La situación medioambiental en la provincia de Buenos Aires

El senador provincial, José María Zingoni, en diálogo con La Brújula, habló sobre la situación medioambiental de la provincia de Buenos Aires y explicó que desde el gobierno, no existe una política para enfrentar los desafíos de la contaminación. En cuanto a los municipios, aeguró que la mejor alternativa para combatir los basurales a cielo abierto son las plantas de reciclado. “No hay que mirar las plantas de tratamiento de residuos por los costos que ocasionan, sino por los beneficios”, indicó.

Durante la entrevista también habló sobre la instalación del horno pirolítico en la localidad de 17 de agosto y aconsejó que la alternativa sea el sistema de Autoclave, porque reduce la contaminación del ambiente.


-¿Cómo está la provincia de Buenos Aires en cuánto a su situación medioambiental?


-A nivel provincial no podemos decir que la gestión del gobernador Scioli se destaque por la conciencia medioambiental o por lo menos, por una política clara en lo que respecta al medioambiente. Seguro habrán visto la publicidad del gobierno sobre la recuperación de terrenos que eran basurales y luego fueron convertidos en plazas, cuando tenemos una provincia que significa la superficie de un país.
Esto es lamentable por que no existe una política para enfrentar el tamaño de los desafíos que tenemos en el medioambiente. Entonces, cuando se destaca algo muy puntual que está bien pero que no hace al fondo de los cambios, nos encontramos con otros temas como la contaminación hídrica, sobretodo en el conurbano, que son sustanciales.

Generamos hechos como el de Bahía Blanca con el buque regasificador donde se pone en vilo la seguridad del ambiente e incluso de la población a partir de no tomar ninguna precaución adicional a la que ya existe. En el caso de las reservas naturales, hemos visto que con la transformación de lo que era el organismo provincial de desarrollo sustentable de la UPBS, muchas de estas áreas están sin presupuesto y por consecuencia, tuvieron un año muy complicado para funcionar.


-¿Asistimos a un deterioro ambiental cada vez más notorio?


-Sí, mientras el Estado no tenga una política clara y contundente va a ser muy difícil. Me acuerdo que cuando Scioli abrió las sesiones legislativas de este año, exponía como gran desafío del gobierno enviarnos un proyecto donde se iba a cambiar las bolsitas de los supermercados de plástico a material reciclable. Si verdaderamente entienden que un cambio medioambiental pasa por la bolsita, estamos al horno como dirían los chicos.

-¿Esto sucede en parte porque no hay gente capacitada a cargo de las áreas o hay cierto desinterés al respecto?


-Creo que el Gobierno de Scioli comparativamente con los gobiernos peronistas de los últimos 20 años, con esto no estoy destacando otros gobiernos, la verdad es flojito en materia de conocimientos. Es un gabinete que tiene alguna que otra excepción en particular el Ministro de Desarrollo Social Daniel Arroyo y el de Justicia, Ricardo Casal, después me parece que no es un gobierno que tiene la masa crítica de gente capacitada. Pero también muchas veces esto no termina de asegurar un político, creo que lo fundamental, es la voluntad transformadora que debería tener el gobernador y su gabinete en forma integral.


-En cuanto a los municipios bonaerenses, hay algunos que han impulsado la instalación de plantas de tratamiento de residuos, ¿Realmente alcanzan y se están implementando en forma adecuada?


-Estoy presentando justamente un pedido de informe sobre una ley por la cual los municipios debían transformar sus basurales en rellenos sanitarios y entiendo que el estado de avance no es bueno. Creo que lo que debería aportar la provincia, aunque esto ya viene de la época de Felipe Solá, y no se ha consumado en la mayoría de los casos.
Es fundamental pasar de los basurales a cielo abierto a por lo menos los rellenos sanitarios. Hay muchas localidades en las que identificamos que esto no se ha logrado. Por ahí se ve algún tipo de tratamiento en las ciudades cabeceras y estoy hablando concretamente de nuestra región, donde también observamos que en las segundas y terceras localidades de los distritos esto dificulta.
En Sierra de la Ventana, localidad turística, tiene un basurero a cielo abierto sobre una zona de irrigación hídrica y empiezan a hacer focos que podrán parecer no muy grandes, pero que evidentemente son de riesgo. También es cierto que al momento de disponer cómo hacer el relleno sanitario, los municipios se van ajustando a los recursos, según la válvula de ajuste del Estado, los intendentes terminan reduciendo la calidad en estos servicios.
Un relleno correctamente realizado debería tener una membrana de más de mil micrones, una adecuada implementación de canalizaciones y piletas, sistema de oxidación y venteo. Es un proyecto bastante complicado. En los municipios que he trabajado, comienzan con estas intenciones y en la medida que hay que ajustar recursos, se termina en una compactación y nada más.
Otro modelo ha sido la distribución de los residuos en forma horizontal, en vez de amontonarlos, pero esta forma de relleno sanitario, hipoteca la tierra productiva.

-Desde 1999, el gobierno local viene proyectando la instalación de tres plantas de reciclado en las localidades de Darregueira, Puan y Villa Iris. ¿Cuál es el costo de este sistema de reciclaje?

-Para tener una idea de costos, a modo de ejemplo, te cuento que el costo de la basura a cielo abierto es de un peso; el relleno sanitario, cuatro pesos y el reciclado de residuos cuesta diez. Ahora no se puede mirar la planta de reciclado por los costos que ocasiona sino por los beneficios. Claramente hay que ir hacia ellos y estos valores que yo digo conceptualmente, son bastante más reducidos en los municipios.
Las plantas de reciclado tienen un beneficio desde la generación de empleo y dan la posibilidad de obtener productos para vender. Para llegar a esta instancia, hay que atravesar por un proceso donde cuenta la concientización social a través de la educación. Este último componente es muy importante. Un ejemplo es la planta de General Cerri de Bahía Blanca, que se convirtió en el proyecto estrella de la localidad y logró que el pueblo deje de sentirse marginado por la proximidad a Bahía Blanca. Ahora están pendientes y concientes de que esa inversión.
Un grupo de jóvenes formaron un Ecoclub y uno de esos chicos, llegó a ser el presidente de Ecoclubes Argentinos y otro, ocupó el cargo de vicepresidente a nivel panamericano. En varios lugares del país pude ver el cambio que originó la instalación de plantas de tratamientos de residuos en localidades pequeñas, está claro que es el camino a seguir.


-El gobierno local anunció la instalación de un horno pirolítico en la localidad de 17 de agosto, según distintos especialistas y ONG abocadas al medioambiente, este sistema es cuestionado por los daños ambientales que ocasionaría.


-Ese tipo de decisiones, tiene que ver con la necesidad de generar inversiones que generen servicio para el municipio y no tienen que ver con la solución de problemas propios
Hay tres o cuatro hornos pirolíticos en la provincia que reciben los residuos de los municipios. La aplicación de estos sistemas tiene como objetivo brindar otro servicio desde el Estado. Como toda actividad de riesgo, hay que tener en cuenta dos cuestiones: cuál es la sustancia contaminante y cuál es el soporte donde se va a contaminar.
En el caso de la sustancia, obviamente tiene que ver con la clase de elementos que se manejará y el tipo de tecnología. Con el horno pirolítico, tenemos un mapa bastante grande, en el sentido de que hay tecnologías que son muy buenas y seguras que pueden adaptarse trabajando en el medio de un centro poblado de mucha densidad. Hay otros que poseen una tecnología que ya es obsoleta y se los está erradicando. Entonces, hay que definir justamente cuál es la tecnología, habida cuenta que los productos que se manejan son de alto riesgo de contaminación.

-¿En el caso de la incineración de residuos patogénicos?

-Sí, son residuos peligrosos y como todo material peligroso, si se lo maneja adecuadamente, no hay ningún problema. Pero el tema es asegurar la tecnología, el uso, ver el soporte y definir cuál será el medio donde terminará funcionando, se debe buscar la sustentabilidad.

– Actualmente se propone la utilización del sistema autoclave…


-Todas estas cuestiones se tratan de trabajar en autoclave porque reducen la contaminación del aire.

***José María Zingoni (Senador por la Coalición Cívica) es Arquitecto (Universidad Nacional de Buenos Aires), Especialista en Planificación y Administración del Desarrollo Regional (Universidad de los Andes, Colombia) y Magíster en Gestión Ambiental del Desarrollo Urbano (Universidad Nacional de Mar del Plata). Es profesor universitario de grado (Universidad Nacional del Sur) y de postgrado en las Maestrías de: Ordenamiento Urbano (Universidad de Cuyo), Desarrollo Local y Regional (Universidad del Sur) y Gestión Ambiental Urbana, Preservación del Patrimonio Arquitectónico y, Desarrollo Turístico Sustentable (las tres en la Universidad Nacional de Mar del Plata)

Entrevista: Fernando Sánchez

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