Puanenses por el mundo. Hoy: Mauro Holzmann desde Italia

Mauro es de Bordenave, como tantos otros jóvenes eligió Bahía Blanca para cursar sus estudios terciarios y allí tomó contacto con el Tango. Luego, sus ansias de perfeccionarse lo llevaron a Buenos Aires, donde se dejó seducir por la magia del 2 x 4 y se convirtió en maestro. Ahora enseña a bailar en la Asociación Mujeres del Tango, en la ciudad de Nápoles.


Mauro es de Bordenave, completó sus estudios de psicología y psicopedagogía en Bahía Blanca, ciudad en la que residió varios años. Y el lugar en donde, promediando la década de 1990, también nació su interés por lo vinculado a los medios de comunicación, graduándose como Técnico Superior en Periodismo. Esta ciudad –empecinada en seguir despertándole vocaciones– lo acercó al mundo del tango y, tiempo después, decidido a aprender los secretos de esta danza, recaló en Capital Federal para estudiar en la academia de Dinzel, a quien hoy recuerda como “su gran maestro.”
“Es un personaje muy especial, ha estudiado mucho y tiene todo un sistema para enseñar. Él en verdad es un gran maestro”, recuerda Mauro con cariño.
Así, la condición de bailarín fue dejando paso –con la experiencia de tanto “corte y quebrada”– a la de maestro.
“A través de la enseñanza del Tango pude fusionar distintas pasiones, ésta es una danza de comunicación, y nosotros trabajamos mucho sobre eso en nuestra escuela. Enseñar una danza como el tango requiere la observación de aspectos psicológicos de la gente, porque entran a jugar muchísimos elementos como el ego, las dificultades de la comunicación, la ansiedad y el respeto a el otro, entre tantas más”, contó.
Mauro da clases todos los días a grupos con diferentes niveles y edades.
Europa lo recibió junto a Paola Pérez, otra Argentina que en Buenos Aires, le hizo la propuesta de viajar a Italia y vivir esta experiencia.
“Cuando estaba en mi cuarto año, ya más como asistente que como alumno de Dinzel, conocí a Paola y nos vinimos. Ahora, en agosto vuelvo a la Argentina por un mes, y en septiembre regresó a Italia para trabajar hasta junio del 2011. Mi idea es volver a vivir en Argentina, pero viajando una o dos veces al año a hacer trabajos en Europa, donde obviamente se gana mejor”, reconoció.
La ciudad que lleva marcado a fuego el paso de Maradona por el Napoli, es el escenario desde donde Mauro, sentado frente a su PC, nos relata vía e-mail los detalles de sus vivencias.
Todas las Voces: ¿Qué fue lo que te impulsó a estudiar tango?
Mauro Holzmann: “Me acerqué por curiosidad a un Taller de Tango que daban Bahía junto a Analía Schumacher, una amiga de Bordenave. Era un curso dictado por Sergio Katz y Adriana Vitnivesky. Con ellos comencé a dar mis primeros pasos y participé del Ballet que ellos dirigen: “1er. Ballet de Tango de Bahía Blanca”, durante los años 2002 y 2003. Luego en Abril de 2004 me instalé en Buenos Aires ya con el firme propósito de dedicarme profesionalmente a la Danza, estudiando con el maestro Rodolfo Dinzel.”

TVP: ¿Te fue difícil asumir la idea de emigrar a Italia?
MH: “No fue difícil, porque las condiciones en las que me invitaron eran muy buenas, y sobre todo sentía que quería vivir esta experiencia. Desde el momento en que me lo propusieron, la respuesta fue sí”.

TVP: ¿Cómo te sentiste recibido por los italianos?
MH: “Los italianos, y fundamentalmente los napolitanos me recibieron de manera increíble. Primero, por mi condición de argentino, y segundo por mi condición de maestro de Tango. Mucho respeto, mucho cariño de parte de la gente. Siempre me han hecho sentir que ésta podría ser mi casa”.

TVP: ¿Allá se interesan mucho por el tango? ¿Lo asocian a Argentina o está instalado como parte de una cultura mundial?
MH: “En los últimos años se ha despertado un interés increíble por el Tango en toda Italia. Con muchos argentinos trabajando de manera fija como yo, y otros tantos que viajan circunstancialmente a dar cursos específicos sobre distintos aspectos del baile. Lo identifican claramente como una danza nacida en la Argentina, y tienen mucho respeto y admiración por quienes venimos desde Argentina a enseñar. En Nápoles particularmente, hoy en día hay más de un lugar por día para ir a bailar durante la semana, exceptuando los días lunes. Existen diversas Asociaciones que se dedican a la enseñanza”.

TVP: ¿Tenés muchos alumnos? ¿De qué edades?
MH: “La Asociación para la que trabajo es una de las más eficientes de Nápoles. El número de alumnos se acerca a los 90. Trabajo con 8 grupos de distintos niveles de evolución y diferentes edades. Desde jóvenes de 18 o 19, años hasta algún señor mayor de 60, que se acerca por primera vez al Tango. Una de las grandes cualidades del Tango es que le abre la puerta a todos sin distinción de edad, religión o clase social.

TVP: Mucho se habla del desarraigo, pero hasta que no lo experimentamos no podemos dar cuenta de su influencia en nosotros. ¿Cómo lo sobrellevás vos? ¿Hablás seguido con tu familia?
MH: “Debo decir que el primer año (Octubre 2008- junio 2009) lo viví de manera muy intensa en el sentido que era mi primera experiencia fuera del país tanto tiempo. En este segundo año he sentido más la distancia, especialmente con mi familia. Si bien estoy disfrutando plenamente esta vivencia, me estoy enriqueciendo tantísimo, y cuento con el invalorable tesoro del afecto de mis alumnos, de la gente de la Asociación, y de tantos nuevos amigos. Actualmente siento que me falta eso que una amiga bordenavense llama:“la letra chica de los contratos”. Son esas cosas que uno puede compartir solamente con aquellos que pertenecen a su tierra, a su cultura.
Nosotros los argentinos tenemos millones de pequeños o grandes códigos, que solo pueden ser entendidos y compartidos por otro argentino, y que cuando uno está afuera un largo tiempo comienza a ser consciente de su importancia dentro de los vínculos humanos”.

TVP: Cuando llegaste… ¿tuviste trabajo enseguida?
MH: “Yo por suerte vine con trabajo previamente establecido. Mi caso no es el de quién viene a Europa a probar suerte. A mi me contrataron para venir, en principio un año, (ahora se cumplen dos y serán tres hasta junio del año próximo) a realizar un trabajo específico: enseñar Tango.

TVP: ¿Cómo definirías a los italianos? ¿Son muy distintos a los argentinos? ¿Qué imagen tienen ellos de nosotros?
MH: “No he tenido todavía la oportunidad de conocer mucho de Italia, porque estoy trabajando en Nápoles y no dispongo del tiempo libre necesario para poder conocer otros lugares. Pero creo que los napolitanos son lo mas parecido a los argentinos que uno pueda ver en Italia, y probablemente en toda Europa. ¡Nos parecemos demasiado! En lo bueno y obviamente en el caos y la desorganización.
Ellos en general piensan en Argentina y los argentinos desde el afecto. Obviamente el paso de Diego Maradona por el fútbol de Nápoles dejó marcas imborrables. No hubo ni habrá algo igual para ellos que Diego. Y a mi me pasaron cosas increíbles, como digo siempre, “solo por portación de nacionalidad”. Como por ejemplo: ir al estadio San Paolo donde jugó Diego tantas veces, y que se acercaran hinchas a pedirme una foto porque me veían con una camiseta argentina. O ir a un bar con amigos y que de pronto aparezca el mozo con cafés para todos los integrantes de la mesa “donde está el argentino”, invitado por gente que no se hizo conocer y ya se había retirado. O que la verdulera, al reconocerme como argentino, me ponga uno o dos kilos más de mandarinas gratis”.

TVP: Residís en la ciudad de Nápoles. Estás en una zona donde se dice que el desarrollo es inferior al del norte de Italia. ¿Eso es tan así?
MH: “Estuve varias veces en Roma, y se puede observar una diferencia en el desarrollo cultural, social y económico, pero todos dicen que mayor aún es la diferencia con las ciudades del norte como Milán o Torino, sitios que todavía no conozco.
Aquí mismo aceptan esas diferencias, en lo económico y cultural, pero sostienen que la calidad humana, la afectuosidad, la sociabilidad del Sur no se puede encontrar en el Norte. Creo que además la historia juega un papel muy importante: Italia es un país que ha sufrido diferentes influencias en distintas regiones, por lo tanto culturalmente adopta características muy disímiles desde Roma hacia el norte que desde Nápoles hacia el sur”.

TVP: Seguramente te harás un tiempo para recorrer otros países de Europa.
MH: “Los primeros días de julio conoceré Bruselas, Bélgica, pero desde mi llegada a Italia no he podido viajar a otros países, sobretodo por razones de trabajo. A partir de octubre de este año espero comenzar a recorrer más porque contaré con mayor tiempo libre”.

TVP: ¿Cómo se vive esto de la crisis en la Unión Europea?
MH: “Aquí se está comenzado a sentir cada vez más. Los jóvenes no encuentran trabajo tan fácilmente como antes. Para los inmigrantes se está volviendo cada vez más difícil también. Y desde hace un tiempo, el gobierno ha comenzado con recortes y ajustes, sobretodo en educación, cultura, salud, etc. No existe gran optimismo con el futuro próximo de Italia, al menos, en la mayoría de la gente con la cual converso. Se observa un decaimiento general en lo cultural, en lo económico y social, producto de una situación generalizada de crisis, sumada a la particular coyuntura que vive el país con el actual gobierno del Premier Berlusconi”.

TVP: ¿Cómo es el tema de la amistad allá? ¿Se le rinde el mismo culto que acá en Argentina?
MH: “Yo debo decir que me siento un privilegiado. Es mucha le gente hermosa que estoy conociendo, y las costumbres son bastante parecidas a las nuestras en cuanto a como cultivar las amistades… Igualmente creo que nosotros en Argentina hacemos un verdadero culto difícil de igualar, realmente.

TVP: ¿Es un mito eso de que las argentinas son las más lindas del mundo? ¿O es cierto?
¡¡¡“Ningún mito!!! Las argentinas son hermosas…tienen eso de la mezcla de razas que se traduce en la belleza de la diversidad. Las italianas tienen una belleza particular ¡y se producen tantísimo! Aquí hay un culto a la vestimenta y al maquillaje y si querés tener trabajo seguro, al menos en Napoles… ¡ponete una peluquería!

TVP: ¿Cómo es la mujer italiana? ¿Y el hombre?
MH: “Yo siento que aquí en Nápoles están bastante marcados todavía lo roles tradicionales del hombre y la mujer, como así también la concepción de familia. Se observa más claramente que en Argentina ese deseo de la mujer de casarse con su fiesta, su vestido. El hombre conserva una actitud todavía bastante machista, comparado al hombre argentino medio. Es algo que puedo observar también en la enseñanza del Tango. Igual, las diferencias son bastante sutiles porque en definitiva nos parecemos mucho. Las personas del Norte de Italia que he conocido son más liberales”.

TVP: ¿Qué cosas elogiás de allá, y qué otras extrañás de acá y no cambiarías por nada del mund?.
MH: ¡“Uy difícil eh!… Bueno, aquí para quien le interesa la historia y la cultura hay tantísimo por ver y maravillarse: castillos, catedrales, museos, construcciones griegas, romanas, angoinas. También naturalmente porque Italia tiene lugares preciosos. Obviamente quien posee un trabajo estable adquiere una calidad de vida desde lo material portadora de cierta tranquilidad. Pero a no confundirse… eso no es sinónimo de felicidad. Aquí la cultura del consumo sin límite durante décadas de crecimiento económico, ha creado generaciones de personas que no han tenido que esforzarse demasiado por lograr sus bienes materiales; que por otra parte jamás terminan de satisfacer sus deseos. Eso vuelve a las sociedades más superficiales y vacías en términos generales. Son sociedades, según mí parecer, carentes de audacia, y creatividad. Características que yo sí rescato de nuestra gente. Esto en el arte se observa muy claramente. Por ejemplo en la Danza de Tango, aquí se encuentra mucha dificultad en bailar improvisando, jugando, comunicándose con el compañero/a sin más planteos que ese: el de bailar. Ellos necesitan aprender figuras o esquemas que les permitan tener un cierto nivel de seguridad sobre lo que hacen. Quizás ellos necesiten de nuestro ingenio, y nosotros de su infraestructura”.

TVP: ¿Cómo ves a nuestro país desde allá? ¿Qué sensación te deja?
MH: “Lo veo por los diarios, con lo cual es muy relativo. Leo Pagina/12 para saber qué piensan los cercanos al oficialismo, y leo Clarín par saber qué piensa y hace la oposición. Sin declararme Kirchnerista, comparto la política de derechos humanos del actual gobierno, como si también la Ley de Medios, o la Asignación por Hijo.
Pero mientras exista hambre y pobreza extrema en la Argentina, existirá una responsabilidad del gobierno de turno y de todos los anteriores que es indudable. Ahora pienso que éste es un gobierno que se equivoca en sus formas, que seguramente tiene sus olvidados, pero me parece ver un plan con cierto aire popular y progresista. Por parte de la oposición no veo nada, o lo que veo me gusta mucho menos, porque es lo que vimos en las décadas del 70’ o 90’”.

TVP: ¿Qué clima hay allá con el tema del mundial de Fútbol? ¿Se vive con tanta pasión como acá?
MH: “Se vive con muchísima pasión en Nápoles, y extrañamente muchos napolitanos hinchan para la Argentina antes que para su Italia. Estaban más preocupados porque Maradona no había convocado a Lavezzi (jugador argentino actualmente del Nápoli) que de la suerte de la selección italiana”.

TVP: ¿Te hiciste hincha de algún club de fútbol de allá? ¿Jugás algún picadito cuando podés?
MH: “Y… soy del Nápoli obviamente. Es el club de la ciudad, es la casa de Diego. Y yo soy maradoniano. ¿Saben que en el centro de Nápoles existe un lugar donde hay un cuadro con un cabello de Maradona que le arrancaron en los festejos del campeonato ganado con él como jugador?
Lamentablemente, no estoy jugando futbol, y es una de las cosas que me faltan, por suerte en Agosto vuelvo a casa por un mes y algún picadito me hago con mi hermano en Bahía Blanca, y espero que en Bordenave también”.

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