# 365 M

365 días, todo el año, todos los años, deberíamos mantener los principios de no violencia y el respeto mutuo en lugares de trabajo, en el seno familiar, en las instituciones, en las escuelas, más allá de la condición de género. Debería ser natural tratarnos bien. De la misma manera tendría que ser un tema constante en la agenda de los gobernantes y de todos los partidos políticos más allá de las frases hechas que suelen publicar en sus redes sociales.

Cuando cada año volvemos a recordar el Día Internacional de la Mujer, la lista de reclamos se vuelve a repetir y muchos creen que las peticiones sobre igualdad de oportunidades, reconocimiento laboral y violencia de género atañen solamente a la condición femenina, olvidándose de los beneficios que daría a toda una sociedad un cambio de paradigma.

En estos días mucho se habla de despenalizar el aborto. Un tema sumamente sensible y aunque no queramos reconocerlo, es parte de la realidad, por lo cual debe ser debatido y tratado con la responsabilidad que merece. Pero a la par, surgen varios cuestionamientos acerca de qué políticas tendría que poner en vigencia el Estado sobre educación sexual, salud reproductiva y métodos anticonceptivos ante las complejas problemáticas sociales que afectan a nuestra población en estos tiempos. Se sabe que no alcanza con dar preservativos y anticonceptivos, se necesita mejorar la educación, el acceso a la salud y campañas de concientización. Las medidas efectistas no sirven, para cuidar y defender la VIDA se necesitan proyectos a largo plazo.

                                                                                                                                                  –TLVP–