Atención: Murió la 125, pero ya se sufre la 543

Por estas horas el mercado de granos ha vuelto a vivir, los exportadores compran y los productores venden. En el corto plazo, con un mundo necesitado de la soja argentina, todo marchará bien. Pero para la cosecha 2009 existe una resolución de la ONCCA, la 543, que podría herir de muerte tanto a los exportadores como a los productores.Por fin hubo “precio disponible” en las pizarras de las bolsas de cereales de Rosario y Buenos Aires. Y aunque el cronista del canal C5N se veía algo decepcionado cuando a la mañana el puerto de San Lorenzo no estaba atiborrado de camiones cargados de grano, por la tarde el del canal TN ya daba cuenta de que los negocios se empezaban ‘a mover’. Primero se mueven los negocios, y después los camiones.
Luego de cuatro meses de parálisis, el mercado estuvo activo. Y el alivio de se sintió, acá y en el mundo. Es que existe una demanda insatisfecha de soja en el mercado mundial, producida por la salida del mercado de Argentina durante los últimos 120 días. Así que los próximos meses serán de normalización. Habrá gran número de ventas. ¿Qué pasará con el precio? Probablemente se mantenga estable, con alguna moderada tendencia bajista. En el mercado interno existe una gran necesidad de los productores de vender, pero al mismo tiempo las exportadoras estaban ya casi sin stock por lo que necesitarán comprar mucho para asegurarse la capacidad de molienda de sus fábricas para los próximos meses.
Así, el mercado ha vuelto a vivir. Pero aunque en estas semanas no tendrá influencia, ‘la guerra gaucha’ dejó una pesada herencia: la resolución 543 de la ONCCA. Esta fue dictada el 28 de mayo pasado y decreta nuevos requisitos para los exportaciones de granos.
La exportación de productos agrícolas se realiza mediante Declaraciones Juradas de Exportación, así lo dispone la ley Nº 21.453. Ahora bien, esta resolución llegó a imponer nuevas condiciones. Entre ellas crea un Stock Físico Exportable y un Encaje Exportador, pensado especialmente para el trigo. Así, con la nueva regulación, la ONCCA solo aprueba una exportación cuando el stock supera al encaje, que el número de toneladas que el Gobierno se asegura para abastecer al mercado interno.
Existen muchas objeciones sobre esta medida intervencionista, pero no es lo peor de la 543. El artículo maldito es el 8, que establece: “Fijase en CUARENTA Y CINCO (45) días corridos el plazo de validez del “R.O.E. VERDE” para que el exportador oficialice la Destinación de Exportación ante la Dirección General de Aduanas. El mismo comenzará a correr a partir del día hábil siguiente a la fecha de la Autorización conferida por la ONCCA.”

¿Por qué es tan perjudicial este artículo y qué objetivo persigue?

-Para concretar una venta con un comprador externo, los exportadores deben suscribir la declaración Jurada de Exportación. Antes de la 543 el plazo entre esa declaración jurada y la venta efectiva, es decir el momento en el que se cargaba el barco era de 360 días.
Pero las sucesivas subas de las alícuotas de exportación que el gobierno llevó a cabo en el último año, provocó un problema. Cuando se empezaba a especular con una suba de las retenciones, los exportadores se apuraban a declarar ventas para así asegurarse el pago de la retención más baja, antes de que llegara el aumento. Este vacío legal le hizo perder mucho dinero al Estado.
Entonces, para intentar contrarrestarlo, Ricardo Echegaray redujo el plazo de 360 días a 45.
Pero esa medida mata al sistema. ¿Por qué? Por dos razones, por un lado una buena parte de los compradores de los países importadores, especialmente China e India, busca concretar compras a un año, para poder asegurarse las necesidades básicas de grano y para resguardarse de la volatilidad de los precios.
Con la 543 los exportadores argentinos ya no podrán cubrir esa necesidad, ya que su plazo máximo de operación son 45 días. Así los expertos advierten que la Argentina podría convertirse en una suerte de “mercado secundario”, donde sus granos valdrían menos que precio internacional y solo se utilizarían para completar las compras realizadas en otros destinos.

El plazo de 45 días también mata el mercado de futuros local y quita al productor una herramienta de cobertura. Usualmente el productor siembra y vende una parte de su cosecha a futuro, para asegurarse un precio y cubrir de esa manera los costos de la inversión. Pero entre la decisión de siembra y la cosecha hay ocho meses. De esta forma la desición de inversión para el productor será más incierta y por ende más riesgosa.
A continuación un breve diálogo con Mario Marincovich, presidente del Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales de la Ciudad de Buenos Aires, que clarifica la situación:

-¿Cómo operó hoy la Bolsa de Cereales de Buenos Aires?

-La novedad es que hoy por primera vez hubo precio disponible, reflejando en el caso de la soja bastante razonablemente la retención del 35%. Con lo cual hubo una oferta razonable, aunque no tan grande como algunos esperaban porque la mayoría de los productores especulaban con que el precio de la soja estuviese alrededor de los $ 1.000. Un precio que hubiese sido real si no hubiese bajado tanto el precio internacional el viernes pasado y hoy lunes. Baja que se produjo por el “efecto argentino”.

-Por la expectativa que finalmente ingresen al mercado las toneladas retenidas de la cosecha.

-Exacto, la expectativa de que la Argentina volviera a insertarse en la oferta de granos produjo una baja. Así como subió el precio internacional de la soja en Chicago durante estos meses por la falta de soja argentina, ahora se produce el efecto contrario. Y hay un dato que es muy ilustrativo sobre cuán sabios son los mercados. El precio de la soja de Chicago de hoy es casi un calco de lo que era el precio de la soja en Chicago el 11 de marzo.
Toda la suba que se produjo en el mundo en los últimos meses fue, básicamente, producto del problema argentino…
Los datos exactos: el 11 de marzo la soja en Chicago valía US$ 515 dólares la tonelada, después de llegar a un pico de US$ 610, el cierre de Chicago de hoy fue de US$ 519. Pero la noticia de hoy es que hubo negocios. Quedó mucha soja sin vender porque los productores esperaban $ 1.000 y se negoció, dependiendo el puerto, entre $960 y $970.

-¿Se vendió mucho?

-Se vendió bastante, menos de lo que se pensaba. Lo que si se notó fue una fuerte operatoria en el mercado de futuros, en el Matba, que volvió funcionar. Después del anuncio del viernes a la tarde tuvieron dos ruedas muy movidas, de mucha operatoria, concentrándose básicamente en las posiciones cercanas, porque las posiciones de mayo 2009 siguen con el problema de la resolución 543 de la Oncca.

-Esa es la resolución que limita a 45 días el plazo entre que se realiza el registro de exportación y se embarca efectivamente la venta.

-Claro, y hoy nos hace imposible que cualquier exportador pueda armar un precio a un año.

-En otra nota anterior Usted dijo que esta resolución provocaría que los granos argentino terminaran valiendo menos que los del resto del mundo.

-Exacto, eso sigue vigente y es el principal problema que hoy tiene el mercado de granos en la Argentina.

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