Concientización vial: “Valora tu vida y la de todos”

Es una de las frases que aparece en el afiche distribuido a chicos y grandes y que define el verdadero sentido de multiplicar y difundir recomendaciones para evitar accidentes de tránsito. Con ese fin, la agrupación Colibríes Mensajeros trajo su mensaje de prevención a nuestro distrito. 

El miércoles 30 de mayo, en horas de la mañana, Mónica Silva, responsable de la agrupación “Colibríes mensajeros” brindó una disertación en el Espacio Cultural el Mercado, a fin de concientizar a los alumnos de las escuelas secundarias sobre el peligro de conducir bajo los efectos de la fatiga. La misma actividad, organizada por las áreas municipales  de Juventud y Medioambiente, se desarrolló en Darregueira, Villa Iris y Bordenave
En horas de la noche, se concretó una nueva charla, esta vez para adultos.

“Colibríes mensajeros”: testimonio y prevención

Mónica es oriunda de la localidad bonaerense de Tigre, y mamá de Matías, un joven que, en 2011, a los 21 años de edad, volviendo de una fiesta, sufrió un fatal accidente que le costó la vida, a causa de la fatiga ocasionada por la falta de horas de descanso. A partir de ese hecho, Mónica se vio impulsada a contar esta experiencia a otros jóvenes, y recorre la provincia dejando su testimonio.

“Cuando sos chico pensás que nada malo puede pasarte, a Mati le faltaban seis cuadras para llegar a su casa, ya había dejado a todos los amigos que viajaban con él en sus domicilios. Volvía de una fiesta que organizaba la empresa donde trabajaba. Y no fue el alcohol el responsable del accidente, como luego se comprobó con los análisis, sino el profundo cansancio luego de casi 24 horas sin dormir, ya que ese día había trabajado normalmente”, relató Mónica.

Cuando conduces, eres responsable de tu vida, la vida de las personas que lleves, de los peatones y conductores que están en la calle. La fatiga o el sueño se relaciona con una gran cantidad de accidentes de tránsito. Los síntomas son somnolencia, pérdida de la concentración, parpadeo constante, dolor de espalda o calambres, zumbido de oídos, sed, sequedad de boca, cambio de estado de ánimo y dolor de cabeza o brazos. Las consecuencias son menor capacidad de reacción, alteración de las funciones sensoriales, motoras y de percepción, decisiones lentas y erróneas, aparición de microsueños (cinco segundos o menos).

Por eso, los especialistas recomiendan no manejar más de dos horas seguidas. Si aparecen los síntomas, es mejor quedar a un costado de la ruta, hidratarse, salir a estirar las piernas o dormir un rato. No salir a la ruta sin haber dormido y descansado al menos ocho horas.