Siete gritos en el mar


El viernes 24 de octubre se presentó en el teatro Hispano de Puan la obra “Siete Gritos en el Mar”, protagonizada por alumnos de la Escuela de Educación Media de Saavedra y a beneficio del Taller Protegido “Crecer”. La puesta en escena se logró con la colaboración de toda la institución educativa, dando ejemplo de unión y trabajo en equipo.

Dirigidos por la profesora Dori Stoessel, los jóvenes actores se mostraron muy seguros sobre el escenario e hicieron un buen trabajo interpretativo, que logró captar la atención del público durante las dos horas que duró la presentación dividida en tres actos.
El elenco estuvo integrado por Macarena Álvarez; Sofía Monges, Álan Estauro; Melanie Aller; Nicolás Cleppe; Juan Ignacio Pérez; Nicolás Kenis, Ramón Aller; María Sol Ponce de León; Juliana Reser; Sofía Filocomo y Giselle Parmigiani.
En esta obra el tema central es la angustia del ser humano ante la muerte y la contraposición de valores de las diferentes clases sociales. El egocentrsimo de algunos se contrapone con la simplicidad de otros. Los personajes van desnudando su alma y sus pensamientos para mostrarse tal como son, sin hipocresías.
La escenografía que simulaba la cubierta de un barco, fue un buen marco para reflejar la nochebuena de varios personajes que viajaban rumbo a América.
Las palabras del capitán anunciando una tragedia inminente, que solo tocará a los siete pasajeros de primera clase, desata la incertidumbre y la incredulidad ante un destino incierto.
Cada uno de los personajes encarnan a poderosos hombres de negocios que creen poder comprarlo todo, junto a sus ambiciosas mujeres.


La imposibilidad de evitar la muerte les obliga a enfrentarse a sus propios fantasmas, y uno a uno irán revelando sus más oscuros secretos. El final fue totalmente inesperado, porque la muerte arrasó con todos los pasajeros, la historia da un giro y los espectadores descubren que sólo se trató de una pesadilla vivida por uno de los protagonistas.

El argumento llevó a la reflexión sobre conflictos relacionados con lo cotidiano. El valor de la vida vapuleado por las diferencias de clase y puesto en juicio en situaciones límite.
¿Por qué a mi y a vos no? Podría ser la frase rutinaria que cerrara la obra y la que definiría que la muerte no elige clase social.

La obra. Un barco de lujo. Nochebuena. Siete grandes culpables.

Ocho invitados a la cena del capitán. ¿Cómo actuará cada uno de ellos ante la certeza de la muerte? ¿Qué sentirán los pasajeros de primera clase al saber que los de “tercera” se salvarán?
¿Servirá de algo gritar? ¿Gritarán?
¿De qué barro están hechos estos hombres y mujeres?
La vida, la muerte, el amor, el odio, la traición, el cinismo, la nobleza, el perdón, la mezquindad, el dinero, la esperanza.

Todos miran sus vidas y no podrán detener sus pensamientos.
Todos quedan desnudos ante la mirada de los demás.
Todos quedan indefensos ante el capitán que los mira como si los estuviera viendo por dentro y que habla siempre como si conociera de antemano las respuestas.


Todos al final gritan: “Yo sólo te pedía amor…” “¡Yo no quiero morir!” “Todos nuestros verbos han perdido el futuro… ¡Quiero vivir!” “¿Cómo se hace para olvidar?” “Señores: antes Dios como juez y ante ustedes como testigos, yo tomo por esposa a esta mujer…” “Ahí abajo, en la bodega… ¡Está naciendo un niño!” “¿Por qué quiere condenarme a una muerte que no es la mía?…” “Porque yo era toda su vida, y yo la maté con sólo pensar matarla…”

Y, al final, silenciosamente van a entender que cuando se sabe morir, no importa cómo se ha vivido.

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2 Comentarios

  1. Dori dice

    ¡Gracias por tenernos en cuenta!
    Las fotos están hermosas.
    Dori

    Publicado 05 noviembre, 2008

  2. Lorena Freidenberger dice

    Dori, es el humilde reconocimiento que hacemos a tu excelente trabajo.
    Gracias por invitarnos a tus actividades!

    05 noviembre, 2008

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