Fernando Coria: “La distancia es sólo una porción de terreno cuando el sentimiento puro está intacto”

En esta segunda edición de “Puanenses por el mundo” entrevistamos a Fernando Coria y a Fernanda Meder, dos jóvenes que en el 2008 emigraron por segunda vez a México en búsqueda de nuevas oportunidades laborales.
La primera etapa en el país azteca fue entre el 2000 y 2006, donde trabajaron para agencias de modelos y en promociones de productos comerciales. Luego decidieron volver a Puan, porque creían que podía ser el lugar ideal para formar una familia. Aquí se casaron y de esa unión nació Delfina.
A diferencia de México, Puan les ofrecía tranquilidad y la posibilidad de estar cerca de sus seres queridos, sin embargo las oportunidades laborales no fueron las deseadas. Por esto, decidieron transitar una segunda etapa en dicho país. Ahora Fernando trabaja en una empresa de equipamiento médico y Fernanda, además de dedicar su tiempo a “Delfi”, realiza promociones publicitarias.
En el siguiente reportaje, Fernando nos cuenta otros pormenores de esta historia de vida. Nos habla de la amistad y de los afectos; de cómo son los mexicanos; sobre qué cosas extrañan de nuestro país y cómo lo ven desde la distancia.

-¿Qué fue lo que los impulsó a radicarse en México?

En realidad nada en particular, sinceramente nunca lo vimos, ni lo pensamos de esa forma tan literal. Lo nuestro se dio por razones de trabajo circunstanciales en la moda, durante nuestra primera etapa en México 2000 a 2006.
En ese momento yo estaba trabajando en Buenos Aires en el área de diseño de Wal-Mart, estudiando Marketing y Fotografía, mientras que en el poco tiempo extra estaba en el Staff de RP Modelos.
Mi esposa Fernanda estaba terminando sus estudios de Tomografía Computada y Resonancia Magnética para incorporar a sus estudios de Radiología y mientras tanto, trabajaba en una clínica haciendo algunas prácticas y promociones. Hasta que un día hice unas fotos gratis para los catálogos de Wall-Mart y una fotógrafa me conectó con gente del medio. De esa manera se dio más seguido este trabajo que me permitía ganar dinero extra y nos brindó la primera posibilidad de conocer otros lugares llenos de nuevas costumbres.
A principios del año 2000 me llegaron dos opciones de agencias en México, así que evaluamos la posibilidad y me lancé al ruedo sólo, con la maleta llena de ilusiones. Realicé algunos trámites en el trabajo que me otorgó la posibilidad de irme por tres meses a probar y si las cosas no salían del todo bien, podía regresar y seguir con lo que estaba haciendo en Buenos Aires.

-¿Les costó hacerse a la idea de emigrar hacia otro país?

En primera instancia siempre es difícil. En cuanto a la decisión, éramos super jóvenes y estábamos haciendo nuestros primeros pasos en Buenos Aires. Son momentos en donde decidís entre dejar lo que ya conocés y tenés, a apostar por lo que tal vez pueda venir. Pero la vida es un poco eso, jugar y creer con convicción en tu instinto.
En mi caso llegué con poco dinero a un lugar del que poco sabía y conocía. Lo único que tenía era el ticket aéreo de la agencia que me contrató. Pero siempre las cosas se dan si uno está realmente convencido. También hubo gente que me ayudó muchísimo en el inicio de todo esto, como lo fue Lucrecia López (Puan). Quien me acompañó mucho en mi primeros días en esta ciudad inmensa. Así de a poco, todo se fue dando en buena forma y aparecieron más trabajos y nuevas posibilidades.
A los 5 meses volví a Argentina con otra mirada, entregamos el departamento de Villa Urquiza en donde vivíamos con Fer, mandamos los muebles a la casa de mi vieja y cerramos temas laborales en Buenos Aires. Para principios de agosto estábamos en Cancún de vacaciones de verano y de ahí regresamos al DF para retomar nuestro trabajo.

-¿Se sintieron bien recibidos por los mexicanos?

-Sí, la agencia me recibió con una lista infinita de castings para hacer en dos o tres días. En este rubro el tema es que le sirvas a la agencia que te contrata y “que le factures”. Cada agencia tiene cupo de extranjeros y si no te movés piden a otra gente. Las agencias viven del 25% de tus trabajos y que ellos consiguen de sus clientes.
Pero la verdad es que mucho no lo sentimos en el inicio, nuestra personalidad siempre fue muy fuerte y al principio siendo todo nuevo, no nos dimos cuenta demasiado de la recepción. En el ámbito laboral que trabajábamos en ese momento, estaba lleno de egos, banalidades y extranjeros de todas partes del mundo por lo que sos uno más. Aunque es cierto que siempre está el recelo por ser argentino y nuestra personalidad muchas veces no es muy bien vista.
En el caso de Fernanda fue similar, dado a que en el rubro de promociones es igual: un montón de chicas guapas esperan ser elegidas para realizar un trabajo. Aunque personalmente creo que entre mujeres el tema es más difícil en cuanto a las competencias, ya que lo que venden es imagen para representar un producto.

-¿Qué actividades desarrollan ustedes allá?

Actualmente estoy trabajando en una empresa de Monterrey que tiene una filial en el DF y el Director General es un argentino que vive desde hace 21 años en México. Yo lo conocía y tenía muy buena relación con él porque practicábamos deportes (Tenis / Fútbol / Squash) en un club Universidad. Allí nos juntábamos los sábados a las 7 AM a practicar. Recuerdo esos momentos como los mejores de la primera etapa en México.
La empresa está relacionada al sector salud (Equipamiento Médico para Bancos de sangre y Laboratorios Clínicos), ganó una licitación a nivel nacional y actualmente está trabajando para el gobierno. Su trabajo consiste en brindar asesoría en servicios integrales, equipamiento para análisis médico, pruebas de sangre en Laboratorio, biología molecular, entre otros.
Por el momento, estoy en el área de control de calidad de lo productos que la empresa compra a Estados Unidos, Francia e Italia como también viendo nuevos proyectos relacionados a los procesos de informática de cada analizador médico y su interacción con los profesionales químicos y doctores que los utilizan. Además de recoger sus opiniones para análisis futuros.
Fernanda sigue con las promociones, ya que es un trabajo en el que podes manejar en cierta forma los tiempos y horarios. Además de estar pendiente de Delfina y pasar buenos momentos juntas.

-¿Por qué decidieron volver a México?

-Cuando decidimos volver nuevamente a principios de 2008, dado a diferentes razones que notaba en Argentina y añoraba de la buena vida en México, lo llamé (en referencia al Gerente de la empresa) y me dijo que venga que conversaríamos un poco.
La idea de volver fue porque había alguna posibilidad de trabajo, directamente con él o a través de su gente conocida.
Así que la cosa fue un poco más fácil porque me iría con algo más seguro, ya que nuestra situación ahora era distinta, estaba con nosotros Delfina. Luego conversé el tema con mi esposa, hice las valijas, renuncié a la Municipalidad y al buen sueldo que percibía… y emprendí vuelo nuevamente.

-¿Las costumbres del país son muy diferentes a las nuestras?

-Sí, definitivamente somos muy distintos en todo: desde el pensamiento, hasta en el andar diario. Tenemos otra visión, perspectiva y enfoque. Es muy notorio. No he logrado entenderlo demasiado, ni puedo explicarlo, ni mejores ni peores, simplemente distintos.

-¿Cómo es el tema de la amistad en México? ¿Se le rinde el mismo culto que acá en Argentina?

-La amistad… qué te puedo decir. Es uno de mis pilares de la vida, mis amigos son los de toda la vida, la gente con la que crecí, el pibe de la vuelta de casa en el barrio de Colegiales en donde me crié.
No son muchos, me alcanzan los dedos de las manos para contarlos. Son pocos pero sinceros y simples. Siempre tuve claro quiénes son y lo que representan para mí.
Por suerte la vida me dio la oportunidad de conocerlos y dentro de esta aventura algunos también estuvieron por acá, como Pablo Ramborger u otros que siguen en el DF como Rodrigo Pérez.
Tengo amigos siguen por Argentina, otros están en España o desparramados por este inmenso mundo pero firmes, dignos y a la espera de su oportunidad.
La vida también nos trajo amigos nuevos, gente que conocimos en la ruta, y el vínculo con ellos se consolidó por compartir nuestras vidas en otro país. Pero nuestro culto por la amistad es seguir conectados con todos más allá de la distancia, fieles a nuestros vínculos. Nos hablamos y mantenemos la misma relación por lo menos desde nuestra perspectiva y a pesar de la distancia. Cuando nos vemos compartimos una cena, un buen vino y seguimos riendo de las mismas cosas que nos hacían reír hace más de 15 años.
El caso de Fernanda es similar, ella sigue teniendo las mismas amistades de su infancia, la gente con la que creció en Puan y otras que se dieron en este viaje. La vida puso a varios de nuestros amigos en sintonía y ahora la amistad por ambas partes se consolidó aun más.

-¿Cómo es la mujer mexicana? ¿Y el hombre?

-Difícil de describir, en general es una sociedad algo conservadora, con el temor a lo desconocido. Se ve que les gustaría vestir o sentir de forma diferente, pero aún se los aprecia como algo sumisos. El hombre con el sentir del macho mexicano, cabrón, algo desbordado. Aunque en el último tiempo hubo una evolución y la mujer tomó algo de terreno.
De todas formas, siento que en ese aspecto hay un atraso sustancial en relación a nuestro país en muchas situaciones.

-¿Qué cosas elogian de allá, y qué otras extrañan de acá y no cambiarían por nada del mundo?

-De acá me gusta mucho la posibilidad de crecimiento, de proyectar un futuro mejor a fuerza de trabajo digno.
Nos gustan las vacaciones en playas paradisíacas, únicas como las de Puerto Escondido (Oaxaca) o Pie de la cuesta (Guerrero). La gente natural, de lugares libres de vicios de la gran ciudad y la naturaleza viva del país fuera del DF.
De nuestro país extrañamos todo, el aire fresco que respiro del aeropuerto a la casa de mis tíos en Buenos Aires, la libertad de un cielo azul infinito. A nuestra familia en general, testigo de nuestros sueños y afanes. A mi hermano Juan Manuel… me fui cuando solo tenía 7 y hoy ya tiene 17. A nuestros amigos confidentes de nuestras fechorías, mi perro Valentín esperando reencontrarse con sus dueños, etc.
Son tantas cosas las que dejás al irte, que solo te das cuenta cuando no las tenés.

– ¿Cómo ven a nuestro país desde allá? ¿Qué sensación les deja?

-Sinceramente no lo veo muy bien, pero quiero creer, que las cosas no son lo que parecen… o que pueden cambiar con el esfuerzo propio. En este momento tengo un poco más de dos años sin ir, pero mi esposa e hija han ido al país varias veces en este tiempo. Ella me cuenta o veo en los diarios que las cosas no están bien.
Por otro lado, ya cumplimos 200 años como nación y no avanzamos, ni mejoramos un poquito si nos comparamos con otros países que tienen menor tiempo de vida. Si todo cuesta caro y lo percibís en el salario, muchas veces es indigno porque no llegás a satisfacer tus necesidades primarias. Que los jóvenes tienen cada vez menos oportunidades y los de edad más avanzada tampoco son escuchados pese al haber vivido un tiempo más.
Que no se trabaja por la inclusión de todas las partes sociales, que los políticos siguen perpetuados en poder por años, a través de ellos o de sus herederos. Que tejen leyes amañadas para protegerse entre ellos mismos y que no pasa nada con muchos temas de suma relevancia.
¿Será parte de nuestra forma de ser? Se dejó de pensar en los demás y lo único que importa es estar bien uno…
Qué pasó con la educación de nuestros hijos, con la salud de nuestros enfermos.
Cuando estas afuera te das cuenta de algunas cosas, que cuando estás inmerso no la ves o simplemente te acostumbrás a vivir con ellas.

– ¿Qué clima hubo allá con el tema del mundial de Fútbol? ¿Se vive con tanta pasión como acá? ¿Cómo vivieron la previa y el después del partido entre Argentina y México?

En mi caso en el trabajo me volvieron loco, son algo cargosos. Pero después del partido favorable contra México “silencio stampa”, nadie decía nada, hasta que tomaron fuerza y luego aparecieron las excusas: “que el árbitro”, “que el gol”, bla, bla.
El clima fue intenso, se paró el país. Cosa difícil para un lugar con treinta millones de habitantes. A los mexicanos les gusta el fútbol aunque hacen comparaciones extrañas. Son fanáticos de su selección y del fútbol en general, pero si las cosas no salen no acompañan a su equipo. Particularmente creo que se quedaron enamorados de Brasil cuando jugó en el mundial del 70 en México, pero de eso ya pasó bastante tiempo y hay que seguir evolucionando.

-¿Tienen pensado volver a vivir en Puan alguna vez?

Estuvimos en Puan viviendo dos años y nos encanta la idea de volver en algún momento, ahí esta nuestra casa, tenemos muchos recuerdos y parte de nuestros seres queridos. Nos parece un lugar increíble para criar hijos, pero sentimos que tal vez no fue ese el momento justo para radicarnos en Puan. Y a menudo sentíamos que aún nos quedaban cosas por hacer y descubrir fuera de Argentina. Por esto decidimos emprender un nuevo viaje y conservar ese espíritu libre que te mantiene vivo.

– Sabemos que tienen una hija (Delfina) ¿Cómo les resulta la experiencia de criar un hijo en otro país?

-Es difícil, nos pega un poco el tema de la familia, estar alejado no es la mejor opción. Consideramos que siempre es bueno tener a la gente querida cerca, pero muchas veces los caminos o las decisiones van por diferentes direcciones y nosotros lo elegimos así.
Así que nos arreglamos y contamos con la ayuda de Lupe cuando tenemos algún compromiso. Ahora Delfi esta empezando su primera etapa de Kinder (Jardín), ya se queda unas horas ahí jugando y compartiendo. Tiene mucho más contacto con chicos de su edad y esto facilita un poco todo.

-¿Pudieron hacer muchos amigos? ¿Alguno de ellos es argentino?

-Creo que nunca tuvimos el cartel de querer hacer amigos, o salir a encontrarlos porque sí. Creo que eso se da o simplemente no. Por suerte tenemos gente querida por acá de nuestra primera etapa, en nuestro edificio vivió hasta hace un tiempo Demián Larrine, un amigo del sur. Él es músico y lleva varios años por acá tocando con su banda Tributo a Soda Stereo. Otro es Pablo Martina, cordobés de pura cepa, jugador de paddle y amigo mío de la etapa de la moda, con quien también coincidimos en vivir en el mismo edificio.
Cuando regresé a México en el 2008 él me recibió en su casa, hasta que pudiera encontrar un departamento. Esas cosas unen y afianzan el sentimiento de amistad: el saber que alguien está cuando más lo necesitás, sentir que esto deber ser siempre recíproco.
Hace un tiempo ya, llegó Maxi Ramborger (Puan) un Cheff conocido por aquellos pagos, hijo de una familia de Puan que quiero muchísimo. Por acá se le hizo un lugar para que se vaya adaptando en lo que encuentra y pueda sentirse mas acompañado con todos nosotros.
Y de eso se trata, que los soldados viejos ayuden a los nuevos que van llegando, como una especie de cadena.
También hay gente que apreciamos de México. Fernanda tiene muy buen trato con muchas chicas mexicanas que fue conociendo por trabajo y en el caso mío es similar. Entre trabajo y deporte en general vas conociendo gente y se va dando una relación donde te juntás a cenar o programás alguna salida fuera del DF a lugares cercanos como Tepoztlan, Cuernavaca o Acapulco.

– En estos días (creo que ayer) hubo un terremoto a 350 km del DF. ¿Cómo es vivir con el peligro de estos fenómenos naturales?

-Es un tema complejo, dado a que es una amenaza constante. Pero es parte de la vida misma, el riesgo esta latente siempre independientemente de donde vivas.
En este caso lo sentí, fue a las 2.30 am. Me desperté un poco asustado, dormido y sentía que se movía un poco todo. Fue en las costas de Oaxaca y repercutió hasta el DF.

– El año pasado atravesamos la pandemia de la gripe A. Allá se vivió muy intensamente. ¿Qué reflexión les deja haber pasado por esa experiencia?

Al principio un susto tremendo por Fer y mi hija, pero por suerte se habían ido a Argentina unos días antes de que todo esto suceda. Tomé algunas medidas para estar tranquilo y después, no sé. Creo que es un poco mas de la mentira política de siempre y con la que hacen sus sucios negocios a gran escala.
En general te asustás mucho porque estás lejos, pero lo que te puedo decir es que los laboratorios crecieron y ganaron una fortuna con la venta sus medicamentos.
Pero nadie habla ni habló por años de la hambruna en África o de mil enfermedades que existen en mayor proporción de afectados.
La experiencia que me dejó es creer menos en algunos medios que expresan, mienten a beneficio propio para generar miedo o inestabilidad.
Por lo pronto sigo creyendo firmemente en mi Dios, en mi Fe absoluta, en la sonrisa de mi hija al despertar y en mi esposa compañera de ruta incondicional.

El saludo desde la distancia

-Desde acá les mandamos un abrazo enorme a todos nuestros seres queridos, esperando verlos pronto y bien.
Decirles lo de siempre, lo que ellos ya saben, que los queremos, extrañamos y recordamos cada día. Que la distancia es sólo una porción de terreno cuando el sentimiento puro está intacto…Saludos para ustedes que nos contactaron y hacen posible este enlace.

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1 comentario

  1. SIGNOS - Indumentaria Masculina dice

    Excelente nota!!
    Fer, un abrazo grande desde Puan.
    Tu ex-compañero de la Muni (tambien retirado!).

    Nelson.
    http://www.signospuan.blogspot.com

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