El Licenciado en Antropología, con orientación en arqueología, Fernando Oliva, en diálogo con Todas las Voces, se refirió a la investigación sobre el reservorio de materia lítica hallado en la Isla de Puan (1989) y que recientemente fue publicada por la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido.
El artículo titulado “La explotación de las materias primas en la Prehistoria: abastecimiento, procesamiento y distribución” aborda la importancia de la Isla como punto estratégico de aprovisionamiento de elementos líticos de las sociedades cazadoras recolectoras, con una antigüedad de 3500 años.
La importancia de la conservación del territorio a través del Plan de Manejo y los estudios arqueológicos de la casa de Rómulo Franco, primer intendente de Puan, fueron otros de los temas abordados por el especialista.

Oliva en el Museo fotografiando el escondrijo hallado en la Isla. Foto der. tapa de la publicación inglesa

-Gran parte del trabajo de investigación fue publicado en una revista de Inglaterra

-Sí, es una publicación internacional, nuestras investigaciones muchas veces no llegan al gran público. Como era muy específica de Puan, se la difundimos al Museo Municipal Ignacio Balvidares, ahí hablamos del hallazgo ocurrido hace unos años atrás del escondrijo – reservorio de materias primas– que está en la isla. Esto forma parte de una estrategia de programación de supervivencia que tenían las sociedades humanas durante miles de años en un ambiente de ecotonos o de transición.
Son fenómenos que continúan hasta nuestra fecha, hay lugares que vemos totalmente secos o húmedos y en poco tiempo, en 10 o 20 años, pueden cambiar sustancialmente. La localidad de Puan es un ejemplo claro. En la década de 1970 la laguna estaba completamente seca, se podía llegar a la isla caminando, y hubo otra época, en la década de 1990, donde el agua había llegado cerca de la municipalidad. Eso tiene que ver con fenómenos cíclicos del ambiente.
La arqueología sirve porque da profundidad al tiempo y puede connotar y proyectar acerca de lo que puede llegar a pasar en un futuro.
Puan está en un ecotono, entre la pampa húmeda y la pampa seca, y en el final o en el principio del Sistema Serrano de Ventania. Hay que tener en cuenta que las precipitaciones van variando a lo largo del tiempo y aparte de eso, la cuenca de cuarcita del Sistema de Ventania, por cuestiones de pendiente natural, tiene un lineamiento que termina en la laguna de Puan. Es un lugar muy interesante y utilizado por las sociedades cazadoras recolectoras para aprovisionarse de materias primas las cuales, por ejemplo, se utilizaban para cortar madera.

-¿Cree que todavía queda mucho por descubrir en la Isla?

-Sí, siempre quedan cosas por descubrir. En esta zona queda mucho por investigar y obviamente, por esto que les digo, en las cuestiones de naturaleza y más por la intervención del hombre contemporáneo, se produce mucha pérdida del registro cultural y natural.
En la década de 1990, realizamos un relevamiento para la municipalidad,destinadoal plan de manejo de la isla, y en el año 2000 había alrededor de un 10 por ciento del lugar que se había perdido por la erosión, acelerado por la actividad contemporánea.
Hay que seguir investigando, por eso ahora trabajamos en proyectos vinculados a esta sociedad de cazadores y recolectores y también en arqueología histórica junto a una colega, Cecilia Panizza, en la casa de quien fuera el primer intendente.

Durante una visita a la Isla (2013)

-Dicen que la casa del primer intendente guardaba secretos especiales para la época…

-Sí, son procesos que forman parte del mito popular. Lo que sí quedó claro es que hay evidencia de loza y de botellas del siglo XIX que forman parte de la arqueología histórica, lo cual es muy interesante. Fundamentalmente es muy importante para la población de Puan para tratar de rearmar cuáles eran las costumbres en aquella época.
En la isla, además de las comunidades cazadoras y recolectoras y la casa del intendente, hay todo un entorno natural que nos está dando información. Creo que es importante en cuanto a lo que fue, es actualmente y a lo que será.
Se sabe que muchas veces hay lugares que se transforman por mal cuidado y por cuestiones complejas. Por eso, es importante la arqueología ya que nos da información histórica y de proyección, hay que tener en cuenta que el reservorio que informábamos en la publicación inglesa estuvo 3500 años en la isla. Entonces, en ese período no fue erosionado y hoy, donde estaba eso enterrado, se ha perdido porque más allá de nuestra excavación, la laguna siguió avanzando y erosionando.
Uno de los interrogantes es qué fenómeno particular, único y nuevo hay ahora que genera que la erosión avance sobre un lugar que estuvo 3500 años enterrado. Hay que empezar a ver otro tipo de cuestiones que se entrelazan con otras disciplinas como la geología, la geomorfología y la hidráulica.

– ¿Estas cuestiones se pueden prevenir de alguna manera como para que a futuro se conserve la isla?

-Creo que más allá de la conservación de la isla, es la conservación del pueblo de Puan. En determinados momentos, y los que son mayores lo recuerdan, la localidad estuvo con agua cerca de la Intendencia, y estos no son fenómenos extraordinarios, son normales dentro de periodos históricos cortos. Sin embargo, hay otros que pueden aportar ruido. Nosotros cuando hicimos el plan de manejo, propusimos que se erradique la vegetación foránea — especies exóticas — por una cuestión que debajo de ellas no crecen gramíneas que son las que conforman los pastizales y posibilitan que el sedimento esté más arraigado y sea más difícil de erosionar.
La isla tiene un cierre de cuenca de 231 y está por debajo del nivel de connotación del sistema serrano. Si se dieran cinco inviernos con mucha lluvia, esto la afectaría.
Por eso,las medidas con las que insistimos en nuestro Plan de Manejo hay que tratar de ponderarlas y mirar en la historia, no para parecernos al pasado, sino para ver que si esas cosas estuvieron enterradas 3500 años, evaluar qué factores novedosos están actuando para que la isla se pierda.
En 10 años, hubo alrededor del diez por ciento de pérdida de sedimento, tenemos un mapa realizado en el 2003, y ahora cuando fuimos, vimos una merma en la capa sedimentaria.
Por eso, la arqueología no solo sirve para entender cómo vivía la gente en el pasado, sino también para analizar cómo funcionó el ambiente. Y eso es un poco lo que hay que comprender y discutir con valores actuales.
Por último, les doy un ejemplo, cuando a fines del siglo XIX surgieron todos los pueblos del oeste de la provincia de Buenos Aires había sequía y algunos se construyeron en los niveles de la laguna, como Carhué, Epecuén, entre otros. Entonces, en un momento de pluviosidad, se inundaron. Esto da cuenta de que los ciclos secos se van alternando, por eso hay que dejar las cosas más o menos en los términos naturales.

Un hallazgo único

  • Las investigaciones en la Laguna de Puan comenzaron en 1988 de la mano del Cr. Néstor Baglioni y del Lic. Oliva, detectándose 5 sitios arqueológicos. Cuatro de ellos en la isla.
  • El escondrijo, hallado en la isla de Puan en 1989, es el único reservorio de materia lítica de riolita de la Provincia de Buenos Aires.
  • Está compuesto por el núcleo principal con un peso de 9 kilos y medio y un conjunto de herramientas, las cuales según el estudio realizado a los filos, eran utilizadas por los grupos humanos para cortar madera. La riolita es una piedra que no aflora en Puan, sino que fue traída desde Cura Malal, lo que demuestra que los grupos de cazadores recolectores se desplazaban continuamente por la geografía del lugar, haciendo uso de lo que la naturaleza les proveía. Fue hallado a pocos metros del lugar donde se excavó el esqueleto humano, posibilitando establecer la datación (3300 años AP).
  • En el año 2001 fue declarada por ordenanza Municipal ”Reserva Natural y Cultural de usos Múltiples” por su valor arqueológico, natural e histórico.