Antropólogos relevaron material encontrado en la Plaza de la Patria

El domingo 23 de septiembre, los antropólogos María Cecilia Panizza y Lucas Horacio Martínez visitaron el Museo Municipal Ignacio Balvidares de la localidad de Puan, con el fin de realizar un relevamiento de los elementos contenidos en la urna de la Plaza de la Patria. Estos materiales habían sido recuperados en el año 1968 y depositados dentro de la urna en el año 1979. La responsable de la institución, Jorgelina Walter, posibilitó el acceso a las evidencias culturales y brindó su asistencia técnica durante las tareas de registro y análisis.

Esta actividad se enmarca dentro de un proyecto de investigación centrado en la arqueología histórica del sector sur del Área Ecotonal Húmedo Seca Pampeana (AEHSP), dirigido por el Lic. Fernando Oliva e integrado por los miembros del Centro de Estudios Arqueológicos Regionales (CEAR).

El proyecto se denomina “Arqueología histórica en el área del Sistema Serrano de Ventania y su llanura adyacente”, acreditado por la Universidad Nacional de Rosario desde el año 2016 y vigente hasta diciembre de 2019. Se orienta específicamente al estudio del registro material correspondiente a momentos de contacto hispano-indígena y de conformación del Estado nacional. Dentro del municipio de Puan, el objetivo se centra en identificar la materialidad arqueológica de las sociedades de frontera e inicios de la vida constitucional del partido, teniendo en cuenta el contexto ecológico y espacial en el cual se desarrollaron.

“Hasta el momento, se investigaron las colecciones arqueo-históricas depositadas en el Museo Municipal Ignacio Balvidares correspondientes a diferentes sitios del partido, se prospectaron los emplazamientos de los fortines Mateo Martínez, Legión Militar y Sargento Segovia; y se trabajó durante varias campañas en la casa de Rómulo Franco ubicada en la isla de Puan.

Las actividades que se llevaron a cabo en los sitios históricos fueron: determinación de las ubicaciones y plantas originales, recuperación del registro arqueológico a fin de evaluar los patrones de consumo de los ocupantes de los sitios mientras estuvieron en funciones; identificación de los elementos utilizados por los pobladores de los lugares, de uso doméstico como los de una guarnición militar, búsqueda de datos que brinden información para la reconstrucción del modo de vida de los habitantes de estos asentamientos, y la contrastación con el conocimiento obtenido del estudio de otros sitios similares en el área, teniendo en cuenta la función asignada a cada una de ellos. Además se analizaron fuentes y documentos de la época para contextualizar la información obtenida,” informaron los especialistas a TLVP.

En esta oportunidad, las tareas de relevamiento estuvieron a cargo de la Dra. María Cecilia Panizza, como co-directora del proyecto mencionado, y del Lic. Lucas Martínez, como personal técnico-profesional del Centro de Registro del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico de la Provincia de Buenos Aires, otra institución vinculada con el proyecto. Los restos arqueológicos analizados corresponden a parte del conjunto recuperado en el año 1968, cuando se realizaban unos trabajos en la actualmente denominada Plaza de la Patria, se descubren unos entierros cuyos individuos presentaban aún restos de vestimentas, de calzado (botas), botones, hebillas, además de observarse restos de clavos y maderas. Debido a los datos brindados por las fuentes (cartografía de la época, primeras mensuras de la localidad, testimonios orales de los descendientes de los primeros habitantes de la localidad), se deduce que sería el área correspondiente al antiguo cementerio de la Comandancia y Fuerte de Puan.

Los materiales que contenía la urna fueron clasificados en botones, fragmentos de madera, clavos, un cartucho de arma de fuego, herrajes, restos de tela y calzado (botas), y los restos óseos que permitieron determinar un número mínimo de siete individuos. Se llevó a cabo un registro fotográfico de todo el material, y se consignaron sus medidas y características morfológicas, los cuáles permitirán obtener información acerca de la contextura física, patrones de nutrición y presencia de patologías (se pudo observar el caso de fracturas curadas) o enfermedades (como procesos infecciosos o alteraciones dentarias) en estas poblaciones de fines del siglo XIX, además de la forma de vida desarrollada en este tipo de asentamientos militares de frontera.