Intención de siembra fina: ¿Trigo o cebada?

(*) Abril, momento clave para definir la actual campaña fina. El incremento de precio, mejora los resultados económicos
y se espera un leve aumento de la superficie sembrada. La ocurrencia de lluvias sería decisiva…

Esta herramienta de evaluación económica surge de la diferencia entre el Ingreso Neto y los Costos Directos de
cada actividad. Para su elaboración se contempla un manejo tecnológico medio que implica la elaboración de
barbechos químicos para controlar malezas y de esta forma mejorar la acumulación de agua en el perfil. En la
siembra se fertiliza con fósforo y en macollaje con nitrógeno. La utilización de herbicidas post emergentes incluye dosis de graminicidas.

La sanidad del cultivo se logra con las aplicaciones de insecticidas y fungicidas. Los rendimientos de cada zona corresponden al promedio histórico de los últimos cinco años, los cuales están en función de las precipitaciones promedio de cada región y las dosis variables de fertilizante.
Los precios de los insumos sin IVA son actuales, mientras que los precios de los cereales se obtienen del MATBA enero 2019. Finalmente los gastos de comercialización incluyen flete, impuestos y comisiones. Es importante recordar que los costos directos no contemplan los gastos de estructura.

Los siguientes cuadros muestran el margen bruto (MB) por región para los cultivos de Trigo y Cebada.

  • El margen bruto en esta campaña mejora frente al ciclo 2016/17, principalmente por un aumento en el
    precio de Trigo de 155 a 180 U$S/tn mientras que en Cebada pasó de 130 (forrajera) y 160 (cervecera)
    a 180 U$S/tn.
    En general, los costos de semilla, agroquímicos y labranza se mantuvieron constantes.

  • Los números muestran resultados positivos aún en los casos de arrendamiento. La información se
    complementa con los rindes y precios de indiferencia para ambos cultivos.

  • Esta mejora en los resultados económicos proporciona un panorama optimista para el productor de la región, que sin duda beneficiará a toda la cadena comercial. De concretarse un aumento del retorno económico, seguramente el productor reinvertirá en el sector para mejorar el manejo tecnológico actual (genética- fertilizantes).
    Este escenario revertiría la situación de los últimos años, donde una rentabilidad escasa o negativa llevó a reducir la aplicación de tecnologías disponibles para minimizar costos.

Intención de Siembra

En base a las consultas realizadas a productores, asesores y agentes de la cadena agroindustrial, los datos de intención de siembra de la presente campaña fina indicarían un incremento del área de Trigo del 4% , mientras que para el cultivo de Cebada sería del 3% respecto al ciclo 2017/18, del total de la región analizada.

Si bien estos valores están sujetos a futuras precipitaciones, debemos recordar que el área de Trigo y de Cebada en la campaña pasada, sufrió una reducción del 13 y 14% respectivamente, como consecuencia del exceso hídrico al momento de la siembra, situación que provocó que la superficie finalizara en 1,38 M de ha. de Trigo y 670.000 ha. de Cebada.

Con respecto a la zona Norte se incrementaría levemente el área destinada a los cultivos de fina, supeditado a próximas precipitaciones. En caso de no producirse el milimetraje esperado, los productores podrían diferir parte de la superficie a la siguiente campaña gruesa.
En la zona Central, de mayor importancia para los cereales invernales, se estima un incremento del 7% para ambos cultivos con respecto a la última campaña.
En caso de registrarse lluvias a corto plazo la intención del área de trigo se podría incrementar.
La zona Sur relevada aumentaría un 2% en trigo y un 4% en cebada. Los departamentos de La Pampa podrían incrementar más el área de Cebada si se producen precipitaciones en el corto-mediano plazo y los partidos de Buenos Aires aumentarían la superficie de Trigo.

Precipitaciones

En base a los registros obtenidos por la Red de Estaciones Meteorológicas de la BOLSA de CEREALES de BAHÍA BLANCA, las precipitaciones del primer trimestre (enero-febrero-marzo) sufrieron una drástica reducción del 63% con respecto al 2017, al pasar de 278 a 104 mm acumulados en los partidos del Sudoeste Bonaerense.

Las precipitaciones de los tres meses analizados resultan de sumo interés agronómico en el sudoeste bonaerense, por ser el momento en que se realiza la siembra de las pasturas y verdeos, dieta fundamental para la ganadería de nuestra región. En cuanto a los cultivos de gruesa, la acumulación de agua es determinante para la etapa de floración y
llenado de grano. Además, posibilitaría recargar los perfiles de agua para el inicio de la siembra de los cultivos invernales, cebada y trigo, tan importantes para la zona.

La disponibilidad hídrica para los cultivos de Maíz y Soja en el área de influencia de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca seguiría siendo insuficiente para el normal desarrollo de los cultivos. En la zona Norte se observa una leve
mejora debido a las últimas precipitaciones registradas.

 

Pronóstico
El pronóstico de precipitaciones para la primera quincena de abril, indica probabilidades de lluvias en algunas zonas. En la región Norte el milimetraje podría llegar a 75 mm. En este contexto, se concretaría el aumento de la intención de fina. En el resto de las zonas, se deberían dar mejores condiciones climáticas para la definición de la superficie de los cultivos invernales.

(*) Informe quincenal de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca

AUTORES:
-Estimaciones Agrícolas DEE
BOLSA DE CEREALES DE BAHIA BLANCA
-Laboratorio de Imágenes – DIEC – DA – UNS
-CERZOS/CONICET