Pasó por Puan la muestra itinerante "De la Ley de Residencia al Terrorismo de Estado"

La exposición fue presentada por la Jefatura Distrital y la Dirección Provincial de Políticas Socio-Educativas, en adhesión al Bicentenario de la Revolución de Mayo.
El trabajo realizado por el Área Audiovisual del Archivo Nacional de la Memoria propuso un recorrido de imágenes con 53 gigantografías que datan del siglo XX, etapa donde la modernización tensa el conflicto entre las clases sociales.
Durante dos días, alumnos del nivel secundario y la comunidad en general, pudieron participar de talleres de reflexión donde se profundizaron los hechos históricos presentados en la muestra.


En la siguiente entrevista, Ramiro Ortega, coordinador de la exposición, explicó los objetivos de la misma y remarcó que “la idea de trabajar con los jóvenes sobre nuestro pasado no es anclarnos en la memoria histórica sino pensar los procesos sociales para ver como estamos hoy.”

-¿Qué experiencia se lleva después de haber presentado la exposición en Puan?

-Muy buena, porque hubo una participación importante de jóvenes y docentes, además de una buena intervención por parte de los chicos. La idea de estos talleres es que sean un lugar donde puedan escucharse todas las voces y que podamos intercambiar opiniones sobre lo que ha sido la reconstrucción de la historia social en la Argentina.

-¿Cuáles fueron las inquietudes de los jóvenes que visitaron la muestra?

-Las preguntas que ellos realizaron tuvieron que ver con esta idea de país donde no se han transmitido determinadas historias sociales, como por ejemplo, la lucha de las mujeres en la participación política. Entonces, uno comienza a hablar sobre el rol de ellas en la construcción y transformación de nuestra historia social.
Los chicos hicieron consultas sobre temas más cercanos como el último golpe militar y la guerra de Malvinas. Ellos intervienen en base a lo que han sido los relatos construidos por las propias ideologías políticas de sus familias y a partir de allí, debatimos sobre esta mirada de la Argentina.-¿Dominan la historia o te has encontrado con alguna sorpresa?
Hay un porcentaje de jóvenes que tienen más conocimiento y hay otros tanto que no maneja este pasado reciente que está muy vinculado con la historia de sus padres, abuelos y bisabuelos. Cuando uno comienza hablando de 1930, a los chicos les parece muy lejano, pero cuando comenzamos a hablar sobre los distintos hechos, van comprendiendo la cercanía con este último siglo.

-En la muestra se ven personalidades de nuestra historia como Eva Perón, pero también se pueden observar fotografías de mujeres anónimas que estuvieron al frente de luchas sociales como lo fue una protesta de estibadores…

-Sí es cierto, nosotros rescatamos a Tomasa, una dirigente anarquista de 1904 y empezamos a reflexionar sobre cuántas mujeres en nuestro país han trabajado y construido al igual que los hombres. La historia de esta cultura tan machista la han construido los varones y por lo tanto, ellas no aparecen.
Con los chicos trabajamos sobre el tema y les mencionamos nombres de mujeres tal vez conocidas o desconocidas políticamente, pero que aparecen constantemente en las fotos que reflejan momentos de la historia de nuestro pueblo.

-Hay temas que deben ser difíciles de abordar, sobre todo con los adultos porque pueden llegar a cuestionar alguna parte del pasado más reciente como el golpe militar… ¿Cómo maneja los antagonismos que surgen en torno a este tema?

-Con mucho respeto. Nosotros respetamos todas las ideas. En ese sentido planteamos poder abrir la discusión. Nuestro eje fundamental es trabajar los conflictos sociales y mostrar cómo el Estado aplicó la violencia recurrente sobre estos hechos.
Primero tratamos de mostrar que la discusión es mucho más amplia que la última dictadura militar. Segundo, que aquellos que tienen una construcción determinada es respetable, porque puede ser discutida y hablada. Lo peor de todo es el silencio.
Siempre digo que cuando comenzamos la charla en 1900 o 1930 todo va bien pero cuando ingresamos a la etapa del peronismo en adelante y abordamos las décadas del ‘60 y ‘70 donde se habla del Estado terrorista, es siempre más conflictivo.
En este tema es importante el debate de las ideas y el respeto sobre la verdad que cada uno tiene. La construcción de nuestra identidad argentina va a tener que ver con esto y en un marco plural de pensamiento. En ese sentido ponemos en juego la reflexión sobre todo para articular nuestro presente.
La idea de trabajar con los jóvenes sobre nuestro pasado no es anclarnos en la memoria de uso histórica sino pensar los procesos sociales históricos para ver como estamos hoy.
Tenemos que analizar las condiciones económicas, ideológicas y políticas, que no hay una ruptura, sino rupturas y continuidades. Debemos pensar en el futuro de un país que necesita del aporte de toda la sociedad.

-¿La muestra es llevada a todas las provincias?

-Desde el año 2008 estamos haciendo un recorrido nacional con los talleres de reflexión sobre el pasado reciente. Hemos recorrido más de 50 ciudades de alrededor de 20 provincias y nos quedan algunas por visitar. Tenemos cuatro muestras iguales que a través de distintos compañeros del Ministerio de Educación y de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, son presentadas en distintas partes del país.

-¿Cuál fue la experiencia más fuerte que le tocó vivir a lo largo de este tiempo?

-Han sido varias. Cuando comenzamos con la muestra itinerante, recuerdo nuestra visita a Resistencia, provincia del Chaco. En aquel momento, una de las interpelaciones que me hicieron fue “dónde están los pueblos originarios” y ahí descubrimos que había una mirada donde indudablemente hay ausencias.
Ausencias por una interpretación ideológica, ausencia por una formación que debimos incorporar en nuestros relatos. Esta experiencia para nosotros fue muy fuerte porque nos dimos cuenta que no es una muestra acabada y que hay cantidad de relatos para incorporar.
Y te vas a otras provincias y también te interpelan sobre espacios de ausencias y uno va incorporando estas historias que no están en la exposición en los debates.
En ese sentido, uno de los testimonios más impactantes sucedió el año pasado cuando exponíamos en el marco de los Torneos Bonaerenses para jubilados. Allí, un matrimonio que estaba recorriéndola se detuvo frente a una imagen. El hombre empezó a llorar y la mujer le preguntaba qué le pasaba, es que había reconocido a su mamá en una fotografía de 1951, cuando las mujeres votaban por primera vez en la Argentina. Este momento nos provocó una movilización a todos. Por eso con nuestro trabajo vamos recreando hechos y testimonios que suman a la historia nacional.

Entrevista: Fernando Sánchez-Lorena Freidenberger

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